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Icono de ultradistancia femenina en Uruguay

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 La atleta uruguaya, pionera en carreras extremas, vuelve a la competencia con nuevos desafíos y proyectos  Cristina da Cunha es sinónimo de resistencia, perseverancia y pasión por la ultradistancia en nuestro país. Con 41 años y una vida ligada al deporte desde la adolescencia, su historia está marcada por desafíos extremos, superación constante y una conexión profunda con el running como actividad

Sus primeros pasos en el running comenzaron a los 16 años, de forma autodidacta, hasta que en 2014 dio el salto a las maratones. Un año más tarde encontró su verdadero lugar: la ultradistancia. En 2015 completó sus primeros 60 kilómetros y ese mismo año incursionó en pruebas de 12 horas, logrando la clasificación para el Campeonato Mundial de 2016 en Medio Oriente, donde representó a Uruguay en su primera experiencia internacional.


Desde entonces, su carrera se desarrolló entre competencias de 12, 24 y hasta 48 horas, consolidándose como una de las referentes nacionales en este tipo de pruebas. En 2019 tuvo una nueva oportunidad mundialista en Francia, aunque una lesión marcó un punto crítico: compitió durante tres horas con una fractura de tibia sin diagnosticar, hasta que el dolor la obligó a abandonar. La recuperación llevó seis meses, en un proceso que volvió a poner a prueba su fortaleza mental.

La pandemia no detuvo su camino. Durante 2020 y 2021 continuó activa con la selección uruguaya en formatos virtuales organizados por la IAU (International Association of Ultrarunners), manteniendo el nivel competitivo en circuitos de resistencia.

 En paralelo, comenzó a gestar uno de los mayores desafíos de su carrera: Extremo Sur, una de las carreras más exigentes y largas del mundo, desarrollada en condiciones extremas  sobre terreno de arena. Tras intentos de preparación, logró concretarlo en 2022, convirtiéndose así en la primera y única mujer uruguaya en completar la prueba, un hito que la posiciona en la historia del running nacional. Repitió la experiencia en 2025 y ya proyecta una nueva participación para este año.

En 2023 se radicó en Argentina durante dos años y medio, etapa en la que continuó vinculada al deporte, aunque con menos presencia en la selección que en su etapa competitiva anterior. Actualmente, ya instalada nuevamente en Uruguay, retoma su actividad con objetivos claros: volver a competir al máximo nivel y seguir empujando sus propios  límites.

Entre sus próximos compromisos se encuentra una prueba de 24 horas en pista, reafirmando su dominio en distancias extremas. Además, trabaja en un proyecto editorial que verá la luz a fin de año, donde buscará volcar todas sus experiencias y trayectoria en este tipo de competencias.

Entrenadora, madre y atleta, Cristina da Cunha representa el espíritu de la ultradistancia: constancia, resiliencia y una búsqueda incansable de superación tanto en el ámbito deportivo como personal. Su historia no solo habla de kilómetros recorridos, sino de una forma de entender el deporte y la vida.

Selección femenina salteña Sub 16

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“Luly” Gabrielli Alvez y el sueño de una segunda Copa. 

Lucía Gabrielli tiene apenas 15 años —los cumplió en diciembre—, pero ya juega como si llevara mucho más tiempo bajo los tres palos. La arquera salteña fue una de las grandes protagonistas del fin de semana en la selección sub-16, repitiendo presencia en el plantel y, sobre todo, dejando una huella decisiva en la clasificación a las semifinales de la Copa Nacional femenina.

Atajó penales, convirtió cuando le tocó asumir la responsabilidad y se transformó en figura. Una actuación completa, de esas que marcan carácter y que reflejan no solo condiciones, sino también personalidad para afrontar momentos límites. Su rendimiento fue clave para que Salto avance y vuelva a instalarse entre los cuatro mejores del país en la categoría.

Pero lo conseguido no es casualidad. Detrás de este logro hay un proceso, un trabajo sostenido en las formativas del fútbol femenino salteño, que viene dando señales claras de crecimiento. La base del equipo, que repite presencia respecto a la temporada pasada, habla de continuidad, de planificación y de un camino que empieza a consolidarse.

Lucía Gabrielli Alvez, con su juventud y su determinación, es parte de esa generación que ilusiona. Y tras la clasificación, también compartió sus sensaciones sobre lo vivido en Treinta y Tres: la emoción del partido, la presión de los penales y la alegría inmensa de traer el pasaje a semifinales para Salto.

Una historia que recién comienza, pero que ya tiene capítulos importantes. Porque cuando el talento se combina con trabajo y convicción, los resultados empiezan a aparecer. Y Lucía, ya lo está demostrando. 

“Por suerte viajamos a Treinta y Tres el día previo, porque fue un trayecto muy largo y eso nos permitió descansar bien para enfrentar un partido que sabíamos iba a ser sumamente difícil. Nos encontramos con un rival muy concentrado, que durante todo el encuentro buscó el gol, y ahí fue clave también nuestra concentración para poder sostener el objetivo.

Teníamos claro desde el inicio que iba a ser un partido muy duro, más aún jugando en su cancha, con todo lo que eso implica a favor del equipo local. De todas formas, hay que destacar que el estadio estaba en muy buenas condiciones; más allá de algunos pequeños pozos en las áreas, el campo de juego en general estaba espectacular.

Eso también nos favoreció, porque pudimos desplegar nuestro fútbol en toda la cancha, intentando siempre atacar. En esta oportunidad no se nos dio el gol, pero estuvimos muy cerca de conseguirlo”.

‘No miro mucho fútbol si me gusta jugarlo’. 

