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miércoles, 2 de abril de 2025
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Martín Apatie, 25 años como Gerente del Centro Comercial

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Liliana Castro Automóviles
Diario EL PUEBLO digital
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El gran desafío que tenemos es que todos empecemos a levantar la mira

El Gerente del CCIS Martín Apatie fue reconocido por la directiva y socios de la institución que destacaron su labor, logrando convertirse en un experto en cada tema que se atraviesa.

Han pasado 13 presidencias y más de 120 directivos con quienes ha sabido congeniar con todos ellos dejando siempre un legado de respeto y compromiso según valoraron.

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EL PUEBLO logró la palabra de Apatie reflexionando sobre sus experiencias y expectativas a futuro, pero en principio el cómo ha logrado sortear crisis y presiones, manifestaciones que compartimos a continuación.

En verdad pasa rapidísimo, ¿no? Eso es lo que uno siente, que pasa rapidísimo. En verdad, sí hay presiones, sí hay de todo tipo de cosas, pero también siempre se arman grupos humanos que en verdad hacen a que las cosas se puedan ir llevando adelante con desafíos y con las dificultades que hay que enfrentar.

Pero es un poco, creo, lo que pasa en este tipo de instituciones. Pero yo creo que, y siempre resalto, a uno le toca el rol de coordinar, facilitar y un montón de cosas, y definir cosas, pero también se forman grupos humanos que son directivos, voluntarios, que vienen con desafíos, con inquietudes. Muchos llegan pensando que es facilísimo resolver todo y a medida que se van involucrando se dan cuenta que no es tan fácil, que hay que hacer muchas cosas, que hay que convencer, que hay que pensar, que hay que darle forma.

Pero lo más interesante que me ha pasado en este tiempo, en todo este tiempo, es que la gente, después que pasa su etapa de centro comercial, porque es una etapa de ese rol de dirigente, de actor activo dentro de la institución, sigue compenetrado y conectado con la institución. Y llama, y pregunta, y se informa, y tiene una relación de ida y vuelta que para mí es muy valiosa también. Porque ayer particularmente charlaba con dos ex presidentes, previo a la asamblea.

Hoy había un montón de presidentes también. Y otros directivos que capaz no les dio el rol para llegar a ser presidentes, pero que cumplieron, dedicaron tiempo, esfuerzo. Y eso es cierto también, ¿no? Uno viaja, uno va, hay que ir a buscar las soluciones.

Las soluciones a veces están más en Montevideo que en Salto, pero también hay una voluntad de grupos humanos que se van armando, que le ponen mucho cariño y que lo hacen con convicción, que es lo que hace aún más valioso. Entonces tiene un componente muy humano y siempre con desafíos que son a veces más que complejos para las realidades que nos tocan vivir.

Pandemia y el tema cambiaron con Argentina, ¿fue lo más difícil que le tocó atravesar?

Yo cuando recién arranqué estaba la crisis del 2002. Y en aquel momento que yo tenía mis primeros pasos ahí, ya hacía dos años que estaba en la gerencia ahí, aquello fue muy duro para el sector empresarial, pero muy duro. Me acuerdo de asambleas por sectores hicimos. Hicimos cuatro asambleas por sectores para ver qué podíamos hacer juntos y demás.

Y en aquel momento el salón del fondo estaba lleno en cada una de esas asambleas. Porque además la dinámica de comunicación no es la que hay hoy. Que hoy con un SMS, un WhatsApp uno tiene una articulación mucho más dinámica. Que eso nos ha acercado muchísimo más a los socios. Pero la del 2002 fue muy dura, dejó muchos empresarios en el camino. Y bueno, esto de la pandemia fue primero un shock y una sorpresa.

La directiva tuvo la visión de proponer no cerrar, sino intentar trabajar de una forma diferente. Y en aquel momento también medimos qué pasaba con la economía local, cómo creció el consumo de alimentos. Porque el consumo se dio en el comercio local.

Entonces en aquel momento había sectores que con la pandemia, los servicios, el turismo, el sector gastronómico, los servicios de fiestas, todo ese sector complejo, complicado,    y un comercio que notaba que todo un consumo que se daba fuera de la ciudad, se estaba dando en la ciudad. Pero después de la pandemia, cuando se abrió la frontera, que se logró que se demorara un poquitito la apertura de la frontera,    empezamos a hacer una lista de cosas que queríamos lograr.

Las veces que fuimos al Banco República no se hacen una idea, golpeando puertas. Y bueno, fue muy difícil. Yo creo que fue muy duro para el empresariado.

El turismo todavía no logró salir adelante completamente .Si se acuerdan, tuvimos algunas semanas de turismo cerradas. Y eso es una fecha pico para nosotros en el turismo.

Pero bueno, me acuerdo, hicimos gestiones de todo tipo y color. Y bueno, yo qué sé, hoy mirando que se empieza a acomodar. Todavía no se puede tocar el IMESI de las NAFTA. Hay que tenerlo claro. Todavía hay que mantener las medidas para seguir equilibrados. Pero la apuesta fue a buscar que el empresariado local tuviera competitividad.

Y ese es un poco el rumbo nuevo que tomamos en esta dificultad de esta diferencia cambiaria. No nos quedamos con cómo cerrar, sino que nos dieran herramientas después de la excelente experiencia de las naftas. Buscar con las tarjetas, con esto, con lo otro. Tener herramientas que nos hagan competitivo, que haga competitivo al comercio local. Y bueno, el reconocimiento del Banco República tiene que ver con eso, ¿no? Apostó en el comercio local. Las farmacias que se integraron son las farmacias locales, no las cadenas. Los supermercados y autoservicios fueron a ellos que les llegó el sistema del Banco República. No resolvió el problema, seamos claros, pero fue una ayuda.

