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jueves, enero 15, 2026

Vamos por mal camino

Desde estas columnas siempre hemos condenado los radicalismos.
En las últimas horas se han registrado dos hechos que son sintomáticos de adonde puede llevarnos la violencia y el odio.
En el Cerro de Montevideo, un grupo de radicalistas no halló mejor forma de manifestar su oposición a denominada transformación educativa, que la agresión mediante gritos y la agresión a pedradas y con un termo al vehículo que transportaba al director del CODICEN, Robert Silva.
Estamos de acuerdo con las manifestaciones pero jamás compartiremos las agresiones físicas o de cualquier otro tipo.
Del otro lado del Rio de la Plata, se registró un hecho que todavía tiene azorados a todo el mundo.
Un intento de asesinato a la vice presidente de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner.
Es para nosotros una muestra más de la radicalización o la grieta que se ha ido planteando en la ciudadanía de la patria grande.
Es más, entendemos que cuando se predica con odio, con insultos y con agresiones por lo menos verbales, lo que se está cultivando son estas cosas, que no son otra cosa que las agresiones, los insultos, y demás.
Nunca hemos compartido otra cosa que no sea el cotejo de argumentos.
Creemos que es la forma de dialogar, de discutir racionalmente.
Sin lugar para el odio, el insulto o la agresión, aunque se esté en las antípodas del pensamiento del adversario.
Bajar un cambio, es lo que se acostumbra a manifestar en estos momentos, como si se tratara de bajar la voz y dialogar sin tratar de imponer.
Pero para nosotros no alcanza con bajar un cambio, es necesario entender y aceptar que no somos dueños de la verdad y por lo tanto lo que se impone es aceptar y tratar de convencer a quienes profesan otras ideas.
No nos gusta lo que se ha dado en llamar “manos de yeso”.
Esto es cuando lejos escuchar y atender los argumentos de quienes profesan ideas diferentes, la estrategia es dejar hablar a los opositores, pero votar luego sin atender incluso, mucho menos entender, lo argumentos que se han contrapuesto.
Es importante atender y tratar de entender lo argumentos de quien piensa distinto.
Tan importante como entender que la población ha elegido y se ha pronunciado por una propuesta y por lo tanto se debe respetar su opinión a pesar de que se piense muy diferente.
A.R.D.

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