Un exfutbolista de Club Ceibal e integrante de la selección salteña, identificado con las iniciales J.V., fue denunciado por un presunto caso de abuso que involucra a una menor de 13 años. La denuncia fue presentada el 2 de marzo de 2026, dando lugar a la intervención policial y al inicio de una investigación que actualmente se encuentra en manos de la Fiscalía especializada, con actuaciones elevadas al Juzgado correspondiente. La causa permanece en etapa investigativa, sin que hasta el momento exista una acusación formal.
De acuerdo a la información recabada, en el celular de la menor se habrían encontrado registros en redes sociales que respaldarían la denuncia, sugiriendo que los hechos se habrían reiterado en varias ocasiones. Estas evidencias forman parte de las pericias realizadas, consideradas clave para el avance del caso.
A nivel judicial, se dispusieron medidas cautelares por un plazo de seis meses, que incluyen la prohibición de acercamiento en un radio de 300 metros y la prohibición de todo tipo de comunicación. Estas restricciones abarcan el domicilio de la menor, su centro educativo y actividades extracurriculares.
En paralelo, la víctima fue asistida en un centro de salud y continúa bajo seguimiento, incluyendo apoyo psicológico. Según se informó, recientemente presentó una recaída. Las presuntas incidencias habrían ocurrido en las inmediaciones de Club Ceibal, institución en la que el denunciado se desempeñaba al momento de los hechos.
Por otra parte, desde Nacional Fútbol Club aclararon que no existe vínculo contractual con el jugador. Señalaron que solo hubo un preacuerdo de palabra en el pasado y que el mismo no forma parte de la institución ni lo hará, destacando que sus valores son incompatibles con este tipo de situaciones. La investigación continúa en curso mientras se avanza en la recolección de más elementos para determinar eventuales responsabilidades.
En Residencia SOL celebramos el cumpleaños de María Irene Aguerre, compartiendo una jornada colmada de alegría, música y momentos significativos.
Acompañamos a nuestros residentes en cada etapa, valorando sus historias y promoviendo un espacio donde el bienestar y la contención son pilares fundamentales.
Celebrar la vida es también celebrar los vínculos que nos unen día a día.
Crónica de la velada boxística en el Club Boycuagym de Pueblo Belén. Conoce a los ganadores y los detalles del próximo Campeonato del Norte el 11 de julio.
El pasado sábado 18 de abril, Pueblo Belén vivió una destacada velada boxística. El evento contó con la organización de Juan Zunini y Janny Acosta, representantes del Gimnasio Boycuagym, junto al instructor Gustavo Benítez. La jornada tuvo además la presencia especial de Roberto Machado, reconocido entrenador y kinesiólogo.
Resultados y protagonistas de la jornada
Los combates se desarrollaron en las instalaciones del Club Boycuagym, donde el público pudo disfrutar de una serie de enfrentamientos entre diversos exponentes de la disciplina. La cartelera estuvo integrada por los siguientes cruces:
Fotos: Janny Acosta
Federico Siznandez frente a Marcelo Niz.
Alicia de los Santos ante Valentín Alvez.
Lucio Raquel contra Ismael Rosa.
Cristian Martínez frente a Bautista Jorge.
Participación de Gonzalo Gómez.
El cierre de la noche estuvo marcado por la gran pelea entre Marcelo Moreira y Mario Suárez.
Próxima cita: Campeonato del Norte
La actividad boxística en la localidad no se detiene. Muchos de los boxeadores que participaron en esta velada volverán a presentarse en Pueblo Belén el próximo 11 de julio.
En esa fecha se llevará a cabo el Campeonato del Norte, evento que cuenta con la organización del instructor Rafael Sosa Pintos (Locomotora Box), Boycuagym y Gustavo Benítez. Esta importante competencia estará bajo la fiscalización de la CUBAP.
Se tomó conocimiento de un incendio en una finca ubicada en la zona de barrio Artigas, por lo que se derivó personal policial al lugar y se dio intervención a Bomberos.
En el sitio, fue entrevistado el damnificado, un hombre de 72 años, quien manifestó que el foco ígneo se habría originado a raíz de una vela encendida que dejó su hija de 33 años, la cual en determinado momento tomó fuego.
Ambos ocupantes lograron salir de la vivienda sin sufrir lesiones, mientras que el incendio provocó daños parciales en la propiedad. En el lugar trabajó personal de Bomberos, quedando el hecho bajo las actuaciones correspondientes.Con el frío, aumentan los riesgos en casa.
Ten en cuenta estas claves:
Ventilá los ambientes, aunque haga frío (evita intoxicaciones).
