La Comisión Interdepartamental de Género sesionó en Salto con una agenda enfocada en trabajo territorial, articulación institucional e inclusión.
La Comisión Interdepartamental de Género del Congreso de Intendentes sesionó en Salto
La Comisión Interdepartamental de Género (CIG) del Congreso de Intendentes desarrolló en Salto una nueva sesión ordinaria, con una agenda centrada en la articulación interinstitucional, la descentralización de las políticas públicas y el fortalecimiento de las acciones vinculadas a género e inclusión en todo el país.
Durante la instancia, la CIG avanzó en la aprobación de su plan anual de trabajo y en la definición de los temas prioritarios que serán abordados durante el presente período. La jornada incluyó además un espacio de intercambio con organizaciones de la sociedad civil de Salto, con el objetivo de promover la escucha, el diálogo y el trabajo conjunto con actores del territorio.
En la apertura de la actividad, la coordinadora de Género del Gobierno de Salto, Adriana Miraballes, dio la bienvenida a las delegaciones presentes y destacó el compromiso de quienes participaron de la sesión, pese a las adversas condiciones climáticas. También valoró el respaldo institucional recibido para el desarrollo de las políticas de género en el departamento.
Por su parte, el director de Desarrollo Social del Gobierno de Salto, Facundo Marziotte, subrayó la importancia del trabajo conjunto entre departamentos y organismos. En ese sentido, señaló que estos espacios permiten compartir experiencias, construir acuerdos y avanzar desde el diálogo y la cooperación interinstitucional.
El encargado de Políticas Sociales, Hoover Rosa, remarcó la relevancia que el Gobierno de Salto otorga a las políticas de género, destacando la necesidad de que estos temas trasciendan las diferencias político-partidarias y se sostengan desde una perspectiva de trabajo permanente, abierto y coordinado.
La presidenta de la Comisión Interdepartamental de Género, Yliana Zeballos, agradeció el recibimiento brindado en Salto y destacó el fortalecimiento progresivo de la comisión. Asimismo, remarcó la importancia de desarrollar una agenda descentralizada, que permita recorrer el territorio nacional y mantener contacto directo con las organizaciones sociales y las distintas realidades departamentales.
Zeballos señaló además que este tipo de encuentros permiten construir políticas públicas desde la convergencia de miradas, fortaleciendo el trabajo conjunto entre instituciones y sociedad civil organizada.
El Gobierno de Salto dispuso transporte urbano gratuito para mujeres durante todo el domingo 10 de mayo por el Día de la Madre.
Ómnibus gratuito para mujeres este domingo por el Día de la Madre
El Gobierno de Salto informó que este domingo 10 de mayo de 2026 el servicio de transporte urbano de pasajeros será gratuito para todas las mujeres usuarias, en el marco de la celebración del Día de la Madre.
La medida fue dispuesta como forma de adhesión a esta fecha especial, con el objetivo de facilitar la movilidad dentro de la ciudad y promover una instancia de reconocimiento y acompañamiento a las madres y mujeres del departamento.
Según lo establecido, el beneficio regirá durante toda la jornada del domingo 10 de mayo y alcanzará a todas las líneas del servicio de transporte urbano dependiente del Gobierno Departamental.
De esta manera, las mujeres podrán utilizar el transporte urbano sin costo durante el Día de la Madre, en una jornada que tradicionalmente convoca a reuniones familiares, visitas y actividades vinculadas a la celebración.
Salomón Reyes repasa cuatro madres del cine, entre el duelo, el sacrificio, el conflicto familiar y el vínculo materno en NICO, su nueva película.
Se podría decir que NICO, la película, cuenta la historia de una madre que está dispuesta a sacrificar todo por su hijo, aunque ese hijo, este muerto. Parece una situación muy dramática pero la realidad cinematográfica, se ha encargado de representar varías tipologías de madre que pueden resultar ejemplares o perturbadoras, según se le mire.
En 1999, un Pedro Almodovar que estaba sublimado, alcanza un momento crucial al estrenar “Todo sobre mi madre” en donde la argentina Cecilia Roth interpreta a una madre que ha perdido un hijo y debe superar el duelo. Lo paradójico es que ella labura ofreciendo terapias a familias con pacientes terminales. Lo cierto es que vivir los duelos en carne propia, no tiene nada que ver con vivir los de otros. En la película, una grandiosa Cecilia Roth, suelta una frase despiadada que define su sentimiento como mujer y madre.
