Después que se jubiló como médico veterinario, el Doctor Eduardo Supparo pudo
dedicarse a otras actividades con mayor intensidad, es por eso que aceptó presidir la
Sociedad Italiana “Unione e Benevolenza”. Esta semana el Parlamento Nacional aprobó
una ley declarando el 23 de Noviembre como el Día del Inmigrante Italiano, por ese
motivo EL PUEBLO solicitó la palabra del Dr. Supparo, quien además nos adelantó de
manera informal que a fin de mes habría alguna novedad de parte de la colectividad.

- ¿Cuál es el aporte de la colectividad italiana a nuestro país, la que comenzó a migrar a
esta región en el Siglo XIX? - Empezó antes, con una migración menos numerosa. Los primeros italianos que llegaron
lo hicieron con aquellos primeros viajes exploratorios de investigación para ver qué había
en el Río de la Plata. Luego aumentaron los genoveses porque eran los tripulantes de los
barcos, y algunos se quedaban. La gran migración para Brasil, Uruguay y Argentina
aparece, es verdad, en el Siglo XIX, allá por el 1820. Y se hace más fuerte de 1860 en
adelante. Esos son los momentos más importantes hasta el 1910 a 1920, y después se
continúa, pero en menor cantidad. La mayoría de ellos venían del Norte de Italia porque
estaba el puerto de Génova, que era muy importante en esa época. Pero también había
otros puertos en el Sur, que de ahí también se vinieron. Esta migración le dio un empuje
muy importante al Uruguay moderno, donde surgió un desarrollo a raíz de estos
emigrantes, junto a lo que ha sido la colectividad española. En esos años Uruguay
comenzó a crecer, se empezaron a hacer cosas importantes.
Los inmigrantes le dieron un empuje a toda esta región, inclusive se dictaron leyes para
atraerlos al precisar gente con intelecto y con ganas de trabajar. No vinieron tanto
profesionales, vino gente para trabajar el campo junto a otros tipos de oficios que fueron
los que desarrollaron una mano de obra importante, el comercio y el desarrollo de la
inventiva de hacer cosas. Lo más importante de todo, es que nunca se olvidaron de su
país. Tanto es así que un porcentaje, bajo, pero en torno de un treinta a veinticinco por
ciento retornaron a sus orígenes. Los que se quedaron se arraigaron en Uruguay porque
comenzaron a querer al país. Evidentemente que cuando llegaron traían muchos miedos,
venían solos, al principio eran solo hombres. - La descendencia que dejaron, viajaron a su país para conocer sus orígenes…
- Exacto, mi hijo, por ejemplo, fue al lugar de donde vinieron mis bisabuelos. Estamos
programando para el año que viene lo que llamamos el viaje del retorno a los orígenes,
donde vamos a ir los que puedan de nuestra colectividad a visitar las distintas regiones de
Italia. Hay gente que ya ha ido, pero ahora lo queremos hacer más institucional, y que
todos los años, una o dos veces al año, se pueda hacer un viaje a un costo menor, al lugar
de origen para que la gente conozca y se relacione. No es un viaje de turismo
propiamente, en realidad la idea es hacer un turismo de retorno al origen. Ojalá podamos. - ¿Cuál es la importancia del 23 de Noviembre que el Parlamento acaba de aprobar una
ley destacándola como el Día del Inmigrante Italiano? - Es muy reciente, y la verdad que no tengo conocimiento exacto de por qué el 23 de
Noviembre. Pero sea esa fecha o cualquier otra, para nosotros la declaración del Día del
Inmigrante Italiano es muy importante. Ya lo tiene Argentina, Brasil, y nosotros no lo
teníamos, pero ahora sí. Es un reconocimiento a todos estos inmigrantes que vinieron y
que ayudaron a hacer la patria. Inclusive Garibaldi luchó acá a favor de Uruguay. Entonces,
la italianidad está inserta en nuestra independencia, en nuestros orígenes, y era necesario
este reconocimiento a estos inmigrantes, que además de ese reconocimiento de la Nación
uruguaya, también le da a la colectividad un sentido de empoderamiento de ese origen, y
nos permite conmemorar a nuestros antepasados y reflexionar, y además, unirnos un día
para recordar a todos estos inmigrantes. - También se observa el reconocimiento de Italia a los italianos que están esparcidos en
el mundo, al extremo que cuando hay elecciones, se les permite votar por
correspondencia, e incluso ser candidatos. ¿Usted ha sido candidato? - Lo he sido, y actualmente soy Consejero del COM.IT.ES. (Comité de Italianos en el
Exterior), que es una institución creada por ley en Italia para ser el nexo entre la embajada
y la colectividad. O sea que nosotros representamos a la colectividad y asesoramos a la
embajada. Es un reconocimiento a la inmigración que tuvo Italia, porque hay unos ocho
millones de ciudadanos italianos. Además, Italia siempre ha mantenido una muy buena
relación con Uruguay, ha aportado para la cultura, para la educación. - ¿Por qué es importante no olvidar las raíces?