No dejes estufas ni velas encendidas sin control.
Mantené estufas lejos de cortinas y muebles.
No sobrecargues enchufes con estufas eléctricas.
Nunca duermas con braseros o estufas a leña encendidos.
Pequeños cuidados pueden evitar incendios y accidentes.
El auge de monopatines y bicicletas eléctricas plantea desafíos de seguridad y convivencia. Claves para regularlos sin frenar la movilidad sostenible.
¿CÓMO LOS REGULAMOS Y POR QUÉ?
OTRO DESAFÍO PARA EL TRÁNSITO
La regulación de los Vehículos de Movilidad Personal (VMP), como monopatines y bicicletas eléctricas, ha pasado de ser un «vacío legal» a convertirse en una prioridad para las direcciones de tránsito en todo el mundo en este 2026. El principal conflicto surge porque la tecnología ha avanzado más rápido que la ley: hoy existen monopatines que alcanzan los 60 km/h o más, entrando en un terreno de velocidad similar al de las motocicletas pero sin sus controles de seguridad. Aquí detallo cómo está el panorama global y qué se está discutiendo para regular este fenómeno:
1. ¿Cómo es la regulación actual en el mundo?
La mayoría de los países han optado por clasificar estos vehículos según su potencia y velocidad máxima:
Bicicletas eléctricas (Pedelecs): En la mayoría de los países (como España o Chile), están limitadas a 25 km/h. Si el motor asiste por encima de esa velocidad, dejan de considerarse «bicicletas» y pasan a ser legalmente «ciclomotores», exigiendo matrícula y seguro.
Monopatines (VMP): La norma general en Europa y gran parte de Latinoamérica es el límite de 25 km/h. A partir de este 2026, países como España han hecho obligatorio el seguro de responsabilidad civil y un certificado de circulación (matrícula) para estos dispositivos.
Speed Pedelecs: Son bicicletas que asisten hasta los 45 km/h. En países como Holanda o Bélgica, se regulan como motos pequeñas: requieren casco de moto, seguro y circular por la calzada, no por la ciclovía.
2. El problema de la «Velocidad de Auto»
El riesgo actual es que muchos usuarios compran vehículos «liberados» o los modifican para ir a 50 km/h en la acera o ciclovía. Esto genera una disparidad peligrosa con los peatones y otros ciclistas.
3. ¿Qué se debería regular (y se está empezando a hacer)?
Para equilibrar la balanza con autos y motos, los expertos en seguridad vial proponen los siguientes pilares:
Categorización por Potencia: No se puede regular igual un monopatín de 250W que uno de 2000W. Los de alta potencia deberían requerir una licencia de conducir específica (aunque sea simplificada) que garantice que el usuario conoce las reglas de tránsito.
Seguro Obligatorio: Al igual que un auto, un monopatín a 30 km/h puede causar daños costosos a terceros. El seguro ya es ley en varios países para 2026.
Equipamiento de Seguridad Homologado: A velocidades superiores a 25 km/h, un casco de bicicleta común no es suficiente. Se está exigiendo el uso de cascos certificados para ciclomotores y elementos de iluminación activa (frenado y giro).
Prohibición en Aceras: Este es un estándar global creciente. Todo vehículo con motor debe circular por ciclovías o, si su velocidad es suficiente (ej., más de 30 km/h), por el carril derecho de la calzada.
Edad Mínima: Establecer un piso de 16 años para operar vehículos que superen los 25 km/h para asegurar una madurez mínima en la toma de decisiones viales.
Resumen de la tendencia 2026
Categoría
Velocidad Máxima
Requerimientos sugeridos/actuales
Micro-VMP
< 25 km/h
Casco de bici, luces, sin licencia.
VMP de Alto Desempeño
25 – 45 km/h
Matrícula, Seguro, Casco de moto, Licencia A1.
E-Bikes Pro
> 45 km/h
Equiparadas totalmente a motocicletas eléctricas.
La clave del futuro está en la fiscalización electrónica: muchos municipios están empezando a usar dispositivos que miden la potencia real del motor en controles callejeros para multar a quienes circulan con vehículos modificados.
¿QUÉ HACEMOS CON ELLOS COMO SOCIEDAD?
¿CÓMO LOS REGULAMOS?
La irrupción de los Vehículos de Movilidad Personal (VMP) representa el cambio más profundo en el urbanismo del siglo XXI. No son solo «juguetes con motor»; son la respuesta tecnológica a ciudades colapsadas y a una crisis climática que exige alternativas al motor de combustión. Sin embargo, su integración nos ha tomado por sorpresa, generando un conflicto de convivencia que requiere una respuesta integral en tres niveles: técnico, legal y social.