Al ser consultada sobre sus referencias y su vínculo con el fútbol más allá de la cancha, Lucía Gabrieli mostró una mirada muy clara y auténtica sobre su forma de vivir el deporte:

“No, no soy de mirar mucho fútbol en la televisión. Lo que sí me gusta es jugarlo, practicarlo y entrenar. Yo empecé siendo jugadora de campo, pero después pasé al arco… y desde ese momento no salí más. Me gusta mucho estar ahí, me siento cómoda, y para eso también trabajo y entreno.

Lo importante es que hacemos algo que realmente nos gusta, y cuando pasa eso, todo se hace más fácil. Además, tenemos un grupo de jugadoras que entiende muy bien la idea y somos buenas compañeras cada vez que entramos a la cancha”.

Una respuesta que refleja no solo su perfil, sino también la esencia de este equipo: compromiso, disfrute y un fuerte sentido colectivo dentro y fuera del campo.

Horario y Escenario confirmado; 

Domingo en Cancha de Nacional a las 14;00 horas. 

El gran trabajo que viene desempeñando esta selección juvenil sub-16 tendrá una nueva prueba de fuego el próximo domingo a las 14 horas en el estadio de Nacional, donde Salto recibirá a Durazno en un duelo clave por las semifinales del Campeonato Nacional. El combinado salteño volverá a ser protagonista en una instancia decisiva, enfrentando a un rival duro y exigente que llegará con la intención de sumar y definir la serie en su casa, aunque enfrente estarán nada menos que las actuales campeonas nacionales de la categoría.

La selección salteña ha demostrado a lo largo del torneo un nivel futbolístico sólido, acompañado por entrega, compromiso y un enorme sentido de pertenencia de parte de estas jóvenes futbolistas que siguen dejando en alto al fútbol femenino del departamento. Una vez más, Salto se encuentra entre las cuatro mejores selecciones del país y mantiene intacta la ilusión de alcanzar una nueva final nacional.

Entrada general; 200 pesos,  menores de 12 años gratis. 

El encuentro se disputará en el estadio tricolor y tendrá un costo de entrada de 200 pesos, mientras que los menores de 12 años ingresarán de manera gratuita. Se espera un importante marco de público para acompañar a estas chicas que, con talento, sacrificio y entusiasmo, continúan escribiendo páginas destacadas para el deporte salteño.

El apoyo desde la tribuna y el alambrado será fundamental para empujar a un equipo que sueña en grande y que buscará dar un nuevo paso rumbo a otra definición nacional.

Siniestros de tránsito se cobran más vidas que homicidios

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En el marco del Mayo Amarillo, Salto recibió la visita de las máximas autoridades de la Unidad Nacional de Seguridad Vial (UNASEV). Su presidente, Marcelo Metediera, llegó a nuestra ciudad para poner sobre la mesa una realidad que duele. El jerarca comparó la mortalidad en el tránsito con los hechos delictivos. Según los datos oficiales, el año pasado hubo 471 fallecidos en siniestros de tránsito, mientras que los homicidios fueron 369. Esta cifra coloca a la imprudencia al volante como una de las principales causas de muerte en Uruguay.

Campaña Mayo Amarillo en Montevideo (UNASEV)

Una alarma que no suena para todos

Metediera destacó una contradicción muy marcada en la sensibilidad de nuestra sociedad actual. Nos genera una alarma pública inmediata ver un homicidio en los medios de prensa, pero parecemos anestesiados ante las muertes viales. Sin embargo, cuando una persona sube a un auto sin cinturón o a una moto sin casco, está comprando un boleto para estas tristes estadísticas. La intención de este tipo de actividades es generar conciencia real sobre el riesgo diario.

El vacío legal de los monopatines eléctricos

Un tema que preocupa especialmente a las autoridades es el auge de los vehículos de movilidad personal. Las patinetas y monopatines eléctricos ya tienen un marco normativo desde el año 2020 a nivel nacional. El problema radica en que el mercado ofrece equipos que superan ampliamente las velocidades permitidas. Mientras la norma se pensó para equipos que no pasen los 25 kilómetros por hora, hoy se venden algunos que llegan a los 70 kilómetros. Esto representa un riesgo enorme para el usuario y para los terceros en la vía pública.

Buscando una norma única para todo el país

El Congreso de Intendentes ya puso manos a la obra para ajustar la normativa vigente sobre estos nuevos vehículos. Se busca establecer una edad mínima para conducir y determinar si pueden circular por las rutas nacionales. Metediera subrayó la necesidad de que todas las juntas departamentales se alineen a una solución unificada. El objetivo es evitar que cada departamento tenga sus propias reglas, lo que vulneraría diez años de trabajo por la homogeneidad vial. No se trata de un fin recaudatorio, sino de poner orden y proteger la vida.

Reunión de la Mesa Interinstitucional Tránsito Salto

Salto y su particular realidad estadística

Al analizar los datos específicos de nuestro departamento, aparecen algunos datos que llaman la atención de los expertos. Si bien el uso del casco en Salto está por encima de la media nacional, hay otros indicadores negativos. Se registró un ligero aumento en los casos de siniestros vinculados al consumo de alcohol. Pero lo más llamativo es la composición de género en las víctimas locales. A diferencia de lo que ocurre en el resto del país, en Salto las mujeres se ven más afectadas en los siniestros.

El impacto en la población femenina local

A nivel nacional, la proporción de lesionados suele ser de ocho hombres por cada dos mujeres. En Salto, esa brecha es mucho menor, y lo mismo ocurre con la cifra de fallecidos. Las autoridades locales y nacionales ahora buscan entender por qué se da este cambio de perfil en Salto. Es fundamental estudiar si el tipo de movilidad que eligen las salteñas influye en esta mayor exposición. Salto en general no sale de la generalidad nacional, pero tiene algunos aspectos más negativos, señaló el jerarca de UNASEV.