- Nadie debería olvidarse de sus raíces porque si no conocés cómo fue la historia de tu
vida, es como que te falta algo. Es saber, por ejemplo, la historia de tu padre o de tu
abuelo o bisabuelo, eso es fundamental. Pero más allá de lo que es el individuo, no
podemos dejar de reconocer la historia de los italianos, que en su mayoría solo vinieron
con sus brazos y manos a trabajar. Muchos de ellos desarrollaron carpinterías, hicieron
casas hermosas como este edificio y otros más que hay acá en Salto y en otros lugares del
país. Tenemos que conocer la historia, y eso se logra solamente cuando hay archivos y
momentos como el 23 de Noviembre donde todo eso florece en un día único, más allá que
acá hacemos actividades todo el año, pero es un día que nos identifica, como ocurre con
el Día de la República el 2 de Junio. Son momentos que nos identifican y donde la historia
se conoce. - Cuando uno ingresa a esta casa de la Asociación, se respira en las paredes de su
entrada esa historia al ver y leer esas enormes planchas de mármol, ¿qué es lo que hoy
le aporta la Sociedad Italiana a Salto? - La “Unione e Benevolenza” en sus inicios tenía una función, principalmente de nuclear a
los italianos, que se preocupaban mucho del tema social. Es así que generaron una banda
que después se transformó en el Banda Municipal, que era la Siamo Diversi. A partir de ahí
surgieron los elementos fundamentales que toda persona tiene, la salud y la muerte. La
Sociedad Italiana tiene tres panteones donde los socios que quieran pueden tener derecho a usarlos a través de una cuota adicional. Y además tenía un servicio de salud, de aquí salió la mutualista. En sus inicios con eso se sentían protegidos. Luego se fue desarrollando todo el tema cultural, apoyando toda actividad cultural y social de la colectividad o de la ciudad. Y es lo que seguimos haciendo. Hoy este edificio está declarado Monumento Histórico Nacional. Acá está parte de la historia de la colectividad italiana y ofrecemos lo poco que tenemos que es el edificio y los panteones. Tratamos que se desarrolle en este edificio temas culturales, conferencias, galerías. No somos un club deportivo ni para hacer gimnasia, pero entendemos que el interés de la colectividad tiene que estar en mantener la historia, porque si no la mantenemos se pierde, y con eso se pierden muchas cosas valiosas como se han perdido en las guerras. Podemos ofrecer ayuda a las colectividades que quieran formarse, como se formó la Asociación Ligure, como está la Asociación Toscana, se puede formar la Piamontesa, la Lombarda. Y también podemos hacerles gestiones a nivel de trámites que quieran realizar, algunas, no todas, sin necesidad de ir a Montevideo. También trabaja acá el Agente Consular para hacer los trámites con la Embajada Italiana, nosotros solo ayudamos con algún envío y cosas por el estilo. Acá estuvo el Ministerio de Ganadería, acá arrancó Canal 8, estuvo el Centro de Lenguas, o sea, siempre nos hemos abierto para aportar a la sociedad, lo que podemos. Concretamente cuando salió el tema de Casa Amiga, la Sociedad Italiana les cedió por veinte años tres padrones para que hicieran Casa Amiga. Así que estamos abiertos a ofrecer todo, como también necesitamos del aporte de la colectividad y de la ciudadanía salteña.
PERFIL DE EDUARDO SUPPARO
Casado. Tiene 5 hijos y 6 nietos.
Es del signo de Aries.
De chiquito le hubiera gustado ser soldado.
Es hincha de Salto Uruguay, Nacional y Uruguay.
¿Alguna asignatura pendiente? Me siento satisfecho con lo que he hecho.
¿Una comida? Asado.
¿Un libro? Uno técnico de “Fisiología” y “Papillon”
¿Una película? “La guerra y la paz”
¿Un hobby? Estudiar y aportar a la colectividad.
¿Qué música escucha? Baladas y música romántica.
¿Qué le gusta de la gente? Que se comprometa y que sea sincera.
¿Qué no le gusta de la gente? El fanatismo, el individualismo y el desinterés de las cosas.