¿Por qué regularlos?
La urgencia de la regulación nace de una asimetría física. Un monopatín eléctrico que viaja a 40 o 50 km/h posee una energía cinética capaz de causar lesiones fatales en un atropello a un peatón, pero carece de las protecciones estructurales de un automóvil para proteger a su propio conductor. Regular no es prohibir; es categorizar. El error inicial fue tratarlos a todos como «bicicletas». Hoy, la lógica dicta que la regulación debe basarse en la cinética: a mayor velocidad y peso, mayor debe ser la exigencia legal (seguros, licencias y elementos de protección). Sin reglas claras, el espacio público se convierte en una «ley de la selva» donde el peatón, el eslabón más débil, termina desplazado de la acera.
¿Cómo regularlos?
La regulación efectiva para este 2026 debe apoyarse en cuatro pilares:
Homologación y Registro: Todo vehículo con motor debería poseer un número de serie y un certificado de fábrica que limite su velocidad máxima por software. La matriculación simplificada permite identificar responsables en caso de accidentes o infracciones.
Seguro de Responsabilidad Civil: Si estos vehículos comparten la calzada con autos y motos, el riesgo de daño a terceros es real. Un seguro obligatorio nivela la cancha y profesionaliza el uso del VMP.
Jerarquización Vial: Las aceras deben ser sagradas para el peatón. Los VMP deben circular obligatoriamente por ciclovías. Si el vehículo supera los 25 km/h, debe integrarse al flujo vehicular de la calzada, cumpliendo con las mismas normas que una motocicleta.
Educación y Licencias: No se trata de exigir un examen complejo para una bicicleta, pero sí de validar que quien opera un vehículo a 40 km/h conoce las señales de tránsito y las prioridades de paso.
¿Qué hacemos con ellos como sociedad?
Más allá de las leyes, como sociedad debemos decidir qué tipo de ciudades queremos. Los VMP son una oportunidad de oro para democratizar el espacio. Un monopatín ocupa una fracción del espacio de un SUV y no emite gases contaminantes. Debemos dejar de ver al usuario de VMP como un «intruso» y empezar a verlo como un aliado en la descongestión urbana. Esto implica que las ciudades deben invertir en infraestructura segregada. No podemos exigir que un monopatín baje de la acera si la calle es una trampa mortal de baches y conductores agresivos. En conclusión, el desafío es la empatía vial. La regulación debe garantizar que la innovación no pase por encima de la seguridad del ciudadano, pero la sociedad debe abrazar estos vehículos como el camino hacia una movilidad más humana, silenciosa y eficiente. El futuro no es prohibir el motor eléctrico, sino aprender a compartir el asfalto con orden y respeto.
REGULAR BICICLETAS ELÉCTRICAS Y MONOPATINES: UN DESAFÍO SOCIAL QUE NO PODEMOS DEJAR DE VER COMO SOCIEDAD PARA PROTEGER A LOS USUARIOS Y TENER UN TRÁNSITO MÁS SEGURO
La integración de las bicicletas eléctricas y los monopatines en el tejido urbano no es solo un trámite administrativo o una actualización del código de tránsito; es, fundamentalmente, un desafío social de convivencia. Por primera vez en décadas, la hegemonía del automóvil se ve cuestionada por dispositivos ligeros, silenciosos y veloces que reclaman su lugar en la calle. Sin embargo, esta transición hacia la movilidad sostenible no puede ser caótica. Para proteger a los usuarios y garantizar un tránsito seguro, la sociedad debe abordar este fenómeno bajo una nueva ética de responsabilidad compartida.
El imperativo de la seguridad: proteger al vulnerable
El primer argumento para una regulación estricta es la protección de la vida. Muchos de estos vehículos, especialmente los monopatines de alta gama, alcanzan velocidades que superan los 45 km/h. A esa velocidad, el cuerpo humano es la propia carrocería. La regulación debe exigir el uso de cascos homologados y elementos de visibilidad, pero también debe establecer límites claros: un vehículo que alcanza velocidades de motocicleta no puede compartir el espacio con un peatón o un ciclista tradicional sin generar una disparidad de fuerzas peligrosa. Proteger al usuario también significa garantizarle una infraestructura digna. No podemos exigir que un monopatín abandone la acera si la calzada es un entorno hostil diseñado exclusivamente para camiones y autos. El desafío social implica que los gobiernos deben rediseñar las ciudades, creando «corredores de movilidad ligera» que segreguen físicamente a estos vehículos del tráfico pesado y de los peatones.
