Con Beatriz Lozano:
Beatriz Lozano nació en 1968 en Montevideo, en un barrio de los más antiguos, donde vivían sus abuelos que habían llegado del sur de Italia. La música formó parte de su niñez porque se practicaba como entretenimiento entre los miembros de la familia. De niña participó como integrante del Coro de la Escuela de Iniciación Musical de Educación Primaria grabando en Sondor, como solista, en un disco de canciones escolares. Su voz sonó en el Festival de la Canción Infantil en el Teatro Solís y en conciertos junto a la orquesta del Ministerio de Educación y Cultura.

Cómo fueron sus primeros pasos en el canto en épocas de su adolescencia?
«De adolescente entré en la Escuela Nacional de Arte Lírico del SODRE y cursé seminarios en la Escuela del Teatro Colón de Buenos Aires apoyada por el Teatro Solís de Montevideo. Una beca del Instituto italiano de Cultura de Montevideo la llevó a Italia, a la ciudad de Siena, acercándola a la cuna del canto lírico; había apenas concluido el bachillerato en un liceo en Montevideo y estando en Italia inició sus estudios académicos de canto».
¿Cuándo se inició en el canto lírico?
Fui admitida en el Conservatorio Gioacchino Rossini de Pesaro, ciudad natal del compositor, donde obtuve la licenciatura en canto lírico luego de 5 años de estudio. El perfeccionamiento fue en la Academia Lirica Città de Osimo donde a través de una audición con sesenta cantantes de muchos otros países ganó la beca que le permitió continuar los estudios por dos años más, obteniendo un diploma en pedagogía del canto».
¿Cómo vivió esa experiencia?
«Allí estudié con jóvenes cantantes de otras culturas del mundo y con maestros de varias disciplinas en las áreas del repertorio, de la técnica vocal, el teatro musical e idiomas. Antonio Tonini, repertorista y director activo en la Scala de Milán fue una figura que recuerda por sus enseñanzas en esta academia. El maestro Tonini había trabajado colaborando con María Callas por más de diez años y participó en el trabajo musical de la famosa Traviata que grabara la diva con Visconti».
¿Qué le significó esa formación para su despliegue profesional?
«Muchas historias de las grandes voces de la Ópera, de sus vidas de logros y sacrificios contadas por estos maestros a este grupo de veinte alumnos sirvieron de aliento y de entusiasmo para avanzar en el trabajo diario, de dos años de intensa rutina, desde la mañana a la puesta del sol. Se perfeccionó además en la Academia Chigiana de Siena, entre otros maestros, con Alfredo Krauss».
Un concierto memorable…
«Siendo estudiante de perfeccionamiento en la Academia Chigiana recuerdo un concierto increíble que conmemoraba los 200 años de la muerte de Wolfgang Amadeus Mozart y el evento se llamaba «Mozart non stop», fue en 1991. La música de Mozart sonaba en todas las ciudades de Europa en grandes festejos, allí en Siena se realizó una maratón mozartiana que duró horas y días. Fue en el Palacio Chigi Saracini, palacio de mitad del 1200 donde Lozano cantó fragmentos de Las Bodas de Fígaro y siendo una gran admiradora de la música de Mozart, puedo decir que fue muy emocionante».
Cuéntenos de sus giras…
«A partir de los noventa inicié mi actividad de conciertos. He cantado con orquesta en algunos de los escenarios más importantes para la música sacra en Italia: en Roma en El Panteón, Basílicas San Lorenzo y Santa Cecilia, Palazzo Venezia, Castel Sant´Angelo y en el «Complesso Monumentale della Bocca della Verità», en Assisi en la Basílica Superior San Francesco y en iglesias y catedrales de Florencia, Siena, Milán, Nápoles y por el resto de Italia. Brindé recitales en la Maison de l’Amérique Latine de París, en el Bolívar Hall de Londres, en el Castillo de Liubliana en Eslovenia, y en teatros comunales y de tradición italianos. Su repertorio se centraba en la música de cámara con predilección por el Barroco y el período Ottocento (siglo XIX) del repertorio italiano».
¿Fue partícipe de otros proyectos musicales?
