Este 2025 se cumplen veinte años de Museos en la Noche y las instituciones culturales del país preparan una programación amplia que busca recorrer la memoria desde diferentes lenguajes. Salto formará parte de esa jornada con actividades que activan el patrimonio, la ciudad y sus espacios simbólicos.
El objetivo es simple y profundo: acercar la creación artística a los públicos que transitan los museos en una noche donde la historia y la sensibilidad contemporánea se cruzan.
Dentro de esa agenda, la función de Brujas del viernes 12 de diciembre a las 21:30 en la sala Amalia Zaldúa del Museo Casa Quiroga se vuelve una parada destacada.
La obra se integra a la celebración como un gesto que enlaza la escena teatral con la vida cultural del departamento. Museos en la Noche invita a circular por espacios cargados de sentido y la presencia de una pieza teatral permite que esa experiencia se expanda hacia otro territorio: el encuentro entre intérpretes y espectadores.
La pieza de Santiago Moncada se convirtió en un clásico del teatro rioplatense por su capacidad de abrir la vida cotidiana en capas sucesivas. Cinco mujeres que se reencuentran después de muchos años funcionan como punto de partida para pensar el tiempo, los afectos y las decisiones que dejan huella.
La obra es conocida, respetada y recorrida, pero su vigencia surge de algo más simple: invita a escuchar conversaciones donde cada frase ilumina una zona distinta de la vida. Esa estructura permite que cada elenco la reinvente a partir de su propio vínculo y que cada función tenga un pulso distinto.
Este artículo quiere acercar al público a las cinco actrices salteñas que sostienen la versión local de Brujas. Su trabajo es el centro de esta propuesta. El montaje crece desde la entrega de ellas y desde la manera en que se apoyan mutuamente para construir un clima que requiere precisión, escucha y sensibilidad.
Cada función existe porque cada actriz le presta parte de su memoria, de su cuerpo y de su forma de mirar el mundo a un personaje que se transforma con cada ensayo y con cada encuentro con el público.
Fabiana Beneditto – Elena

Mi vínculo con el teatro vuelve al 2017, cuando retomé un deseo que había quedado postergado durante años. Ya había actuado una vez, casi por accidente, en una obra para niños.
Esta obra me coloca frente a un tema que me toca de cerca: el peso de lo vivido, la marca de cada etapa, la influencia de quienes nos rodean. Cinco mujeres que comparten una infancia y que, sin embargo, construyen vidas muy distintas. Esa distancia ilumina todo.
Camila Medina – Regina

Mi primera experiencia teatral fue un taller en el Larrañaga, dictado por un egresado de la EMAD. Gracias a ese camino conocí a Yanely de Vecchi y formé parte de “A calzón quitado”.
Ahora seguimos con esta segunda obra. Brujas me atrae por la forma en que muestra que una infancia compartida no garantiza miradas similares. Lo que parecía evidente para unas, jamás lo fue para otras. Pasan los años, se acumulan silencios, y la verdad termina abriéndose paso.
Mónica Vázquez – Dolores

Empecé en 2015 en el Teatro del Oprimido. Después tomé clases. La obra me lleva a pensar en los prejuicios con los que crecieron muchas mujeres, aquellos mandatos que parecían inamovibles. Hoy vivimos un tiempo distinto, con más libertad, aunque el camino todavía exige trabajo.
Ana Farras – Ángela

Entre 2010 y 2013 integré Naranjate, un grupo de teatro espontáneo dirigido por Nino Márquez. Actuamos en varios espacios. En 2023 cursé primer año de teatro en el Eduardo Piñeyro. En 2024 me sumé a este grupo de mujeres.
Brujas retrata a gente común. Habla de amistad, lealtad y traiciones. Las cinco comparten una infancia, pero cada una crece según sus prejuicios, creencias, dolores e ideas sobre la felicidad. Ese contraste sostiene la historia.
Sandra Gaudín – Luisa

El teatro estuvo presente desde la escuela. Más adelante estudié expresión corporal. En 2020 empecé teatro con Zully Vallarino, aunque la pandemia interrumpió el proceso.
En 2023 hice primer año en el Piñeyro. Allí conocí a Yanely, quien me invitó a sumarme a esta obra. Brujas muestra a cinco mujeres criadas bajo una educación cristiana que, al reencontrarse, revelan que cada una eligió un camino que desafía esa formación.
La trama se mueve entre mentiras, vulnerabilidad, excentricidad y secretos que buscan su momento para aparecer, condensando algo cercano: la memoria compartida y el desvío que vuelve inevitable la confrontación.
Las Brujas de este montaje cargan la risa tensa y la herida que deja crecer la distancia. Son mujeres que se enfrentan a lo que fueron y a lo que eligieron ser, sin adornos ni coartadas.
Salto encuentra en ellas un retrato que invita a mirar de frente lo que persiste en cada vínculo, incluso cuando se cree enterrado.
Brujas | Viernes 5 de diciembre | Centro Cultural Academias Previale | 21H