La regulación como herramienta de equidad
Regular es también una forma de otorgar derechos. Cuando un vehículo de movilidad personal (VMP) está debidamente registrado y cuenta con un seguro de responsabilidad civil, el conductor deja de ser un «fantasma» en el tránsito. Ante un siniestro, existe un respaldo legal y económico que protege tanto al usuario como a la víctima. Esto profesionaliza la movilidad y reduce la impunidad, fomentando un comportamiento más cívico y consciente. Además, la sociedad debe enfrentar el debate de la licencia de conducir. Si bien puede parecer una barrera, una formación básica en normas de tránsito para usuarios de VMP asegura que todos los actores del ecosistema vial hablen el mismo idioma. Saber quién tiene la prioridad en una rotonda o qué significa una señal de giro salva vidas.
Un pacto de convivencia urbana
Hacia el futuro, el éxito de estos vehículos depende de un cambio cultural. Como sociedad, debemos dejar de ver al usuario de bicicleta eléctrica como un obstáculo para el auto, y empezar a verlo como una persona que está liberando espacio, reduciendo el ruido y descontaminando el aire. En conclusión, regular los VMP es el camino para que la tecnología no se convierta en una amenaza. Una normativa inteligente, basada en la potencia del motor y la velocidad real, permitirá que estos dispositivos cumplan su promesa de revolucionar el transporte sin sacrificar la seguridad pública. El objetivo final es una ciudad donde el peatón recupere la acera y los vehículos ligeros conquisten la calle, bajo un marco de orden, respeto y protección legal para todos.
CONCLUSIÓN
El propósito no es cobrar patente, no es recaudar; no podemos recargar más el transporte con más tributos o cobros de patente. Es un medio de transporte barato donde las personas, sobre todo jóvenes, se mueven para realizar sus actividades o solamente para tener libertad de movimiento sin tener que depender de otro medio de transporte que sea costoso o familiar. Seamos diferentes y regulemos este medio de transporte sin caer en la recaudación; no lo veamos como algo que tiene que ser un medio de generar dinero para las arcas del gobierno, pero sí actuemos con responsabilidad dando garantías al usuario y al que utiliza el tránsito en nuestra ciudad.
Reglamentar no es prohibir, es vivir en sociedad; es cuidar del otro y estar presente con normas que nos garanticen movernos con seguridad dentro de una sociedad muy complicada a nivel de flujo de tránsito y con una pérdida de valores hacia las normas que vemos a diario. Reglamentar bajo estos principios es, en esencia, alfabetización cívica. Es recordarle al ciudadano que sus derechos terminan donde empiezan los del vecino, pero sin que el Estado le meta la mano en el bolsillo para enseñarle esa lección. Seamos diferentes, seamos un departamento enfocado en la gente y en cuidar de ella.
HUMANIZACION DEL TRANSITO
SI QUERÉS SABER CÓMO ES UNA SOCIEDAD, MIRÁ CÓMO CONDUCE.
Víctor Pacín Freire. Seguridad Vial. Estudio del comportamiento de la conducción.
Una serie de siniestros de tránsito registrados en distintos puntos de la ciudad dejó como saldo varias personas lesionadas, algunas de ellas trasladadas a centros asistenciales.
Múltiples siniestros de tránsito dejaron varios lesionados. Hay motos involucradas y un conductor que se dio a la fuga.
Uno de los hechos ocurrió en la intersección de calles Solano López y J. C. Gómez, donde una mujer de 57 años, que viajaba como acompañante en una moto, resultó herida luego de que el conductor perdiera el dominio del vehículo y cayeran al pavimento. El conductor se retiró del lugar, siendo identificado únicamente como un familiar de la víctima. La mujer fue asistida por emergencia médica, diagnosticándosele luxofractura de tobillo izquierdo, siendo trasladada para su atención.
Otro siniestro tuvo lugar en Costanera Tomás Berreta y Vilardebó, frente a los apartamentos Los Algarrobos. Allí, una joven de 19 años que circulaba en moto colisionó con un automóvil conducido por una mujer de 37 años. Según manifestó esta última, al intentar ingresar al complejo habitacional no visualizó a la motociclista. La joven resultó lesionada, siendo diagnosticada con politraumatismos leves en hombro derecho y trasladada a un centro asistencial.
Asimismo, en la intersección de Pascual Harriague y 19 de Junio se produjo una colisión entre dos motos. Una mujer de 24 años, que circulaba por Pascual Harriague, impactó con otra moto guiada por un hombre de 28 años. Como consecuencia, la mujer resultó lesionada con politraumatismos en miembro inferior izquierdo, siendo trasladada para su atención médica.
