No en pocas oportunidades desde EL PUEBLO, rescatamos pensamientos y anécdotas del Profesor Gerardo Salorio. Preparador físico, conocido por su trayectoria en la Selección de fútbol de Argentina. Ha ganado junto a la Selección de fútbol sub-20 de Argentina cinco mundiales y tres sudamericanos en dicha categoría, y además un sudamericano con la categoría sub-17

El profesional argentino, suele apelar a determinadas publicaciones-pensamientos,que se convierten en eje de impacto, porque obligan a la reflexión. Como en este caso, en que la temática no es menor: los que llegan y los que no, a la cima del fútbol. En buen romance, lo de Salorio es un alerta para los padres, que en tantos casos transforman al hijo futbolista en una salvación económica.
Es solo cuestión de leerlo. Siempre hay algo o mucho, para el rescate.


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«En una oportunidad me reuní con el decano de la facultad, mi interés era preguntar cuantos estudiantes que comenzaban su carrera se recibían. Escuché con mucha tranquilidad su palabra me dijo que por ejemplo en Odontología un 11%, en Abogacía 13% y la más emblemática que es Medicina el 14%.
Me propuse cotejar con el fútbol como era la realidad de aquellos que comenzaban a jugar y llegaban al alto rendimiento, logré llevarme una gran sorpresa al ver que solamente el 4% llega a jugar en un equipo de primera división.
Que me llevó a escribir estas líneas?: colocar un alerta hacia los padres y niños que comienzan este deporte, en muchas oportunidades fuí consultado si era difícil llegar y suelo responder con una frase de cabecera “NO LLEGA EL MEJOR, LLEGA EL QUE SOBREVIVE A TODO LO QUE LE PUEDE PASAR”.
Por lo tanto siempre les recomendé que no apostaran sólo a este deporte, además se lo debía acompañar con una formación académica que le otorgue posibilidades futuras ante una posible no llegada a lo que se pretende. Esto requiere una disciplina importante que debe venir desde el hogar solicitándole que aporte otros conocimientos.
Hoy los resultados que expongo me dan la razón, esta es una profesión muy difícil, si llegamos es una carrera muy corta que solo dura aproximadamente 10 años y debemos prepararnos para nuestro retiro. Además la otra posibilidad es que no podamos llegar al alto rendimiento, entonces tengamos que efectuar una actividad paralela para poder mantener el amor que tenemos por el fútbol.
Las dos cosas se pueden».