– Las mujeres hacemos cualquier cosa para no estar solas.
En “Freaky Friday” del 2003, que conocimos en Uruguay como “Un viernes de locos” una madre interpretada por Jamie Lee Curtis, intercambia el cuerpo con su hija, Linsay Lohan, para que de algún modo ambos personajes sientan y se pongan en el lugar de la otra. En una de las varias discusiones entre ellas, Curtis, suelta esta desesperada pregunta, que hemos oído en otras versiones en nuestras propias casas:
– ¿Crees que mi vida es perfecta? A lo que la hija contesta:
– No durarías un día en mi escuela.
La formula del intercambio de cuerpo entre madre e hija funcionó tan bien que en 2025 se hizo la parte 2 que titularon “Otro viernes de locos” pero que pudiéramos retitular en este día 10 de mayo como “Ponte un día en mi lugar”.
En 2017, se estrenó una película que quizá pasó muy por debajo del radar “Yo, Tonia” en donde aparece una increíble madre despiadada interpretada por Allison Janey, que controla con meticulosidad el entrenamiento de su hija patinadora, que está llamada a ser la mejor patinadora de los Estados Unidos. Su relación es tosca y grosera. En un momento desafiante, la hija, interpretada por Margot Robbie le pregunta:
– ¿Cuando era niña me quisiste alguna vez? A lo que la madre contesta sin inmutarse.
– Te convertí en una campeona.
Un caso de madre dominadora que pondera el éxito por encima del bienestar de su hija.
Podríamos seguir hablando de madres en el cine pero déjenme por último mencionar el diálogo que tiene Florencia, la madre de Nico interpretada por Paola Cattani a su hija Joaquina (Melina Pérez Castilla) cuando descubre la verdadera razón por la que han venido al bosque.
– ¿No sé si sabes que yo también tengo mis propios problemas? Lo dice por que su hija le reclama sobre el fallido papel de madre que está teniendo.
Les mando un abrazo cinematográfico, de esos que duran mucho, a todas las madres que lean está nota en su día y si lo quieren en vivo, las espero el próximo 14 de mayo en la premiere de NICO en el Cine Sarandí de Salto.
Analizamos la presentación de UNASEV en Salto: el debate entre accidente y siniestro, el impacto de la libreta por puntos y la crisis de infraestructura vial.
La aparición de la Unasev en Salto, con sala llena, fue muy bien recibida por los ediles de todos los partidos. Después de una extensa puesta en escena del director Marcelo Metediera, se notó que entiende el tema del tránsito con una mirada puesta en la educación, pero otorgándole una enorme importancia a la fiscalización, las multas y la famosa (y bien ponderada en otros lugares del mundo) libreta por puntos (PUNC).
Repasó el funcionamiento y los logros administrativos alcanzados a través del Congreso de Intendentes a nivel nacional, dando a entender que cada intendencia tiene potestades, algunas obligatorias y otras no tanto. Como ejemplo, se puede modificar la ley de tránsito y no fiscalizar algún artículo; en definitiva, la ley no se está cumpliendo al no realizarse los controles pertinentes.
Resaltó muchos aspectos que se pretenden cumplir, poniendo énfasis en la Ley de Faltas y en la necesidad de tener juzgados o jueces dedicados exclusivamente a estos temas. Normalmente, de esto se ocupan los jueces civiles y, a menos que sea un caso muy serio, los juzgados están tan colapsados que estos asuntos pasan a un segundo plano, una realidad innegable.
Hizo la aclaración de que en 2019 la Ley 19.824 marcó un cambio en la terminología: la diferencia entre accidente y siniestro (siniestro o incidente vial). Sin duda, no estoy de acuerdo con su criterio, pero creo que es un problema de semántica en algunos casos. Un accidente es un suceso eventual que altera el orden natural de las cosas, mientras que un siniestro suele asociarse a algo “avieso y malintencionado”. Pienso que la única persona capaz de tipificar esto sería un juez.