Coordinación para asistir en las rutas

Por otro lado, la salud también juega un papel clave en la respuesta ante las emergencias viales. El doctor Luis Rodríguez, director departamental de Salud, mantuvo encuentros con las emergencias móviles y la Jefatura de Policía. El foco está puesto en la asistencia técnica en las rutas nacionales que cruzan nuestro departamento. Existe una preocupación real por lo que Rodríguez calificó como un vacío institucional al momento de socorrer a las víctimas en carretera.

Una respuesta conjunta para salvar vidas

La meta es que el SAME, EMI y UCMS trabajen de forma mancomunada con el sistema 911, ASSE y el CAM. Se busca ajustar los protocolos burocráticos para que la ambulancia llegue rápido donde se la necesita. Cuando ocurre un siniestro en ruta, tenemos esa carencia, admitió el doctor Rodríguez con total honestidad. La Unidad Local de Seguridad Vial (ULOSEV) pretende que ningún accidentado quede sin atención por falta de coordinación entre los actores involucrados. Es un esfuerzo colectivo para cerrar brechas históricas.

Albisu, Metediera, Subí y Constenla en reunión previa a la conferencia de prensa.

El plan de obras para mejorar el entorno

Finalmente, el intendente Carlos Albisu puso el acento en que la educación vial debe ir acompañada de buena infraestructura. En ese sentido, reiteró el compromiso para llevar adelante el plan ambicioso para la recuperación de la red vial de la ciudad. El jefe comunal informó que un 48% de las calles de Salto serán hechas a nuevo. El restante 52% recibirá inversiones importantes para mantenimiento y bacheo profundo. Un pavimento en buen estado es fundamental para evitar maniobras bruscas que terminan en choques.

Iluminación y seguridad en los barrios

Además de las calles, la actual administración apuesta fuerte a la mejora de la red de alumbrado público. Una ciudad bien iluminada no solo ayuda a prevenir el delito, sino que da seguridad al conductor y al peatón. Estas obras se concretarán en el presente período de gobierno. Albisu reiteró que la inversión en infraestructura es una de las patas del banco para bajar la siniestralidad de forma definitiva.

Crisis del petróleo en el siglo XXI: impactos globales y desafíos para Uruguay

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La crisis del petróleo golpea a Uruguay con aumentos en combustibles, presión sobre ANCAP, tensión en frontera y reclamos del agro por reformas.

Crisis del petróleo en el siglo XXI: impactos globales y desafíos para Uruguay

El 28 de febrero de 2026, el mundo observó con alarma cómo un nuevo conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán paralizaba el tránsito en el Estrecho de Ormuz, la principal arteria petrolera del planeta. Para Uruguay, un país históricamente desprovisto de “oro negro”, este evento no fue un simple titular internacional, sino el detonante de una crisis sistémica que sacudió los cimientos de su economía, su política fronteriza y su estructura productiva. Con el barril de Brent escalando rápidamente a los 100 dólares e incluso superando picos de 110 dólares, la magnitud del shock ha sido comparada por expertos con la crisis petrolera mundial de 1973 y calificada como la mayor amenaza a la seguridad energética de la historia reciente.

Como periodista de investigación, sumergirse en la trama del petróleo en Uruguay implica desenredar una compleja red de intereses, dependencias y decisiones políticas. En un extremo, el gobierno busca amortiguar el impacto tarifario para evitar un estallido inflacionario, asumiendo peligrosos costos fiscales ocultos a través de sus empresas públicas. En el otro, los sectores productivos y comerciales denuncian ineficiencias estructurales, sobrecostos insostenibles y fórmulas impositivas desactualizadas que amenazan con asfixiar la competitividad y la rentabilidad nacional.

A lo largo de este informe especial, desglosaremos las múltiples miradas que atraviesan esta coyuntura: desde el análisis macroeconómico que alerta sobre el severo deterioro de los términos de intercambio, pasando por la desesperación de los comerciantes en el litoral uruguayo que ven caer su nivel de actividad, hasta el contundente reclamo de la Federación Rural por desarticular los subsidios cruzados y reformar a ANCAP. Además, pondremos la lupa sobre el dilema histórico de una nación que, si bien lidera con orgullo la transición hacia las energías renovables, sigue siendo profundamente prisionera de los combustibles fósiles para mover su transporte, maquinaria e industria. El encarecimiento sostenido del crudo no es solo un desafortunado accidente geopolítico; es un espejo crítico que refleja las vulnerabilidades más profundas del modelo económico uruguayo y plantea interrogantes ineludibles sobre su verdadero nivel de soberanía de cara al futuro energético del país.


Uruguay ante el shock petrolero: geopolítica global, crisis de frontera y el impacto en el agro

La crisis del petróleo en 2026 aparece como un fenómeno que expresa la inestabilidad global donde convergen conflictos en Medio Oriente y tensiones de la transición energética. El conflicto en el Estrecho de Ormuz estranguló los suministros y llevó el Brent por encima de los US$ 110. Mientras países vecinos aplicaron ajustes drásticos —con subas del gasoil de 26% en Argentina, 51% en Chile y 62% en Perú—, Uruguay eligió un modelo de contención oficial.

Los dictámenes técnicos de la URSEA marcaban que, para empatar los Precios de Paridad de Importación vigentes desde el 1.º de mayo, la nafta debía aumentar 11% y el gasoil 46%. Sin embargo, el Poder Ejecutivo absorbió parte del golpe internacional y fijó subas acotadas del 7% para la Nafta Súper 95 y el gasoil. La decisión amortiguó el impacto inmediato sobre los consumidores, pero trasladó la tensión hacia las cuentas públicas y ANCAP.

