El pasado miércoles 22 murió Lucía Sosa, poeta salteña nacida en 1960 y radicada en la capital del país desde hacía muchos años. Escribía poemas (es autora de dos libros: “Plumas, plumas y plumas” y “La Viajera Solitaria”), pero también solía cantar su poesía. Así que a los textos de Lucía bien se los podría calificar como letras de canciones, más aún cuando el popular cantor Héctor Numa Moraes (con quien estuvieron casados varios años) hizo viajar a través de su voz tan particular y su guitarra, muchos de esos versos.

Lucía Esther Sosa Menoni nació en Salto en el año 1960. Aquí cursó sus primeros estudios hasta terminar el bachillerato, en 1977. Se traslada entonces a Montevideo, donde obtiene el título de Arquitecta. Se lee en la contratapa de Plumas, plumas y plumas: “Tempranamente se dedica a la poesía, aunque sus únicas publicaciones hasta el momento han aparecido en la revista Crítica y en el suplemento La República de las mujeres, entre los años 1990 y 1995. Ha musicalizado algunos de sus poemas y, con El globo rojo, obtuvo primer premio en el Festival de La Paz, en 1983. Ya en los 90, Numa Moraes musicalizó y grabó varios de sus textos”.
Mañana, esta página de Cultura de EL PUEBLO estará enteramente dedicada a sus poemas. Hoy simplemente compartimos uno:
NO HAY
No hay suceso que atestigüe este dolor.
Ni los semáforos darán azules
ni los océanos dan azúcar
en las olas que vienen y que van
ni en las dunas crecen paraísos
ni los grillos cantan como los sapos.
No hay suceso que atestigüe este dolor.
No hay calmante que calme este dolor.
Ni las bananas tendrán carozo
ni los filósofos ya razones
ni los mejillones corazones
ni en los ríos habrá tiburones.
Con el dolor no hay rima que rime.
No hay maldición que más lo lastime.
Dos sílabas te cuentan la canción:
no hay.
