En un determinado momento de la sesión del lunes pasado en el Consejo Superior de la Liga Salteña de Fútbol, el delegado de Ceibal, José Luis Gallo, propuso que su equipo y Ferro Carril jueguen el sábado a las 20 horas en el Parque Dickinson, en cumplimiento de la segunda fecha. Fue uno de los tres partidos pendientes.

El representante ceibaleño apuntó a que «la temperatura subiría un poco, el horario parece aconsejable y es una manera de recaudar algún peso más….porque sabemos que en este aspecto todos venimos mal».
Fue cuando se admitió desde la propia mesa de conducción del Consejo, en que la calificación no faltó: «las recaudaciones en la «A» vienen siendo espantosas».
En verdad de años a esta parte, nunca esta palabra empleada, y que grafica el actual tiempo adverso en materia de recaudaciones.
LAS SEÑALES QUE
NO SE CONFUNDEN
El domingo pasado por el torneo de la «A», se jugaron cuatro de los seis partidos, teniendo en cuenta que se postergaron los de Sud América vs Universitario y Arsenal vs Saladero.
El total de entradas vendidas fue de 1.286. En el juego de Ferro Carril y Dublín Central en el Parque Dickinson, se vendieron 130 entradas, de acuerdo a la información oficial. En cancha de Nacional, con el local y Ceibal jugando, 375 entradas vendidas, mientras en el Parque Dickinson con doble jornada 781 boletos. El total de 1.286.
El mismo delegado de Ceibal en la sesión de la semana pasada, había apuntado sin más trámite a un imperativo: que retorne «el fútbol a las canchas de los barrios, para intentar que la recaudación mejore». Mientras que de última esa frase de cabecera partió al medio la noche del Consejo Superior: «las recaudaciones en la «A» vienen siendo espantosas»