El enfoque en el factor humano es fundamental, ya que es uno de los elementos más importantes, si no el más. Hay muchos accidentes que se pueden prevenir, pero quizás otros son imposibles; el azar sigue siendo un factor relevante. Podría poner mil ejemplos, pero todos tenemos uno en mente: una madre que todos los días lleva a su hijo en moto con todos los elementos de seguridad; hace el mismo recorrido de ocho cuadras durante mucho tiempo, pero momentos antes pasó un vehículo perdiendo aceite y dejó una mancha en la calzada. Al pasar sobre ella a una velocidad bajísima, cae. Eso no tiene nada de siniestro, es un accidente: “un suceso eventual que altera el orden natural de las cosas”. Esa madre no tiene ninguna intención de lastimarse ni de lastimar a su hijo.
Sin embargo, más allá de la semántica, lo importante es el concepto. Si una persona con 1,5 g/l de alcohol en sangre circula a 100 km/h por la costa haciendo maniobras temerarias, sin duda hay una mala intención y una mala elección; hay algo «siniestro» en ese conductor porque sabe que sus decisiones pueden provocar lesiones. Pero, insisto, debe ser un juez quien lo dictamine.
También se habló de la puesta en marcha de la libreta por puntos. Los primeros artículos que se penalizarán con la quita de puntos son las sanciones que hoy ya implican el retiro de la libreta. Se está evaluando si la sociedad está lista para un decreto tan sancionatorio. Habló de equidad en el pago de multas y reconoció que el valor de las mismas puede afectar de forma peligrosa a los diferentes bolsillos según la clase social. Es un punto acertado, pero tengamos en cuenta que no existe multa “pagable” para una familia tipo que tenga un vehículo y cometa un error; las multas medianas son muy onerosas. Esto provoca que se postergue el pago o que se deje de pagar definitivamente, convirtiendo a más personas en «muertos civiles», algo que ya existe en un Uruguay muy endeudado. Conozco personas que han tenido que sacar préstamos para pagar multas o vender su vehículo para hacer frente a la deuda, quedándose sin su medio de transporte.
Metediera(UNASEV) reunido con autoridades y representantes de Salto en el marco de Mayo Amarillo
El director de tránsito, Alberto Subí, destacó lo realizado en su área: controles, fiscalización de taxis informales o «truchos», y educación vial. Dejó entrever que heredó un área diezmada, acéfala y con muchísimos errores administrativos que se han modificado poco a poco. Esto es real, ya que durante años la sección no tuvo director ni subdirector, algo que solo parece posible en Uruguay. Lo más triste es que esa área se usaba para fines políticos, y el tránsito y la política partidaria no se llevan bien. Una cosa es una «política de tránsito» y otra es usar la política sectorial para «cazar» votos. Nada más alejado de la realidad y menos contributivo para la sociedad.
Esperemos que el amiguismo político se termine; nos va la vida en ello. Entregar una libreta de conducir sin las pruebas correspondientes pone en peligro a toda la población. Hoy encontramos conductores que carecen de lo básico: falta de habilidad, de conocimiento y de actitud. Es un tema urgente.
INTERVENCIÓN DE LOS EDILES
Los ediles agradecieron la pasión del director de la UNASEV y reconocieron su conocimiento. Él aclaró que su función no es recaudar ni fiscalizar, sino sugerir y articular a través del Congreso de Intendentes. Sin duda, su influencia directa está en Montevideo y Canelones, dos departamentos con un flujo automotriz diez o veinte veces más intenso que el resto del país.
El conductor del interior es culturalmente diferente al de la capital; ni mejor ni peor, simplemente distinto en sus hábitos de convivencia y percepción del riesgo. No es lo mismo circular diariamente por Av. Italia que realizar trayectos cortos en Salto, donde hay más motos que autos y el flujo vehicular es distinto. Muchos conductores salteños no se animan a conducir en Montevideo por esta diferencia de ritmo.
Tanto el Dr. Squillace como la psicóloga Lucía Minutti aportaron visiones sustanciales:
Dr. Squillace: Preguntó cómo se puede manejar por la Ruta 3 sin riesgo. Es casi imposible compartir una ruta angosta, de una sola mano, llena de radares y camiones de 40.000 kilos sin cometer alguna infracción. Afirmó que la noche es «siniestra» y riesgosa, al punto que decidió no conducir más en ese horario. También demandó la falta de asistencia rápida ante un siniestro, señalando que la «hora de oro» en la atención médica hace la diferencia entre la vida y la muerte.
