¿Está recién empezando la campaña política con vistas a las varias elecciones que tendremos entre este y el próximo año? ¿O ya empezó hace tiempo? ¿O vivimos permanentemente en medio de una campaña política? No sé…
Pero me importa referirme hoy a cuestiones que rodean esa campaña, que me parece que deberían a lo sumo estar allí en un costado, nunca tomar el protagonismo que algunos quieren darle. Porque si les damos ese lugar central, no hacemos otra cosa que darle el gusto a quienes precisamente buscan que eso distraiga nuestra atención, para hacernos olvidar de las cosas realmente importantes que en una campaña política seria, de un país que se jacte de ser serio, deberían estar en primera línea de una discusión.
Me refiero por ejemplo a la denuncia contra Orsi por haber golpeado a una persona, a la que antes habría contratado para tener sexo. Y digo “persona”, porque deja de importarme si era mujer, hombre, trans, gay, queer…o lo que fuese. Pero resulta que ahí ya tenemos una primera distracción. Hay quienes desde hace días no dejan de bromear (muy especialmente en las redes sociales) con que era un travesti o no, con que era una prostituta o no…Pregunto: ¿no es más importante saber cómo piensa hacer Yamandú Orsi, en caso de ser electo Presidente de la República, para bajar los índices de pobreza, terminar con el crecimiento de los asentamientos, elevar de una vez por todas las jubilaciones, pensiones y asignaciones, etc., etc?
Porque una broma aquí con la mujer que supuestamente “levantó” para tener sexo, otra broma por allá, y cuando queremos acordar a nadie se le pasó por la cabeza observar, y menos analizar detenidamente, qué propuestas tiene el candidarto para mejorar la vida de los uruguayos. Y no es que yo considere sin importancia si es que golpeó a una persona y nunca se habló del caso, al contrario, creo que es tan grave que debe pasar a la Justicia, como pasó, entonces dejemos que eso vaya por un carril, que es por el que tiene que ir, y por otro los votantes dediquémonos con atención a analizar al candidato como tal, sus ideas, sus propuestas, sus posibilidades de llegar a concretar lo que promete.
Claro que no puedo dejar de pensar que “algo huele mal en Dinamarca”, dijera un personaje de Shakespeare. Quiero decir: si el caso que involucra a Orsi con esa mujer ocurrió en 2014, ¿recién diez años después importa denunciar? Una de las “voceras” del caso dice que la víctima se lo contó “hace dos días”, pero la víctima declara que se lo contó “hace dos años”. La víctima tampoco puede asegurar que el hombre que la golpeó sea Orsi, salvo ahora que lo ve más en televisión. ¿Y nunca lo vio, por ejemplo, en todos los años que fue Intendente de Canelones? ¿Lo reconoce justo ahora que se posiciona como una de las personas con más chances de ganar una elección nacional? Imposible no recordar al gran humorista Eduardo D´Angelo con aquella frase: “¿Usted no desconfiaría?”. Pero insisto: que lo determine la Justicia y que después, cada uno, con la libertad que nos debe caracterizar siempre a los uruguayos, saque sus propias conclusiones.
Vamos con otro ejemplo. En su reciente visita a Salto, Carolina Cosse destrató groseramente a un periodista salteño, haciendo pasar un mal momento a él y a todos los presentes. Ya opiné sobre ese tema lo que me pareció que tenía que opinar; lo hice en página 3 de EL PUEBLO este sábado último. Y ya está. Dije que, en mi opinión, la precandidata estuvo mal, debió haberse limitado a responder la pregunta y listo, sin tratar al trabajador de irrespetuoso, irresponsable o querer indicarle qué puede preguntar y qué no. O podía, sencillamente, no responder y pasar a otra pregunta. Y dije también que esperaba que llegaran las disculpas de Cosse. Pero no da para más, me parece. Se debe repudiar su actitud, es cierto, estamos totalmente de acuerdo, pero lo que importa realmente de aquí en más, son otras cosas. Importa saber cómo Cosse, si llega a la Presidencia de la República, va a mejorar la Salud Pública para que a nadie le falte un medicamento o tenga que esperar meses para ser visto por un especialista; importa saber cómo va a lograr que la Transformación Educativa tan criticada desde su partido tome otro rumbo y cuál será ese rumbo; cómo conseguirá bajar los números de homicidios y otros delitos; además de lo que ya mencionamos sobre lo que nos interesa saber qué haría Orsi, y ciento de temas más por supuesto.
Tampoco pensemos que la actitud de Cosse fue un caso aislado, menos aún pensemos que es algo propio solo de ella o de personas de su partido. Porque como “para muestra basta un botón”, podríamos mencionar como caso clarísimo de falta de respeto a la prensa salteña, lo que sucedió sobre fines de enero, cuando el Ministro del Interior, Martinelli, nos tuvo a los periodistas horas al sol esperando para hacerle algunas preguntas (nos había dicho que nos atendería “después”) para luego decidir no hablar. Y nos quedamos ese martes 23 de enero, asoleados en el medio de la tarde y de un descampado con 38° (predio de la Unidad 20 del Instituto Nacional de Rehabilitación) con todas las preguntas guardadas (números de homicidios, sobrepoblación de cárceles y varios temas más) simplemente porque el Señor Ministro decidió no hablarnos y nos comunicó la decisión cuando tuvo ganas de hacerlo.
Pero podemos seguir…Hay quienes no dejan de bromear con que “la señora del Intendente lo dejó para irse con Orsi”, “ni la mujer lo vota”, “se tuvo que ir a vivir a una casa en las termas”…Y dale con lo mismo, y dale con lo mismo… ¿De verdad alguien piensa que son más importantes esas cuestiones absolutamente personales, que los planes que la persona pueda tener para conducir el país? Porque yo puedo entender que es difícil que, al menos en esta ocasión, es casi imposible que Andrés Lima sea Presidente de la República, pero no puedo desconocer que es uno de los cuatro precandidatos, entonces también creo que lo importante es pedirle que explique todos esos temas que ya mencionamos cuando hablamos de Orsi y Cosse. Y por otra parte, no nos olvidemos que sigue siendo el Intendente de Salto, así que también podríamos interesarnos más porque nos responda qué puede hacer, desde su rol, para que no haya tanto desempleo en Salto, o para evitar que con cada lluvia o viento las calles queden a oscuras, o para solucionar el tema de los pozos en las calles, algunas que realmente parecen dinamitadas…
En definitiva…Fui escribiendo estas líneas mientras pensaba; y con la convicción que hay mucho más para decir. Pero será otro día.
Hoy, si al menos podemos alertar que (desde todos lados) nos quieren distraer, quieren que miremos cosas personales para evadir los grandes temas del país, insisto: si logramos alertar de eso, entonces ya nos damos por cumplidos.