Yo quiero acordarme de esa directiva que le tocó el problema porque cuando abrieron las fronteras dijimos ¿y ahora? Hicimos un trabajo con UTE de revisar por dónde podíamos optimizar los gastos de la luz. Con Antel hicimos unos convenios de descuentos para nuestros socios. Con OSE si hizo un planteo. Algún descuento llegó al comercio minorista.

Quiero contar a ANDE. Fue clave la Agencia Nacional de Desarrollo. Ayudó a más de 70 empresas a nivel local. Se inventó aquella campaña del Círculo Virtuoso hablando en positivo de que si se consume acá se genera trabajo y se genera un montón de cosas. Es decir, realmente yo creo que en esta dificultad, más allá de que no resolvimos el problema y lo tuvimos que convivir, creo que tuvimos un ida y vuelta mucho más proactivo, pequeñas acciones, que no resolvieron todo el problema, pero ayudaron.

Quiero ser reiterativo en eso porque si no van a decir que uno cree que resolvió el problema y no fue así. Pero logramos cosas que de alguna forma a todos les llegó o llegó a un conjunto de PYMES. Y quedó a la vista que ser formal, que tener una empresa constituida, algunas cuestiones que históricamente pelea el centro comercial, en ese momento tuvo un valor diferencial. Y no solo el hecho de estoy formal, porque tuvo algún valor en algunos beneficios concretos y herramientas que se lograron.

Y en verdad esto se convierte en eso, una familia, gente que aporta, que viene, que se compromete, que se dedica, que muchas veces pasa, dedica tiempos que a veces no se los da la familia, fines de semana a veces, viajes que hay que hacer un domingo para estar el lunes a primera hora en Montevideo por ejemplo, un montón de cosas y de gente voluntaria que lo hace por el otro conjunto de socios, algunos que ya estuvieron y otros que ojalá tengan la oportunidad de participar. Porque eso es lo bueno que tiene esto.

¿Qué le gustaría lograr del Centro Comercial a futuro?

No, capaz que no hay nada, pero… yo creo que, a ver, yo creo que hay mucho por hacer. Nosotros estamos en una apuesta de comisiones sectoriales que empezamos hace cuatro o cinco años, que se cortó un poco con la pandemia y la situación de frontera porque había que ocuparse de eso. El centro se está transformando en trabajar mucho en base a proyectos.

Estamos logrando obtener apoyos y profesionalizar mucho la gestión. Esa ha sido la apuesta que venimos haciendo. Los procesos institucionales son lentos, pero las comisiones sectoriales nos han abierto un espacio donde hoy hay casi 50 empresarios en comisiones que capaz no son directivos, pero están en una comisión sectorial.

La tecnología nos ha permitido la dinámica que necesita a veces un empresario que está en muchas cosas, el participar, el opinar, el sugerir, y en un mundo que cada vez es más rápido y dinámico. Entonces, las comisiones nos están permitiendo detectar con mayor claridad las demandas más específicas de los sectores y trabajar en acciones más a medida, con proyectos y con técnicos, porque también tengo que contar que hay casi 10 técnicos que trabajan a proyectos o que se involucran en un proyecto de alimentación, otro que tuvo que ver con la tecnología, otro que tuvo que ver con el medioambiente, algo que contamos en la asamblea hoy, otro que un economista que nos viene ordenando los datos y que viene ordenando que lo que a veces planteamos tiene sustento en información sólida, que no es simplemente un olfato.

Y son procesos de cosas que vienen dando directiva a directiva, porque pasa mucho esto, una directiva sueña algo y la concreta la siguiente, porque los tiempos institucionales son más lentos, o por recursos, o por técnicos, o por un montón de aspectos que a veces pasan, o por el convencimiento de lograr que los grupos se muevan.

Pero la estrategia de las comisiones sectoriales para mí es un gran desafío y algo que ya en tecnología lo estamos haciendo, que es el foro tecnológico. Es un espacio donde hay jóvenes, no tan jóvenes, adultos vinculados a la tecnología que están sugiriendo, generando intercambio de conocimiento en un foro, que hay 200 personas vinculadas a un grupo WhatsApp, donde sugieren cosas, plantean cosas, suben información y todo lo demás.

Va por ahí el desafío mío de buscar, armar otros grupos más, de otros sectores, que empiece a decirle al Centro y a esta Cámara, necesitamos esto, nos preocupa este tema, queremos mejorar en esto. Y el gran desafío que tenemos es que todos empecemos a levantar la mira. Si me preguntás qué, sectorialmente o de alguna forma, empezar a levantar la mira.

Una cosa linda y una experiencia hermosa fue lo de Taxi Naranja. Taxi Naranja, vinieron los taximetristas, complicados, no encontraban eco en el gobierno municipal, no encontraban eco en la solución del tema y nos pusimos a pensar en positivo. Hicimos un acuerdo entre privados, hicimos una apuesta a pensar que el consumidor se merecía que ellos tuvieran un ida y vuelta con su consumidor, respetando el precio y el reloj, para que fuera bien transparente lo que hacen. Bueno, hoy hay más de 20 empresas trabajando en esta lógica, con 30 taxis que están en esa dinámica. Bueno, ahí tenés las pequeñas cosas en positivo, que construyen algo mejor.

Ojalá que sea mucho más articulado con todos los otros actores. Pero hay que adelantarse a algunas cosas, hay que provocar adelantarse. Hay que adelantarse.

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ALBISU Intendente - Lista 7001 - COALICIÓN SALTO