Lucía Minutti: Dejó una frase contundente: “Manejamos como vivimos”. Estamos encerrados en lo nuestro, sin comunicarnos, con los ojos pegados al celular. Es una realidad cultural de falta de empatía que se traslada directamente al volante.
CONCLUSIÓN Y ANÁLISIS
Este análisis, aterrizado sobre la realidad del Uruguay profundo, toca la fibra sensible de la «humanización»: la tensión entre la norma técnica y la realidad socioeconómica.
La Semántica: Aunque la UNASEV impulsa el término «siniestro» para reforzar que el 90% de los hechos son evitables, no se puede ignorar el factor azar (como la mancha de aceite). La tipificación de la intencionalidad debe ser jurídica.
Equidad y PUNC: La libreta por puntos busca un cambio conductual, no solo recaudatorio. Sin embargo, en una sociedad endeudada, el riesgo es empujar a la gente a la informalidad por no poder pagar multas confiscatorias.
Capital vs. Interior: Las políticas no pueden ser genéricas. En Salto, la moto es la protagonista y los trayectos son cortos; la educación debe adaptarse a esa idiosincrasia.
Profesionalización: La transparencia en la entrega de libretas es la base. Si la licencia se ve como un favor político, se está otorgando un permiso para matar. Esta es la herencia que la nueva dirección debe gestionar, y confío en que lo está haciendo.
¿Estamos preparados para una fiscalización europea con una realidad social uruguaya? La respuesta está en el equilibrio: educación real, fiscalización justa e infraestructura adecuada. Como dijo Minutti, el problema es cultural; y como dijo Squillace, el Estado no puede exigir conductas perfectas en infraestructuras deficientes.
Confío en que las autoridades actuales de Salto y la Dirección de Movilidad harán lo necesario para cambiar esta realidad dolorosa.
SI QUIERES SABER CÓMO ES UNA SOCIEDAD, MIRA CÓMO CONDUCE
Tomás “Toto” Granzella competirá una nueva temporada en la Supercars Ibérica junto a NM Racing y el checo Filip Vava en Europa.
El piloto salteño Tomás Granzella volverá a competir esta temporada en el exigente campeonato Supercars Ibérica, consolidando así su proyección internacional dentro del automovilismo europeo. Luego de un positivo año debut en la categoría, el joven corredor continuará defendiendo los colores del equipo español NM Racing Team, aunque esta vez tendrá como nuevo compañero al experimentado piloto Filip Vava.
La confirmación representa un nuevo paso en la carrera deportiva del salteño, que viene construyendo un camino ascendente desde sus primeros años en el karting uruguayo y argentino, pasando luego por la Fórmula 3 Entrerriana. Su evolución lo llevó rápidamente a Europa, donde comenzó a ganar experiencia en campeonatos de gran nivel.
Ahora, Granzella afrontará una nueva temporada dentro del Supercars Ibérica, uno de los campeonatos GT4 más competitivos del continente europeo, donde participan equipos de España y Portugal con pilotos de trayectoria internacional. El certamen recorre circuitos históricos y de primer nivel, transformándose en una importante plataforma para jóvenes talentos que buscan crecer dentro del automovilismo profesional.
El vínculo con NM Racing se mantiene gracias al buen rendimiento mostrado por el uruguayo durante su primera experiencia en la categoría. En 2025, Granzella ya había logrado destacarse al volante de un Mercedes-AMG GT4, consiguiendo actuaciones sólida. Aquella temporada compartió estructura con el suizo Max Huber, mientras que ahora el equipo decidió apostar por una nueva dupla junto a Filip Vava, piloto reconocido dentro del ambiente europeo y con experiencia previa peleando campeonatos en GT4.
Desde la escudería han destacado el potencial del piloto salteño y su capacidad de adaptación a escenarios altamente competitivos. La continuidad dentro de una estructura protagonista como NM Racing demuestra además la confianza que el equipo deposita en el crecimiento deportivo del uruguayo, quien continúa sumando kilómetros y experiencia en circuitos emblemáticos de Europa.