«Viviendo en Roma trabajé con proyectos musicales para el Ministerio della Pubblica istruzione con la presencia del presidente del Consiglio Romano Prodi y en misas para el Papa Giovanni Paolo II. Siempre en Roma trabajó en espectáculos para el moderno «Auditorium Parco della Musica» donde en una ocasión compartió escenario con el poeta uruguayo Horacio Ferrer en el espectáculo «Noche de Tango» que la llevó por escenarios en Italia, Francia e Inglaterra junto a la cantante de tango Ana Karina Rossi. Eran los años 2000 y sus raíces, la música de su región Uruguay y Argentina era muy aclamada en Italia y en Europa. La figura de Gardel, Piazzolla y los versos de Borges y Ferrer causaban una hermosa exaltación de emociones en el público. Empecé a trabajar entonces con la Asociación Astor Piazzolla de Pesaro presidida por el pianista argentino Hugo Aisemberg y por Laura Escalada Piazzolla, viuda del compositor. Laura Piazzolla vivía en Roma en ese entonces, ciudad donde se hacía Piazzolla todo el tiempo y sobre todo en conciertos estivos ya que Roma es una ciudad con un excelente clima.
Una anécdota para compartir…
«Una anécdota que recuerdo fue cuando en un enorme concierto en esta capital Ana Karina Rossi cantaba junto a mí habían arreglado una obra de Astor a dos voces, entre voz tanguera y lírica melodía, para que quedara bien para mi registro vocal y éste serviría para cerrar el espectáculo. En un corte anuncian que había llegado al lugar la viuda del compositor, que ellas sabían no agradecía los arreglos de las obras de Piazzolla. El momento final fue prácticamente una fuga del espectáculo, sin cierre musical a dos voces. Fugan por las calles de Roma, dejando espacio a que empezara la milonga en una hermosa noche de verano y que la gente bailara».
¿Cuándo retornó a su tierra natal?
«En 2012 volví a Uruguay luego de haber vivido por cinco años en Southampton, Inglaterra, donde continué realizando conciertos y creciendo a mis dos hijos Carlos y Andrea, aun así continué con mis recitales en Europa y las misiones de ayuda apoyando obras humanitarias para WaterAid, Rose Road, Lumbe Lumbe, entre otras y para las catástrofes de Chile y Japón, estos últimos en conciertos desde Londres junto al músico uruguayo Adrián Varela».
IMPORTANTES RECONOCIMIENTOS
Lozano ha obtenido varios reconocimientos entre los que se destacan dos otorgados por el Istituto Italo Latinoamericano de Roma y el Premio Fondo Concursable para la Cultura MEC 2018 Uruguay con el Proyecto Operaniños creadora junto a Ulrich Schrader. Operaniños nació para acercar la Ópera a los más pequeños con los fragmentos más apasionantes, coloridos y divertidos de la Ópera de todos los tiempos. El proyecto presenta un énfasis particular en el perfil cómico, a través de la «Ópera buffa», y está especialmente traducido al español para nuestros niños de Uruguay.
Conciertos recientes la llevaron por Italia con «La Cantata in Europa nel XVIII Secolo Orchestra Divertimento Barocco Teatino» y «Pastorali ed Arie intorno alla Natività» pero su más grato recuerdo fue cuando colaboró invitada por la Provincia d´Abbruzzo en una gira denominada «Itinerari organistici un patrimonio da riscoprire», que tenía como objetivo una valiosa obra de restauración y puesta a punto de los órganos de las pequeñas ciudades y pueblitos italianos, verdaderas joyas del barroco.
Desde que regresó a nuestro país es Docente de Canto en la Escuela Universitaria de Música de MontevideoUniversidad de la República y en el Centro Cultural María Elida Marquizo de RochaCentro departamental de Música. En muchas ocasiones como asistente de la Cátedra de Canto de la Profesora Cecilia Latorre viajó a la Regional Norte de Salto para formar tribunales de exámenes y colaborar en clases magistrales estableciendo una comunicación fluida con los estudiantes de la Cátedra en Salto, ciudad que la recibe con gran cariño.
Actualmente trabaja intensamente en la docencia y en la investigación como coordinadora del Grupo Voz junto a Ulrich Schrader del Proyecto de UdelaR «Salud auditiva, vocal y ergonomía en músicos académicos». Su agenda 2021 estuvo centrada en los festejos de los 700 años de Dante Alighieri con un concierto para el Instituto Italiano de Cultura de Uruguay junto al musicólogo Julio César Huertas, recientemente otro concierto con obras uruguayas sobre textos de poetas franceses para la Temporada del Sodre. Su próximo concierto está dedicado a la música de Camille SaintSaëns para la Embajada de Francia, conmemorando los 100 años del fallecimiento de este grande de la música universal.
Una reflexión final…
«Cada vez que canto recuerdo las palabras de Reynaldo Hahn:
Un artista trabaja para que la materia de la voz reciba la máxima belleza sonora, pasa años para modelar su instrumento, pero Hahn nos invita a no olvidar de recargarla de emociones, ideas y poesía, para que se transforme en una perfección del acto artístico».
Hoy por:
María Fernanda Ferreira