Aldo Lema advierte que Uruguay, como importador neto de energía, debe destinar más dólares generados por sus exportaciones —carne, soja, celulosa— para comprar la misma cantidad de crudo. Ese movimiento deteriora los términos de intercambio y reduce márgenes. Al mantener los precios de surtidor por debajo del mercado internacional, el Estado actúa como “amortiguador social”, aunque la diferencia no desaparece: se paga con presión sobre ANCAP, costo fiscal oculto e inflación futura. El petróleo caro encarece logística, producción y góndola, golpeando el poder adquisitivo.

Las medidas accesorias, como créditos blandos vía ANDE, beneficios en el BROU y alivios fiscales de la DGI, para productores, buscan contener la falta de liquidez en sectores expuestos al alza energética. Pero son respuestas defensivas ante un problema mayor: la dependencia estructural del hidrocarburo importado.

En el litoral, la política de amortiguación tampoco logró pacificar el clima. El gobierno extendió la reducción del IMESI a estaciones ubicadas entre 20 y 60 kilómetros de la frontera para evitar la fuga de consumo hacia Argentina. Sin embargo, para los comerciantes locales, la respuesta técnica resulta insuficiente y perjudicial para las estaciones nacionales.

Federico Acosta, de UNVENU Salto, cuestiona la paramétrica del Ministerio de Economía. Denuncia que los descuentos se fijan con datos de precios argentinos que llegan con “dos meses de delay”. En un escenario tan volátil, operar con información atrasada destruye competitividad. A esto suma la vigencia de una antigua “cláusula gatillo” del 15%, creada en 2008, cuando el combustible costaba bastante menos que hoy.

Acosta plantea una lectura política de esa rigidez: la necesidad del gobierno de hacer caja tras una sobreestimación presupuestal. Según esa visión, un error de cálculo sobre el crecimiento de 2025 dejó al Estado sin casi 1.000 millones de dólares, equivalentes a 1% del PBI. En el litoral, informes locales marcan una caída comercial del 4% en Salto.

Desde otra mirada, Pablo Cortondo justifica las maniobras de la cartera económica. Sostiene que ANCAP es tomador de precios y que las rebajas en las deducciones del IMESI reflejan el encarecimiento internacional. También recuerda que Argentina sufrió fuertes aumentos energéticos, lo que modifica las condiciones para sostener descuentos masivos. Aunque admite que la metodología puede discutirse, entiende que adaptar los beneficios fiscales responde al mercado regional.

El conflicto fronterizo es solo una parte del problema. En el corazón agroindustrial, el impacto es directo. Gabriel Genta señala que el agro no solo depende del gasoil para cosecha y transporte, sino que también sufre el aumento de fertilizantes, ligados a hidrocarburos. Mientras persistan las tensiones en Medio Oriente, estima que el crudo seguirá inestable y caro, estrechando márgenes del campo.

Ese escenario llevó a la Federación Rural, presidida por Rafael Normey, a reclamar reformas estructurales. La gremial acusa al sistema de padecer “ineficiencias estructurales” que no pueden explicarse solo por la crisis internacional. Apunta al peso del monopolio estatal y calcula un sobrecosto crónico de $8,2 en cada litro de gasoil. Según la FR, ese encarecimiento por encima del Precio de Paridad de Importación significó una sangría de US$ 185 millones para el aparato productivo en el último año.

La propuesta ruralista es liberalizadora: eliminar subsidios cruzados —como la financiación del boleto urbano y el supergás a través de quienes pagan gasoil—, fortalecer a la URSEA como regulador real, limitar el alcance de ANCAP e instaurar la libre importación y competencia de combustibles. Su advertencia central es clara: sostener precios altos equivale a menos producción, menos empleo y más inflación.

Para comprender la encrucijada actual, también hay que mirar la historia. Gerardo Caetano, apoyado en la obra de José Pedro Barrán, recuerda que Uruguay construyó parte de su Estado moderno desde la carencia energética. La creación de ANCAP en 1931 y su refinería en 1937 respondió a una lógica de soberanía batllista: asegurar abastecimiento frente a grandes petroleras extranjeras en un país sin crudo propio.

Esa fragilidad, que paralizó al país durante las crisis petroleras de los años 70, impulsó luego la transición energética del siglo XXI. Uruguay llegó a generar cerca del 98% de su matriz eléctrica con fuentes renovables. Pero la transformación quedó incompleta: el transporte de mercaderías, parte de la industria y la maquinaria productiva siguen dependiendo del hidrocarburo importado.

De cara al futuro, Uruguay enfrenta caminos difíciles. Puede quedar atrapado en un encarecimiento energético sostenido que deteriore su competitividad exportadora, o aprovechar la crisis para acelerar la electrificación del transporte y posicionarse en la producción de hidrógeno verde. A esto se suma la posibilidad de hallar petróleo offshore en aguas uruguayas. Como plantea Caetano, el dilema resulta irónico: antes el desafío era no tener petróleo; hoy, podría ser decidir qué hacer si aparece.

En definitiva, el precio en surtidores es apenas la punta del iceberg. La crisis de 2026 obliga a Uruguay a revisar dogmas sobre sus empresas estatales, corregir asimetrías fiscales en el litoral y transparentar subsidios que afectan la rentabilidad exportadora. La salida no pasa solo por ajustar paramétricas, sino por definir qué modelo económico y qué soberanía energética quiere construir el país.