Para Granzella, mantenerse compitiendo en el exterior significa seguir posicionando el nombre de Salto y de Uruguay dentro de un contexto internacional cada vez más exigente. El piloto salteño continúa afianzando un proceso deportivo que apunta a categorías de mayor proyección en el automovilismo mundial.
Hay algo inquietante en saber que un conflicto a miles de kilómetros —en Medio Oriente— puede traducirse, casi sin escalas, en más patrullas, más controles y más tensión en un lugar tan cotidiano como el puente que une Salto con Concordia. Lo que para muchos es apenas un cruce de rutina, hoy se ve atravesado por una lógica global de seguridad que pone a la represa de Salto Grande en el centro de la escena. Y la pregunta surge sola: ¿estamos realmente preparados?
En marzo de 2026, el gobierno argentino decidió elevar el nivel de alerta a “ALTO” en infraestructuras críticas. No es un gesto menor. Es una señal política, pero también operativa. Salto Grande —por su carácter binacional y su peso estratégico— quedó automáticamente bajo la lupa. Del lado argentino se reforzó la presencia de Prefectura, aumentaron los controles y se visibilizó una postura clara: ante un mundo más incierto y más volátil, más vigilancia.
Del lado uruguayo, en cambio, el mensaje ha sido otro. La delegación nacional en la Comisión Técnica Mixta ha optado por transmitir tranquilidad, subrayando que todo funciona con “normalidad”. Y ahí aparece el primer punto de tensión. Porque cuando dos socios administran un activo crítico, pero comunican desde lógicas distintas, lo que se genera no es equilibrio, sino incertidumbre.
¿Es la postura uruguaya un ejercicio de prudencia o una forma elegante de mirar para otro lado? La diferencia de tono no es solo comunicacional; puede ser también conceptual. Mientras Argentina parece actuar bajo la premisa de anticiparse a escenarios de riesgo, Uruguay da la impresión de reaccionar solo cuando el contexto lo obliga. Y en materia de seguridad —sobre todo en infraestructura energética— llegar tarde nunca es una opción recomendable.
Pero reducir el debate a una cuestión de patrullas sería simplificar demasiado. La verdadera discusión es más profunda y, si se quiere, más incómoda. Salto Grande no solo enfrenta posibles amenazas externas; también carga con desafíos estructurales propios de una infraestructura con décadas de funcionamiento. La modernización en curso, en su Etapa II, apunta justamente a eso: actualizar sistemas, renovar equipos, mejorar la eficiencia. Se habla de una inversión significativa —más de 23 millones de dólares—, pero la pregunta no es cuánto se invierte, sino si es suficiente frente a los riesgos actuales.
En este contexto, la reciente prueba del Sistema de Aviso Sonoro (SAS) introduce otro elemento clave: el riesgo hídrico. Porque las emergencias no siempre vienen en forma de amenazas externas; a veces son fallas internas, eventos climáticos extremos o errores de coordinación. Y ahí la discusión se traslada al plano local: ¿están realmente articulados los planes de emergencia entre la CTM y la Intendencia de Salto? ¿O seguimos confiando en protocolos que existen más en el papel que en la práctica?
La sensación, para muchos, es que hay una brecha entre lo que se dice y lo que se hace. Entre la planificación y la ejecución. Entre la tranquilidad institucional y la percepción ciudadana.
Salto Grande es mucho más que una represa. Es el corazón energético del país, un símbolo de integración binacional y, al mismo tiempo, un punto sensible en un mundo cada vez más volátil. Pensarla solo desde la lógica técnica o administrativa es quedarse corto. Es, también, una cuestión de soberanía.
Porque la soberanía hoy no se mide solo en fronteras, sino en capacidad de anticipación, en inversión estratégica y en coordinación real. Y ahí Uruguay tiene un desafío pendiente: definir si quiere ser un actor que lidera en la gestión de sus activos críticos o uno que acompaña —a veces con demora— las decisiones de su socio más enfático.
Al final del día, la pregunta no es si Salto Grande es segura. La pregunta es si estamos haciendo todo lo necesario para que lo siga siendo. Y, sobre todo, si estamos dispuestos a discutirlo en serio, antes de que la próxima alerta deje de ser preventiva y pase a ser urgente.