Finalmente, en avenida Barbieri y República Argentina, se registró un choque entre dos automóviles. Un Fiat Duna, conducido por un hombre de 48 años que llevaba como acompañante a una mujer de 45, fue impactado en su parte trasera por otro vehículo que posteriormente se retiró del lugar. Ambos ocupantes fueron asistidos en el sitio, diagnosticándoseles lesiones leves, recibiendo el alta médica en el lugar.
En todos los casos trabajó personal de la Brigada de Tránsito, continuándose con las actuaciones correspondientes.
Personal policial concurrió a un comercio del rubro bar en zona céntrica de la ciudad ante el reporte de una persona lesionada.
Una mujer de 27 años fue agredida y sufrió traumatismo de cráneo. Horas después, reingresó al HRS en estado crítico tras nuevo episodio.
En el lugar, se identificó a una mujer de 27 años, quien fue trasladada al HRS para su atención. Allí fue asistida por médico de guardia, quien diagnosticó en forma primaria: “agredida en vía pública, traumatismo de cráneo”. La mujer permaneció en el centro de salud para su asistencia, manifestando en ese momento su voluntad de no radicar denuncia
Posteriormente, próximo a la hora 03:00, se recibió un nuevo llamado alertando sobre una mujer con sangrado en la cabeza en la zona sur de la ciudad. Al arribo del personal policial, se constató que se trataba de la misma persona que había sido trasladada previamente.
La mujer se encontraba en evidente estado de ebriedad y presentaba convulsiones, por lo que fue trasladada nuevamente al HRS, esta vez en compañía de su madre, una mujer de 45 años, para recibir atención médica urgente.
Cinco personas, incluidos tres menores, fueron identificadas tras desorden cerca del HRS. Policía incautó un machete y un arma de aire comprimido.
Personal policial del Centro de Comando Unificado, mediante la visualización y monitoreo de cámaras ministeriales, detectó un aparente desorden en una zona cercana al HRS, donde varios individuos merodeaban en actitud sospechosa, retirándose posteriormente en distintas direcciones. Ante esta situación, se dispuso la concurrencia de efectivos policiales, quienes no lograron ubicar a los involucrados en primera instancia.
Momentos después, a escasa distancia del lugar, se volvieron a observar movimientos sospechosos que involucraban aparentemente a las mismas personas, quienes dejaban y retiraban objetos desde la parte posterior de un contenedor.
Derivado nuevamente personal policial al lugar, se logró ubicar e identificar a una mujer de 25 años, un hombre de 20 años y tres adolescentes de 15, 16 y 17 años. Durante el procedimiento, se procedió a la incautación de un machete y una pistola de aire comprimido que se encontraban en posesión del grupo.
Consultado el Sistema de Gestión de Seguridad Pública, se constató que ninguno de los identificados presentaba requisitoria pendiente, por lo que se les permitió retirarse, permaneciendo las armas incautadas.
Diversos procedimientos policiales se llevaron a cabo en las últimas horas en la zona de barrio Ceibal y Ceibal Sur, a raíz de denuncias por hurtos, desorden y amenazas, con varias personas detenidas y actuaciones en curso.
En uno de los hechos, personal policial concurrió a barrio Ceibal Sur por un hurto en un carrito de comidas. En el lugar se entrevistó a un hombre de 42 años, quien denunció que su sistema de alarma le alertó sobre un corte de energía. Al presentarse, constató daños en el cableado del contador y el hurto de una llave térmica. Fiscalía fue informada y se trabaja en el esclarecimiento del hecho.
Por otra parte, en barrio Ceibal, efectivos acudieron por un desorden, donde una mujer de 26 años denunció que un hombre de 31, en estado de ebriedad, se presentó por tercera vez en su domicilio, profiriendo insultos y amenazas hacia su padre. Enterada la Fiscalía de turno, se procedió a la detención del denunciado y su traslado para los trámites correspondientes.
Asimismo, se registró un hurto en proceso en una verdulería de la zona. Personal policial logró ubicar dentro del predio a un hombre de 23 años, quien habría ingresado tras dañar un tejido perimetral. El propietario del comercio, de 32 años, radicó la denuncia. El sospechoso fue detenido y puesto a disposición de la Fiscalía.
Finalmente, en calles Guaraní y avenida Enrique Rodó, se solicitó presencia policial por una mujer que causaba molestias. En el lugar, los efectivos identificaron a una femenina de 44 años en evidente estado de ebriedad, quien insultó al personal y se negó a aportar sus datos, incurriendo en desacato. Un hombre de 41 años radicó denuncia por molestias. La mujer fue detenida, identificada y trasladada, interviniendo personal de Investigaciones.