FRASES. Hay una modalidad en las redes sociales que seguramente me acerca mi algoritmo,
donde puedo ver a personas y organizaciones de todo color compartiendo inteligentes
frases de gente notable. Veamos apenas algunos ejemplos que encontré al momento de
escribir esta columna, pero que cada día aparecen nuevas como hongos en el parque.
«El hombre se esclaviza por el lujo y las vanidades. Y olvida que la felicidad está en las cosas
sencillas de la vida» (Miguel de Cervantes). “Si eres débil tratarás de vengarte, si eres fuerte
perdonarás, pero si eres inteligente solo ignorarás” (Anónimo). “No, no tenemos que
soportar todo. La paciencia tiene un límite y la vida está hecha para ser vivida, no
soportada” (El Principito). “Ahora no es momento de pensar en lo que no tienes. Piensa en
lo que puedes hacer con lo que hay” (Ernest Hemingway). “No te esfuerces por
desenmascarar a nadie, tarde o temprano toda máscara cae por su propio peso” (Anónimo).
“No es importante saber cuánto tiempo queda, sino saber qué haces con el tiempo que se
te concede” (J.R.R. Tolkien)…
Luego habría que ver si las frases que se comparten son auténticas o inventadas por alguien
y adjudicadas a otros para hacerlo más creíble, como aquella famosa frase adjudicada a
Napoleón que nunca pudo ser comprobada, “vísteme despacio que estoy apurado”. O la tan
mentada frase del personaje Sherlock Holmes del “Elemental mi querido Watson” que
nunca fue escrita por Sir Arthur Conan Doyle, pero que sin embargo, pulula en la gente
como si Holmes realmente la hubiese dicho en alguna de sus aventuras detectivescas.
Y así podríamos seguir todo el día. Luego que aparecen frases como estas y otras, me
pregunto si cada una de las personas que comparte este tipo de frases practicara luego su
vida de acuerdo a esos designios, ¿no tendríamos una mejor sociedad? ¿De qué vale
compartir ese tipo de frases si luego hacemos exactamente todo lo contrario?
Uno no es lo que dice o piensa que es, sino lo que sus acciones le demuestra a los demás lo
que somos. Por ende, depende cómo nos comportemos en la vida, lo que hagamos, no lo
que digamos que debe hacerse. Las acciones son las que nos definen.
FRESQUITO. Finalmente llegaron los primeros fresquitos del año, otoñales, con algún
calorcillo en el medio como para desentonar. De todas maneras uno no deja de pensar que
la próxima factura de la UTE vendrá menos abultada… y respira.
Justo cuando la semana pasada llegó la respuesta negativa del Directorio de UTE a los
vecinos que impulsaron la iniciativa de que nuestra población norteña fuese contemplada
con una tarifa diferencial debido a los excesos en las altas temperaturas que hemos tenido
que padecer este verano y sin lluvias que aplacaran en algo tanto calor.
Es tiempo que las autoridades comiencen a pensar en serio en algún otro tipo de medidas
para esta zona del país cuando surgen las altas temperaturas. Para eso, no veo mejor idea
de invitarlos a que se vengan a vivir los tres meses que dura el verano a Salto y que paguen
de su propio peculio la factura de la electricidad para que comiencen a empatizar un poco
más con nuestros bolsillos. No veo otra forma de mover esos c… apoltronados en cómodos
escritorios en la capital para que conozcan la realidad en la que vivimos. “Dicho con todo
respeto” (dixit Horacio Pérez) “mientras la vida va” (dixit Eleazar Silva).
Hasta la semana que viene…