El nuevo acuerdo comercial entre Uruguay y la Unión Europea abre oportunidades de crecimiento, empleo y reducción de pobreza, con foco en equidad social.
El reciente intercambio comercial entre Uruguay y la Unión Europea, el primero bajo el marco del nuevo Tratado de Libre Comercio, no es simplemente un trámite aduanero; es un hito que redefine las posibilidades de desarrollo para nuestra nación. Bajo la gestión del gobierno de Yamandú Orsi, este paso posiciona al país en un escenario global de mayor competitividad, pero, sobre todo, ofrece herramientas concretas para saldar deudas internas históricas.
Según proyecciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), los efectos de este acuerdo a diez años vista son contundentes. No hablamos de meras expectativas, sino de una hoja de ruta hacia el bienestar:
• Un incremento del 1,9% en el Producto Interno Bruto (PIB).
• Un crecimiento adicional proyectado del 2,5%.
• Una reducción de la tasa de desempleo en 2 puntos porcentuales.
• Y el dato más esperanzador: una caída del 8,4% en los niveles de pobreza.
Estas cifras son el respaldo necesario para enfrentar los desafíos sociales que aún nos mantienen en alerta. La necesidad de una presencia estatal robusta es imperiosa, especialmente para erradicar la pobreza infantil, una herida que requiere soluciones estructurales y no solo paliativas.
Esto lo ponemos en el contexto de que el cierre del año 2025 dejó señales claras de dinamismo. Con una tasa de empleo del 60%, un desempleo situado en el 7,0% y la creación de 26.000 nuevos puestos de trabajo, el rumbo parece consolidado. Sin embargo, el análisis fino revela dónde deben estar las prioridades.
Resulta histórico y celebrable que el 75% de los nuevos empleos creados en 2025 hayan sido ocupados por mujeres, alcanzando la tasa de empleo femenino más alta de nuestra historia. No obstante, la realidad nos impide caer en la complacencia: la brecha de empleo entre géneros persiste en 16 puntos y la brecha salarial ronda el 21%. El nudo crítico de nuestra sociedad tiene rostro de mujer y de niño. El 70% de los hogares pobres tiene jefatura femenina, en su gran mayoría con menores a cargo. Aquí es donde el crecimiento económico debe transformarse en justicia social.
La respuesta de este gobierno se cimenta en una premisa histórica: ampliar derechos con las herramientas del presente. El acuerdo con la Unión Europea no debe verse como un fin en sí mismo, sino como el combustible para una política de Estado que ponga el foco en la equidad.
El crecimiento económico solo tiene sentido si se traduce en una mejora tangible para la población.
El recorte del IMESI y la suba de combustibles golpean con fuerza a Salto, encarecen el costo de vida y reavivan el reclamo político desde la frontera.
Presidente de la Junta Departamental de Salto Periodo 2025-2026 Bancada CORE Partido Nacional
Mientras en Montevideo hablan de diálogo social, consensos y sensibilidad, en el norte seguimos recibiendo rebencazos. Porque una cosa es el discurso y otra muy distinta la realidad que viven miles de familias salteñas cada vez que van a cargar combustible. Otra vez aumentaron las naftas. Otra vez aumentó el gasoil. Y otra vez se recortó el descuento de IMESI para la frontera. Pero lo más grave no es el aumento aislado. Lo grave es el proceso completo. En menos de un año, el descuento del IMESI pasó del 40% al 15%. Veinticinco puntos menos. Mientras tanto, las naftas aumentaron un 7% y el gasoil un 14%. ¿Y cuál es el resultado real para la gente del norte? Simple: el litro de nafta terminó aumentando cerca de un 38% para los consumidores de frontera si se compara el escenario actual con el que existía cuando el beneficio era del 40%. No es percepción. No es relato. Es plata concreta saliendo del bolsillo de la gente. Y el problema no termina en el surtidor. Porque el combustible mueve absolutamente todo. Cuando aumenta el combustible, aumenta el flete, aumenta el costo de distribución, aumenta la mercadería y termina aumentando el precio final en el almacén del barrio. Es un efecto dominó. Una ficha empuja a la otra y al final todo vale más. El comerciante paga más, la empresa paga más, el productor