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miércoles, abril 2, 2025
EL PUEBLO
Columnas De Opinión

“La dedicación, la fuerza de voluntad, el empeño de todo el equipo de salud fue enorme”

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Entrevista a Carlos Rattín

Salto y el resto del país está pasando en estos días por una baja en la intensidad de la pandemia. Para entender qué pasó y cómo se pudo salir adelante, EL PUEBLO dialogó con el Doctor Carlos Rattín, integrante del cuerpo de dirección del Hospital Regional Salto, quien brindó un sincero y duro testimonio de lo vivido que nos tiene que ayudar a entender de qué se trata esta terrible enfermedad.

  • ¿Ya pasamos lo peor de la pandemia?
  • Si uno se maneja por estadísticas y números, de los casos tanto a nivel nacional como departamental, queremos creer que sí, que lo peor ya pasó. Estamos con números muy bajos, que llegan inclusive a 5 o 6 casos por día, pero casos muy leves. En este momento en el Hospital tenemos un paciente ingresado con COVID en CTI, que ya hace días que está, y no han ingresado más pacientes. Entre mayo y junio llegamos a tener 74 pacientes, o sea, teníamos 7 camas del polivalente, 7 camas del CTI rojo, después la Unidad Respiratoria Aguda 7 camas, y luego llegamos a tener 36 camas de COVID Amarillo que era cirugía de hombres y mujeres que habíamos puesto como área COVID. Ese fue un momento bastante crítico, agobiante, muy cansador porque era impresionante la cantidad de gente que nos llegaba y en una situación en la que evolucionaba mal rápidamente, eso desconcertaba a todo el equipo técnico porque indudablemente era una patología nueva y no estábamos acostumbrados a manejar su evolución y las cepas que iban variando venían con comportamiento distinto.
  • Es en ese momento que el presidente del Sindicato Médico de Salto denunció a los medios una saturación distinta, de cansancio, agotamiento, estrés de todo el personal. Ahora con esta nueva situación en la que nos encontramos, ¿se bajó la presión que el personal de la salud llegó a tener en esos momentos extremos?
  • Sí. Como fue dándose en forma lenta, la situación y la presión se fue descomprimiendo. No es que hayamos estado saturados, estábamos en una situación de alerta respecto a las camas. La situación de cansancio fue porque se estuvo muchísimas horas, tanto del personal de traslado, del personal de la puerta, la gente del CTI, todo el personal técnico médico y no médico donde se vivieron situaciones en que tuvieron que bañarse y cambiarse entre cuatro y cinco veces en el turno, pero eso fue cediendo. Pero indudablemente ha dejado secuelas.
  • ¿Se trabajó en algún tipo de contención psicológica con el personal de la salud?
  • Se trabajó, se hizo una red de contención que al principio era para el personal y luego se amplió para los pacientes. Se dedicó una red de seguimiento diario a través de un contacto telefónico con los familiares, y aquellos familiares que necesitaban una atención individualizada, se los agendaba con psicólogos para hacerles un seguimiento.
  • Utilizando el símil de los ómnibus, hubo un momento que en Salto llegó a chocar un ómnibus por semana falleciendo todos sus ocupantes, eso tiene que dejar alguna secuela por más que uno piense que el personal médico con experiencia se acostumbra durante su trabajo a convivir con la muerte.
  • Pero además era una patología distinta. Acostumbrados a trabajar con las patologías habituales que más o menos sabés el proceso, cómo es el desarrollo y la evolución. En esto no, era impredecible. Pacientes que a los 8 de la mañana estaban muy bien, al mediodía estaban en un grado de colapso, entraban en un problema respiratorio y morían.

Se trabajó con mucha cautela con los familiares cuando se hacía el informe diario y hacía tiempo que no se veían, distanciados quizás por la pandemia. Al principio hubo internaciones muy prolongadas, luego la nueva cepa era mucho más letal y hacía que la gente falleciera en menos días. En esos momentos, siempre se trabajó con cautela en transmitir la situación en la que estaba el paciente porque sabíamos que todo podía cambiar rápidamente, lo que generaba angustia, impotencia, no poder aplicar ni hacer nada porque dependía de mantener lo básico del organismo a través de todos los medios que se podía. Se sabía que al paciente que se intubaba… bueno, se sabe que solo un paciente que fue intubado en el Hospital logró evolucionar bien, el resto evolucionó mal.