Gerardo Caetano – Historiador

El petróleo en Uruguay: historia, dependencia y el dilema del futuro energético

La historia del petróleo en Uruguay no es la de la abundancia, sino la de la ausencia. A diferencia de otros países de América Latina, el territorio uruguayo nunca contó con grandes reservas de hidrocarburos, lo que condicionó profundamente su desarrollo económico, su política energética y el rol del Estado. Desde la mirada de José Pedro Barrán, el Uruguay moderno puede entenderse como una sociedad que, ante la carencia de recursos estratégicos, construyó inteligencia institucional para garantizar su soberanía. Hoy, en pleno siglo XXI, esa historia adquiere nuevos matices. Según el reconocido historiador Gerardo Caetano, el país lidera la transición energética en la región, pero sigue dependiendo del petróleo y, al mismo tiempo, vuelve a explorar la posibilidad de encontrarlo.

UN PAÍS SIN PETRÓLEO: LOS ORÍGENES DE LA DEPENDENCIA

A comienzos del siglo XX, cuando el petróleo comenzaba a consolidarse como motor de la economía mundial, Uruguay enfrentaba una realidad clara: no tenía producción propia. Esto lo obligó a depender de importaciones en un contexto internacional cada vez más competitivo y geopolíticamente tenso.

Desde una lectura historiográfica, esta carencia no fue solo una limitante, sino un factor estructurante. Barrán interpretaría este período como parte del proceso de construcción de un Estado que debía anticiparse a sus debilidades. La energía, en este sentido, se convirtió en una cuestión de interés nacional.

ANCAP Y LA CONSTRUCCIÓN DE SOBERANÍA (1931)

La respuesta política a esa vulnerabilidad llegó con la creación de la Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland (ANCAP) en 1931, en el marco del impulso reformista asociado a José Batlle y Ordóñez.

ANCAP no fue solo una empresa estatal: fue una herramienta estratégica. Su objetivo era claro: garantizar el abastecimiento de combustibles, controlar precios y reducir la dependencia de actores privados internacionales. En términos históricos, esto reflejaba un modelo de Estado fuerte, capaz de intervenir en sectores clave para proteger el interés general.

La inauguración de la Refinería de La Teja en 1937 consolidó este modelo. Uruguay, sin petróleo propio, apostaba a industrializar el crudo importado.

Este hecho tiene una fuerte carga simbólica: el país construía soberanía energética sin disponer del recurso. Desde la óptica de la historia económica, es un ejemplo de cómo las limitaciones pueden transformarse en estrategias de desarrollo.

CRISIS INTERNACIONALES: EL IMPACTO DE LA DEPENDENCIA (1970–2000)

Las crisis petroleras de los años 70 expusieron con crudeza la vulnerabilidad uruguaya. El aumento de los precios del crudo impactó directamente en: la inflación, el costo del transporte, la balanza comercial.

El petróleo pasó a ser un factor determinante de la estabilidad económica. En términos sociales, estas crisis afectaron la vida cotidiana de la población, confirmando que la energía no es solo un insumo productivo, sino un elemento central del bienestar.

LA BÚSQUEDA PERSISTENTE: EXPLORACIÓN SIN RESULTADOS CONCLUYENTES

A lo largo de décadas, Uruguay ha intentado encontrar petróleo tanto en tierra como en su plataforma marítima. Sin embargo, los resultados han sido hasta ahora limitados.

Esta búsqueda refleja una aspiración constante: romper con la dependencia estructural. Pero también evidencia los límites geológicos del país, reforzando la idea de que su modelo energético debe construirse más sobre la gestión que sobre la explotación de recursos.

EL SIGLO XXI: LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA COMO RESPUESTA HISTÓRICA

En las últimas décadas, Uruguay protagonizó una transformación profunda de su matriz energética. La incorporación masiva de energías renovables —eólica, solar e hidráulica— permitió que el país alcanzara niveles cercanos al 98% de generación eléctrica limpia.

Desde una perspectiva histórica, esta transición puede interpretarse como la evolución natural de una estrategia iniciada décadas atrás: reducir la vulnerabilidad frente al petróleo.

Sin embargo, la dependencia no desaparece. El transporte y buena parte de la actividad industrial siguen atados al crudo, lo que mantiene vigente el problema estructural.

Hoy, el análisis del petróleo en Uruguay también es abordado por docentes e historiadores contemporáneos que estudian la relación entre economía, Estado y sociedad.

En esa línea, el historiador y docente universitario Gerardo Caetano ha señalado en distintos ámbitos académicos que los grandes procesos del Uruguay moderno —como la construcción del Estado, el batllismo o las políticas públicas estratégicas— deben entenderse como respuestas a condicionantes estructurales más que como decisiones aisladas.

Aplicado al tema energético, esta perspectiva permite sostener que: “Uruguay no construyó su política energética desde la abundancia, sino desde la conciencia de su fragilidad, y allí radica buena parte de su originalidad histórica”.

Desde esta visión, la política petrolera —desde ANCAP hasta la transición renovable— forma parte de un mismo hilo conductor: la búsqueda de autonomía en un contexto de dependencia.

EL PRESENTE: EXPLORACIÓN OFFSHORE Y DEBATE NACIONAL

En la actualidad, el país ha retomado la exploración petrolera, especialmente en su plataforma marítima. La posible perforación de nuevos pozos abre un escenario inédito: la eventual aparición de petróleo en un país que construyó su identidad energética sin él.

Este contexto genera un debate profundo, con tres grandes posturas: desarrollista: el petróleo como oportunidad económica y fiscal; ambiental: riesgos ecológicos y contradicción con el liderazgo renovable;

intermedia: explorar con regulación, sin abandonar la transición energética.

EL DILEMA DEL FUTURO: IDENTIDAD ENERGÉTICA EN JUEGO

El Uruguay del siglo XXI enfrenta un dilema que no existía en el pasado: antes, el desafío era no tener petróleo, hoy, el desafío es decidir qué hacer si aparece.