paga más y el trabajador termina comprando menos con la misma plata. Porque mientras suben los combustibles, los salarios no aumentan al mismo ritmo y el golpe termina cayendo siempre sobre los que menos tienen. Cada aumento repercute en el precio de la comida, en los materiales, en los servicios y en el funcionamiento mismo de las empresas. Muchas veces se habla del combustible como si fuera un tema aislado, pero en realidad es el motor de toda la economía. Cuando el combustible sube de esta manera, sube el costo de vida entero. Y eso en departamentos de frontera como Salto pega todavía más fuerte. Y mientras eso ocurre, ¿qué hicieron algunos dirigentes políticos del departamento? Miraron para el costado. La Junta Departamental levantó la voz y planteó un reclamo claro contra este nuevo golpe al litoral. Un reclamo lógico, necesario y respaldado por la realidad económica que vive Salto. Sin embargo, hubo quienes decidieron no acompañar. Y acá es donde aparecen las preguntas incómodas. ¿Cómo se explica que representantes electos por Salto no defiendan a Salto cuando el gobierno central toma medidas que perjudican directamente al departamento? ¿Cómo se explica que mientras comerciantes, trabajadores y estaciones de servicio ven caer su actividad, algunos prefieran cuidar al gobierno antes que cuidar a la gente? ¿Dónde quedó el famoso diálogo social cuando nadie consultó al litoral antes de tomar decisiones que afectan miles de puestos de trabajo? Dialogar no es avisar después del golpe. Dialogar no es convocar cuando el daño ya está hecho. Dialogar implica escuchar antes. Y al norte hace tiempo que dejaron de escucharlo. El norte produce, trabaja y sostiene buena parte del movimiento económico del país, pero cuando llegan los ajustes siempre parece estar primero en la lista para pagar la cuenta. Por eso la discusión ya no es solamente económica. Es política. Lo cierto, es que cuando se castiga reiteradamente al interior y además algunos representantes locales optan por el silencio o la obsecuencia partidaria, la sensación que queda es muy clara: para ciertos sectores, el diálogo social termina exactamente donde empieza el norte del país.
Suelen por divertirse / los cobardes marineros / cazar albatros / grandes pájaros de los cielos / que siguen indolentes / como perros callejeros / al barco que navega / sobre abismos y azares. / Apenas los arrojan / allí sobre cubierta / príncipes del azul / torpes y avergonzados / el ala grande y blanca arrastran com muertas / y las dejan cual remos caer a su costado.
¡Qué frágil y qué inútil es ahora el ser alado! / él tan hermoso en el aire que grotesco en el suelo / con un pucho un marinero el pico le ha quemado / otro imita rengueando del inválido el vuelo.
El artista es igual a este señor del cielo / que vive en la tormenta feliz en su volar / cuando cae a la tierra sin oropel de ensueño / sus alas de gigante no lo dejan caminar (Charles Baudelaire, traducción libre).
Juancho fue un polímata. Transitó con solidez por la escritura, las artes visuales y la práctica performática. Representa una singularidad estética donde el cuerpo se reclama como territorio de disputa política, semiótica y existencial. El presente artículo analiza su trayectoria, la relevancia de su obra y las implicaciones de su partida en 2018.
Los ‘70: el artista en el páramo en llamas
La vida de Juancho Martínez permanece ligada a la geografía física y emocional de Salto. Esta ciudad albergó durante los años sesenta y setenta una efervescencia intelectual marcada por la precariedad y el compromiso ético.
Juancho carecía de una formación académica convencional; su mirada se forjó en la tangibilidad del trabajo cotidiano. Durante gran parte de su vida, cumplió funciones como empleado ferroviario, labor que le exigía transitar de forma constante por la campaña uruguaya.
Este vínculo con el ferrocarril resultó vital para su arte. El movimiento perpetuo del tren, la observación de paisajes en transición y la soledad del trayecto alimentaron una percepción del espacio y el tiempo que luego trasladó a sus performances. Allí, la acción se entiende como un segmento de un proceso vital carente de principio o fin.
