Vecinos de Nueva Hespérides se oponen a la construcción de una planta de compostaje no orgánica, alertando sobre los problemas ambientales y de salud que podrían surgir en una de las zonas con mayor producción de nuestra ciudad.

El día viernes 26 de julio de 2024, a las 18:00 horas, se llevó a cabo una reunión de vecinos en la Escuela Nº 35 de Nueva Hespérides para hablar sobre la autorización de la construcción de un proyecto de una planta de compostaje, que no será orgánica.
En la reunión, asistió la ingeniera Gladys Charle para dar un panorama sobre el proyecto que se quiere instalar en el lugar. La ingeniera explicó a los presentes los pasos que se realizan y el tiempo que dura el proceso, alertando a la población sobre los problemas que podrían surgir. Comentó todos los problemas que ella y su familia están enfrentando debido a un proyecto anterior en el que cada parcela fue contabilizada con un número. «Eso es lo que somos en mi humilde opinión», agregó.
«Está bien que vengan inversores y traigan fuentes de trabajo, pero que se construyan lejos de los ciudadanos y las zonas de producción.»
Ing. Gladys Charle
La ingeniera también mencionó que los inversores extranjeros presentan un panorama ideal y creen que la gente aceptará sin cuestionar. «Está bien que vengan inversores y traigan fuentes de trabajo, pero que se construyan lejos de los ciudadanos», añadió.
La reunión contó con una gran participación de vecinos de la zona y alrededores, muy preocupados por tratar de poner freno a este proyecto. También asistieron otros ciudadanos, así como medios de prensa y comunicación, ya que es un tema que compete a los salteños.
Según los vecinos, el proyecto no es viable ya que traerá consigo problemas al medio ambiente y a las personas que habitan en la zona. Familias que tienen sus parcelas de tierra cerca del predio donde se instalará la planta ya están agobiadas por los olores del frigorífico. Otros vecinos, que recién comienzan, ven esto como un problema potencial.
La ingeniera explicó que la planta lleva un proceso largo y los desechos despiden gases tóxicos, lo que hace imposible poder habitar en la zona. Es un proyecto que solo trae beneficios a los inversores y problemas a la comunidad salteña, en la cual no todos los vecinos estaban enterados.
Se debe tener en cuenta que en la zona viven productores y sus familias, incluyendo niños que asisten a la Escuela Nº 35. También hay barrios, salones de fiesta, el aeropuerto y las termas a pocos kilómetros, entre otros.
«No podemos permitir esto», concluyó la ingeniera.
Los vecinos elaboraron una carta para la Intendencia de Salto, esperando que el intendente se ocupe del asunto y sienta empatía por las personas de Nueva Hespérides y zonas aledañas. Si se construye, que sea en otro lugar, ya que, hablando en criollo, ¿quién puede convivir con una bolsa de basura podrida a su lado? Llega un momento en que enfermas a la población del lugar.-