Desde una mirada historiográfica contemporánea, esto representa un punto de inflexión. El país debe definir si mantiene su perfil como líder en energías limpias o si incorpora el petróleo como un nuevo eje de desarrollo.

La historia del petróleo en Uruguay es, en esencia, la historia de una ausencia que moldeó decisiones, instituciones y estrategias. Desde la creación de ANCAP hasta la revolución de las energías renovables, el país ha demostrado una notable capacidad de adaptación.

Pero el presente reabre la discusión. La posibilidad de encontrar petróleo plantea interrogantes que trascienden lo económico: involucran el modelo de desarrollo, la sostenibilidad y la identidad nacional.

Como sostendría una mirada histórica contemporánea, representada por docentes como Gerardo Caetano, comprender este proceso implica reconocer una constante: Uruguay no define su destino por los recursos que tiene, sino por las decisiones que toma frente a sus límites.


Combustibles subieron desde el 1° de mayo, pero el gobierno mantuvo aumentos por debajo de la referencia internacional

Nafta, gasoil y GLP registraron nuevos ajustes desde este 1° de mayo, en un contexto internacional marcado por la fuerte presión sobre el mercado petrolero tras el conflicto en Medio Oriente. Pese al incremento, el gobierno resolvió amortiguar parcialmente el impacto sobre consumidores, transporte y sectores productivos.

Contexto internacional: petróleo en alza y tensión global

El mercado energético mundial atravesó en 2026 uno de sus momentos más complejos de las últimas décadas. El 28 de febrero marcó un punto de inflexión tras el inicio del conflicto bélico entre Estados Unidos e Israel con Irán, situación que generó una alteración severa en el suministro global de petróleo al comprometer la circulación marítima en el Estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores energéticos del mundo.

La magnitud del impacto fue comparada con la crisis petrolera de 1973. Incluso, la Agencia Internacional de Energía calificó el escenario como “la mayor amenaza a la seguridad energética mundial de la historia”.

Como consecuencia, el precio del barril Brent pasó de ubicarse en torno a los 70 dólares en febrero a promediar los 100 dólares en marzo, constituyendo la mayor suba mensual desde agosto de 1990. Durante abril, lejos de retroceder, el Brent se mantuvo consolidado en torno a ese mismo nivel.

Ajustes en la región y respuesta de Uruguay

El efecto del shock petrolero se trasladó rápidamente a los precios de combustibles en América Latina. Según datos de Global Petrol Prices, Argentina incrementó la nafta 19% y el gasoil 26% en los últimos tres meses, mientras Brasil ajustó 8% la nafta y 23% el gasoil.

Chile mostró correcciones aún más fuertes: 26% en nafta y 51% en gasoil. Perú encabezó los aumentos regionales, con subas de 45% en nafta y 62% en gasoil.

En ese escenario, Uruguay optó por una política gradual. Durante abril ya había aplicado incrementos del 7% en combustibles, muy por debajo de lo que marcaban las referencias internacionales.

Según el Poder Ejecutivo, esta estrategia buscó amortiguar el impacto sobre hogares, transporte, logística y producción nacional, evitando trasladar de manera inmediata todo el costo internacional al mercado interno.

Nuevos precios vigentes desde el 1° de mayo

Los informes de URSEA indicaron que los Precios de Paridad de Importación continuaron aumentando respecto al mes anterior.

Los valores de referencia sugerían que, para equiparar precios internacionales, los combustibles debían subir:

  • Nafta: 11%
  • Gasoil: 46%
  • GLP: 12%

Sin embargo, el gobierno resolvió aplicar ajustes menores:

  • Nafta: aumento de 7%
  • Gasoil 50S: aumento de 14%
  • GLP: aumento de 7%

De esta manera, desde el 1° de mayo los nuevos precios quedaron fijados en:

  • Nafta Súper 95: $88,03 por litro
  • Gasoil 50S: $57,72 por litro
  • GLP: $101,26 por kilogramo

De haberse aplicado plenamente los valores de referencia, la nafta habría alcanzado $91,40 por litro y el gasoil $73,73.

Medidas complementarias para sectores afectados

Junto con los ajustes tarifarios, el gobierno dispuso medidas orientadas a sostener liquidez y capital de trabajo en actividades particularmente expuestas al aumento energético.

Entre ellas se destacan:

Créditos blandos vía ANDE

Se creó una línea especial para sectores agrícolas como cereales, oleaginosos, arroz, legumbres, cultivos de invierno y lechería, con préstamos de hasta USD 30.000 y subsidio de hasta 50% en tasa de interés.

Extensión de beneficios SIGA Agro

Se amplió la cobertura con una comisión reducida de 0,6%, muy por debajo del rango general de 2% a 3%.

Beneficios BROU

El Banco República dispuso:

  • exoneración de costos de comisión para beneficiarios SIGA;
  • extensión de 12 meses en plazos de préstamos vinculados a cultivos de verano.

Alivio fiscal

La DGI extendió a 12 meses la devolución de IVA al gasoil para contribuyentes IMEBA.

Beneficio en frontera se amplió

Además, desde el 1° de mayo se extendió la reducción del IMESI para naftas en estaciones próximas a pasos de frontera terrestre.

Hasta ahora el beneficio alcanzaba estaciones ubicadas dentro de 20 kilómetros de frontera. Con la nueva medida, se amplió a estaciones localizadas entre 20 y 60 kilómetros, con una reducción equivalente al 50% del beneficio vigente en el radio más cercano.

La decisión apunta a mejorar competitividad comercial en zonas fronterizas y contener fuga de consumo hacia países vecinos.