En la década de 1970, integró una constelación de creadores que operaban desde lo que el recordado Elder Silva denominaba la «poética de la resistencia». Formó parte de grupos como La Cofradía de la Colina, donde compartió tertulias y caminatas con figuras de la talla de Víctor Silveira, Rolando Faget y la icónica Marosa di Giorgio. También sumamos a esta trama el aporte de Marta Peralta, cuya presencia enriqueció aquel tejido cultural.
Esta generación enfrentó la clausura impuesta por la dictadura militar iniciada en 1973. Se vieron obligados a desarrollar lenguajes donde la «entrelínea» y el gesto corporal funcionaban como testimonios de humanidad en un país transformado en páramo.
La performance: entre la literatura y la muerte
En aquel contexto opresivo, nombrar una obra con el apelativo del territorio era una reapropiación política del espacio geográfico y del cuerpo del ciudadano, ambos bajo estricta vigilancia.
La performance, según la concepción de Juancho, se aleja de la representación teatral para abrazar el tiempo real y ritual. La acción busca la confrontación fenomenológica. El cuerpo del artista aparece en el «aquí y ahora», desafiando los discursos hegemónicos que priorizan el objeto vendible sobre la experiencia vivencial. Este enfoque sitúa el pensamiento en la piel y los músculos; el intelecto deja de ser una mera abstracción mental.
La descolonización del cuerpo/arte-facto
Un componente esencial de la praxis de Juancho es el tratamiento del cuerpo como un «territorio ocupado». Sostenía que, en sociedades autoritarias, los cuerpos están cartografiados por el poder. Por tanto, la performance es el acto de descolonizar ese territorio mediante el riesgo. El cuerpo resulta un modelo en miniatura de la humanidad y una metáfora del cuerpo sociopolítico.
Proponía una semiótica de la carne donde cada marca poseía un valor comunicativo:
Cicatrices: palabras involuntarias que narran la historia vital del individuo.
Tatuajes y adornos: frases deliberadas con las que el sujeto recupera soberanía sobre su piel.
El cuerpo como arte-facto: entidad que puede ser marcada, pintada o vestida para ser intervenida culturalmente.
Esta visión rompía con la estética clasista de la época (que todavía existe hoy) que rechazaba lo local por considerarlo feo. Juancho encontraba en la fragilidad de los cuerpos una fuente de verdad que buscaba conmover e inquietar.
El pensamiento estético y sus diálogos: el Darno y la música de culto
La obra de Juancho Martínez es incomprensible sin su conexión con la música popular uruguaya, especialmente con Eduardo Darnauchans y Fernando Cabrera.
El «Darno» funcionó como un catalizador emocional para sus propuestas. La performance «Retrato de Relicario», que rinde homenaje a Juancho, toma su título de la canción «Mudanza» de Cabrera y Darnauchans. La mudanza sugiere la transmutación del alma y la imposibilidad de permanecer en un solo estado.
Para Juancho, la música del Darno protegía su cuerpo. Existía una afinidad entre la voz melancólica del músico y la corporeidad resistente del artista salteño. Esta relación demuestra que la performance de Juancho formaba parte de un tejido cultural denso donde poesía, música y acción corporal se retroalimentaban.
Esta estructura permitió que fuera una referencia fundamental, incluso para sectores que ignoraron su existencia durante años.
2018: la resurrección de Juancho
Su fallecimiento en 2018 en su Salto natal cerró un capítulo biográfico, pero abrió uno nuevo en términos de exégesis crítica. En nuestra comunidad artística, su partida se procesó como una transición hacia una presencia invisible pero tangible. Juancho se transformó en una referencia a considerar y valorar, una guía para las nuevas generaciones.
En la poética de Juancho, la muerte puede verse como un nacimiento en el plano de la memoria colectiva. Esta visión cíclica se refleja en la idea de que su proceso creativo es un flujo constante, asegurado por los hilos invisibles que sus discípulos mantenemos tensos.
Juancho Martínez el albatros más bello que sobrevoló Salto, posándose en las grúas del puerto, como un vigilante nocturno, cuidando a todos los artistas. Ya sea por las vías de AFE, por el túnel de la costanera sur o en la sutil comunión de un grupo de artistas inquietos, las personas sensibles consiguen escuchar su aleteo y sentir la tranquilidad de que Juancho los protege y guía.