Cuando un equipo suma 16 puntos de 24 posibles y con 14 goles se convierte en el más goleador de todos, solo queda admitir la justicia de la consagración.
Ese fue Salto en el Campeonato del Litoral Norte, en una última fecha en que la selección bordeó los dos extremos: pudo quedar eliminada y pudo ser campeón.

Pero cuando promediando el segundo tiempo, otra vez desde la pegada de Nicolás Fagúndez al área, la aparición-frentazo de Fabio Rondán, para establecer el definitivo 2 a 0.
Fue la sentencia o la muerte de la duda. Salto se quedó con el primer puesto,se acreditó la copa de campeón y el avance a los Cuartos de Finales del Campeonato del Interior.
A esta altura de los hechos no se trata tanto de profundizar el bísturi del análisis, sino ir abrigando a cuenta de esta selección un objetivo: reafirmar lo válido y enmendar la insuficiencia en algunos aspectos pùntuales, sobre todo cuando el equipo se desarticula con facilidad y se expone a la fragilidad defensiva.
Derramado en su ilusión, último en la tabla, Artigas vino a exponer caudales de dignidad. Y no le faltó dignidad.
ESA HORA DE CAMPEÓN
Cada título conquistado hace a la historia. La fortalece. Ser Campeón del Litoral Norte no es cosa menor, aunque para la mayoría de los técnicos, «lo que importa es ser campeón del Interior». Pero ahí está el caso de Florida: 17 años sin alzar la copa. ¡Tenía necesidad de advenir el reinado!.
El mérito de Salto no se cuestiona:
1) Menos de un mes de etapa previa en materia de adecuación.
2) Jugadores de primera línea del medio no aceptaron sumarse al plantel y aún así, la tesitura futbolística sumó a favor del objetivo.
3) El campanazo ante Tacuarembó de visitante, en la más saliente producción, fue base para la estocada final.
4) Haber ganado en Artigas también.
5) Superar el impacto de la suspensión de tres partidos de Javier Varrgas.
6) En el partido del sábado en el Dickinson, apelar a la simpleza para vencer, en medio de la dignidad de Artigas. De las pelotas quietas, al doble frentazo con aroma de gol.
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De lo que no hay dudas: la siembra por la que esta selección pasó. Y sintonías de futuro, que saludablemente no faltan. Después de todo, es el operativo que resta.
¿Si existen argumentos en pro de esa búsqueda? Existen. Están. La selección no ha mentido a la hora de la decisión. Y la tabla de posiciones….menos que menos.