Ec. Aldo Lema – Economista

El petróleo vuelve a sacudir la economía: qué puede pasar en Uruguay

El precio internacional del petróleo volvió a transformarse en una señal de alarma para las economías importadoras de crudo como Uruguay. La suba del Brent, impulsada por tensiones geopolíticas y restricciones de oferta, golpea directamente sobre combustibles, transporte, costos productivos, inflación y cuentas públicas. En las últimas semanas el crudo llegó a ubicarse por encima de los 110 dólares por barril, con picos aún mayores, en un contexto de fuerte incertidumbre internacional.

El economista Aldo Lema, reconocido especialista en la materia, considera que para Uruguay el problema es claro: el país no produce petróleo en escala relevante y depende de la importación. Por eso, cada salto del crudo encarece la energía fósil que mueve camiones, ómnibus, maquinaria agrícola, industrias, logística y buena parte de la vida cotidiana.

UN IMPACTO QUE LLEGA POR VARIOS CAMINOS

El primer efecto se observa en los combustibles. El Poder Ejecutivo resolvió para abril de 2026 un aumento de 7% en los combustibles, en un escenario en que el petróleo acumulaba una suba superior al 30%. El objetivo oficial fue trasladar solo parte del impacto para evitar un golpe más fuerte sobre hogares y empresas.

Pero cuando el precio interno no acompaña totalmente la paridad de importación, aparece otro problema: alguien absorbe la diferencia. Según información reciente, la nafta súper se ubicó en $82,27 y el gasoil 50S en $50,63, con un rezago especialmente importante en el gasoil respecto de los valores internacionales.

Ese rezago puede funcionar como amortiguador social y productivo en el corto plazo, pero también presiona las cuentas de ANCAP o del Estado. En otras palabras: si no paga el consumidor en el surtidor, el costo puede aparecer después como menor resultado de la empresa pública, presión fiscal o necesidad de ajustes futuros.

El economista Aldo Lema advirtió que el salto del petróleo hacia los 100 dólares genera mayores expectativas de inflación y deteriora los términos de intercambio de países como Uruguay, justamente por ser importadores netos de crudo.

Esa observación es central: Uruguay vende alimentos, celulosa, carne, soja, lácteos y servicios, pero compra petróleo. Cuando el crudo sube, el país necesita destinar más dólares para importar la misma energía. Eso empeora la relación entre lo que Uruguay vende y lo que debe comprar.

INFLACIÓN, TRANSPORTE Y PRODUCCIÓN

El petróleo caro no solo afecta al automovilista. Aumenta el costo del transporte de mercaderías, encarece la producción agropecuaria, presiona a las empresas que dependen del gasoil y termina trasladándose, en mayor o menor medida, a precios finales.

En un país donde las distancias internas, el transporte carretero y la logística son decisivos, el gasoil es una variable sensible. Si sube demasiado, golpea al campo, al comercio, a la distribución y al bolsillo de los trabajadores. Si no sube, el problema queda contenido artificialmente y se acumula en las cuentas públicas.

ANCAP Y EL DILEMA POLÍTICO

El gobierno enfrenta un dilema clásico: trasladar el precio internacional al público o contenerlo. La primera opción protege las cuentas de ANCAP y la regla de paridad de importación, pero puede acelerar la inflación y generar malestar social. La segunda cuida el bolsillo en el corto plazo, pero puede comprometer la transparencia del sistema y generar costos fiscales ocultos.

Por eso el petróleo no es solo una variable económica: también es una decisión política. Cada ajuste de combustibles expresa una definición sobre quién paga el shock externo: el consumidor, la empresa pública, el Estado o una combinación de todos.

ESCENARIO DELICADO

Uruguay está ante un escenario delicado. El petróleo caro encarece la economía, deteriora los términos de intercambio, presiona la inflación y obliga al gobierno a administrar con cuidado los precios de combustibles. La advertencia de Aldo Lema ayuda a entender el fondo del problema: para un país importador neto de energía fósil, una suba sostenida del crudo no es un hecho lejano, sino una amenaza directa sobre costos, competitividad y poder adquisitivo.

La clave estará en evitar dos extremos: ni trasladar todo el impacto de golpe al consumidor, ni esconder indefinidamente el costo real de los combustibles. Uruguay necesita amortiguar el shock, pero también acelerar una discusión de fondo: eficiencia energética, transporte, matriz productiva y menor dependencia del petróleo.


Gabriel Genta – economista

La influencia del precio del petróleo en el consumo interno uruguayo

La suba del precio del petróleo ha tenido un impacto directo sobre la economía de Uruguay, afectando tanto al consumidor final como a la industria. En esta entrevista, Gabriel Genta, economista y Máster en Finanzas, analiza cómo esta situación repercute en el país y las previsiones a futuro.

Gabriel Genta es un economista y Máster en Finanzas con una amplia trayectoria en el análisis económico y financiero. Actualmente, es gerente de inversiones y responsable de la gestión de varios fondos de inversión, los cuales se destacan por su enfoque conservador y accesibilidad para inversores pequeños. A lo largo de su carrera, ha trabajado de cerca con diversas instituciones y empresas, ayudando a navegar los complejos desafíos económicos globales. Además, Genta ha sido un frecuente colaborador en medios de comunicación, donde aporta su perspectiva sobre los movimientos económicos internacionales y sus repercusiones en Uruguay.

En esta entrevista, Genta nos ofrece su análisis sobre cómo el precio del petróleo, un factor de relevancia mundial, afecta directamente a la economía uruguaya, con consecuencias para el consumidor final y la industria nacional.

¿Cómo repercute el precio del petróleo en Uruguay?