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  • ¿Cómo se lograba controlar la ansiedad de los familiares? Pregunto porque se vieron algunos casos de familiares que no podían tener contacto con el paciente por una cuestión de protocolo por estar en el CTI con COVID y llegaron a plantear dudas sobre el tratamiento que se le aplicaba al enfermo.
  • Se trata de explicar. A veces, a pacientes que estaban en una situación muy mala, se permitía que algún familiar se vistiera y que lo viera a través de un vidrio, pero a veces tampoco por la situación en la que estaban los pacientes, no era muy agradable para ser visto, un paciente intubado. No quiero decir que no se hayan cometido errores, porque estamos frente a una patología nueva de la cual todos estamos aprendiendo y el mundo entero está en la misma situación, pero la dedicación, la fuerza de voluntad, el empeño de todo el equipo de salud fue enorme. Indudablemente algunos familiares entendieron que quizás no fue suficiente, nosotros respetamos sus opiniones, siempre tuvimos una Dirección de puertas abiertas y cuando se entendió que pudo haber alguna irregularidad, podía traerla y nosotros procedíamos a realizar una pequeña auditoría, porque existe lo que se llama la Comisión de Seguridad del Paciente (COSEPA) a la que se puede recurrir cuando se entiende que alguien no ha actuado bien. El COSEPA analiza si hubo algún inconveniente y se trata de corregir a futuro.
  • A quienes no se vio en esta pandemia fue a los representantes de los Usuarios de la Salud, que por ley deberían haber estado presente. ¿Están trabajando?
  • Sí, estuvieron, llegaron y se pusieron a la orden, pero era poco lo que se podía hacer porque cuando el paciente ingresaba ya entraba en área de exclusión y en área crítica. Luego tuvimos el tema de la maternidad, que ingresaban para tener familia, tenía que entrar un familiar y luego por 48 horas no podía salir, tenía que quedar internada junto a la parturienta y nosotros debíamos prever los alimentos necesarios y todos los medios necesarios para su higiene personal. Eso lentamente se fue reabriendo y hoy nos encontramos con un Hospital que está cargado porque indudablemente hay patologías que quedaron postergadas durante más de un año y medio y que ahora tenemos que atender y salir a buscar a los pacientes que no han podido tener el control, el seguimiento, la medicación, exámenes que se dejaron de hacer de forma preventiva.
  • ¿Cómo quedarán aquellas personas que tenían otras patologías y que debieron quedar relegadas por la prioridad de la pandemia?
  • Es lo que en este momento estamos reordenando. Una lista de operaciones que estaban postergadas y que ahora lo que estamos haciendo es actualizarla. Algunos ya se operaron, otros todavía no se quieren operar, otros aún no están en oportunidad operatoria porque hay que volver a hacer los exámenes de laboratorio, consultas con cardiólogos y el anestesista, todo eso se está reprogramando. Ya se han hecho policlínicas especiales de cirujanos para evaluar a esos pacientes nuevamente y armar una lista para bajar la rémora quirúrgica que es una de las prioridades de las autoridades de ASSE que tenemos que bajarla de acá a diciembre.
  • ¿Qué secuelas deja el COVID?
  • En la parte respiratoria fundamentalmente, cansancio, otros tienen taquicardia, como que el corazón le late rápido, otros tienen insomnio, cefaleas. Es muy variado. La RAP va a implementar una policlínica para secuelas post COVID.
  • ¿Deja secuelas en quienes son portadores asintomáticos?
  • Ha dejado mucho menos, pero ha quedado. Por ejemplo, gente que paso casi un mes que no podía caminar dos cuadras y se agitaba. Y hablo de gente joven.
  • Cuando se dice que la baja de casos se debe al avance de la vacunación, eso posiblemente opera psicológicamente en la gente llevándola a bajar la guardia porque total, ya están vacunados, llegando a ver lo que pasa los fines de semana en la costanera. ¿No es eso jugar con fuego?
  • Esa es una linda pregunta. Indudablemente hay un nivel de inmunización porque desde la Dirección Departamental de Salud a cargo de la doctora Rosa Blanco se hizo una planificación muy buena y Salto, que al principio venía un poquito atrasado, se puso rápidamente a tono y llegamos a tener un índice de vacunación muy bueno de las dos dosis y se sigue vacunando. Mucha aceptación también por parte de los jóvenes inclusive a vacunarse, y eso ha hecho que cuando uno ve la gráfica del nivel de vacunación se ve que cayeron los casos de COVID. Queda aún una franja de gente que todavía duda del efecto de la vacuna, y como no es obligatoria…
  • Se informa, por ejemplo, que las únicas personas que hoy están en CTI en Londres, es porque ninguno de esos pacientes tiene la vacuna. Y, por otro lado, en Rusia, el 98% de las personas hospitalizadas por COVID no tienen tampoco ninguna vacuna.
  • Y aquí en Salto todos los que fallecieron estaban sin vacuna o tenían solo una dosis y con menos de 10 días de habérsela dado. Así que esto es claro, nadie lo puede negar, el efecto de la vacuna para combatir esto fue la única salida. Después lo que teníamos que esperar es que el organismo se defendiera enseguida una vez vacunado.
    Por eso es importante realizar un llamado de atención a quienes aún no se han vacunado, que se vacunen por ellos y por su familia. Hoy quienes están en serio riesgo son quienes no se vacunaron. No solo quedó demostrado que la vacuna evita y hace bajar la enfermedad, sino que también quedó demostrado que quien no se vacunó, evolucionó muy mal.

Ahora se va a empezar a analizar qué es lo que sucede con aquello de que los derechos de los demás terminan donde comienzan los míos, porque qué pasa si yo tengo que trabajar contigo, yo me vacuné y tú no, está bien, pero yo me voy a exponer 7 u 8 horas donde estás tú. Entonces, por qué yo, que me quiero cuidar, me tengo que arriesgar por ti. Ahí aparece lo del Pasaporte Verde, las exigencias de la vacuna. No estoy hablando de obligatoriedad, hablo que acá hay una responsabilidad ciudadana y de empatía hacia el otro de que está quedando claro que el que no se vacuna puede generar causa de transmisión de esta patología y de un riesgo para él. Es un tema que se va a ir viendo sobre la mesa lentamente y esperemos que la gente recapacite y se vacune.

PERFIL DE CARLOS RATTÍN

Separado. Tiene 2 hijos Giovanni y Marcelo y una nieta, Mila. Es del signo de Piscis. De chiquito quería ser veterinario. Es hincha de River en Salto, de Peñarol en Montevideo y de Boca en Argentina.

¿Alguna asignatura pendiente? Hacer un parque. ¿Una comida? Las pastas. ¿Un libro? “El Solitario”, de Guy des Cars. ¿Una película? Perfume de Mujer. ¿Un hobby? Pescar. ¿Qué música escucha? Cumbia cuando viajo, sino Jazz. ¿Qué le gusta de la gente? La tenacidad y la solidaridad. ¿Qué no le gusta de la gente? La falta de compromiso.

Por: Leonardo Silva

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