Lo primero que tenemos que entender es que, en Uruguay, no somos exportadores de petróleo, sino que dependemos de su importación. Esto significa que cualquier aumento en el precio internacional se traduce directamente en una suba de los costos internos. En los últimos meses, hemos visto un aumento de más del 60% en el precio del barril, en parte debido al conflicto en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas de tránsito del petróleo mundial. Esto ha afectado no solo a los precios de los combustibles, como la nafta y el gasoil, sino también a sectores productivos clave como la industria, el agro y la maquinaria.

El incremento de los precios impacta directamente en el costo de los fertilizantes, que son esenciales para la producción agropecuaria, y en el transporte, que a su vez eleva los precios de muchos productos que consumimos en nuestro día a día.

¿Qué previsiones existen a futuro?

Es complicado hacer previsiones exactas, pero lo que podemos decir es que, mientras el conflicto en el Medio Oriente continúe, el precio del petróleo permanecerá alto. Aunque algunos analistas esperan que la guerra no dure mucho más tiempo, es difícil saber con certeza cuándo se estabilizarán los precios. En el corto plazo, es probable que los precios sigan altos y que tengamos nuevas subas en los combustibles, como ya ocurrió el 1 de abril y lo que podría ocurrir próximamente.

Sin embargo, si el conflicto disminuye o llega a un acuerdo, es posible que el precio del petróleo baje, aunque no se espera que retorne a los niveles previos al conflicto. Para Uruguay, esto significa que, si bien habrá un alivio en los precios, probablemente no volveremos a los niveles más bajos de hace algunos años.

¿Qué impacto tiene el petróleo en la inflación y el poder adquisitivo?

El impacto es directo. El aumento de los precios de los combustibles eleva los costos de producción y transporte, lo que, a su vez, se refleja en el precio de los bienes y servicios. En países como Uruguay, que importan prácticamente todo su petróleo, los costos de producción son mucho más sensibles a los cambios en el precio internacional. Esto afecta la inflación, que es un desafío tanto para los consumidores como para las empresas. En el caso de los consumidores, enfrentan precios más altos en productos básicos, mientras que las empresas deben lidiar con márgenes más ajustados.

¿Cómo afecta a la industria local?

La industria uruguaya, en particular la agroindustria, que depende fuertemente de los combustibles para sus máquinas y transporte, está viendo un aumento significativo en sus costos operativos. Esto no solo afecta la rentabilidad de las empresas, sino que también puede generar un ajuste en los precios que se trasladan al consumidor final. Además, las industrias que dependen de los fertilizantes, cuya producción está vinculada al precio del petróleo, también enfrentan mayores costos, lo que puede afectar la producción de alimentos y otros bienes esenciales.

¿Qué podría hacer Uruguay para mitigar este impacto?

Uruguay tiene un desafío grande, ya que depende de las importaciones para cubrir sus necesidades energéticas. Una de las soluciones podría ser invertir más en energías renovables, como la solar y la eólica, que el país ya está desarrollando. Sin embargo, el petróleo seguirá siendo necesario para muchos sectores durante algún tiempo, por lo que, a corto plazo, lo más importante es estar preparados para los efectos de los precios elevados. Esto implica gestionar los recursos de manera eficiente y ser conscientes de los impactos que esto puede tener en el poder adquisitivo de la población.

¿Qué mensaje le darías a los consumidores uruguayos?

Les diría que, aunque el precio del petróleo afecta a todos, también debemos ser conscientes de que estamos viviendo una situación global compleja. Las fluctuaciones del precio del petróleo son inevitables, pero también es importante que, como país, seamos conscientes de la necesidad de diversificar nuestras fuentes de energía y seguir apostando por la eficiencia energética. En lo inmediato, es fundamental tomar decisiones de consumo responsables y estar preparados para enfrentar estos costos adicionales.


Pablo Cortondo – Economista del Centro Comercial e Industrial de Salto

Economista Pablo Cortondo, «el ajuste responde a la dinámica internacional y regional»

El analista del Centro Comercial de Salto, Pablo Cortondo, explicó que el aumento de combustibles y la reducción del descuento del IMESI están alineados con los precios internacionales del crudo y la situación regional, especialmente en Argentina y Brasil.

El economista Pablo Cortondo, analista economico del Centro Comercial e Industrial de Salto, se refirió al reciente aumento de los combustibles y al ajuste en los descuentos del IMESI en zonas de frontera, señalando que las medidas adoptadas por el gobierno se encuentran en línea con el contexto internacional y regional.

“Lo que sí te puedo comentar es que las reducciones que se han venido haciendo en el descuento del IMESI son consecuentes con el aumento del precio de los combustibles a nivel internacional”, explicó.

En ese sentido, Cortondo indicó que Uruguay no fija los precios del crudo, sino que se adapta a las condiciones del mercado global. “Lo que pasa es que como ANCAP es tomador de precios del crudo, evidentemente que los impactos de la guerra hacen que los costos aumenten y por lo tanto lo tienen que terminar trasladando al precio del consumidor”, sostuvo.

A partir de ese escenario, el economista remarcó que la política fiscal vinculada al IMESI también acompaña esos movimientos. “Es necesario que debido a eso, que ese costo se traslade y al trasladarse al precio, el descuento en el IMESI sea menor”, agregó.

No obstante, subrayó que el beneficio para las zonas de frontera aún se mantiene vigente. “Aún tenemos un nivel de descuento, porque lo que sucede es que también los costos han aumentado significativamente en la Argentina. Y eso hace que sea todavía necesario cierto nivel de descuento del IMESI en frontera. Y lo mismo con Brasil. Ese es el punto”, afirmó.

Discutir niveles de descuento de IMESI

Cortondo planteó que el debate actual no pasa por la existencia del descuento, sino por su magnitud. “Uno está discutiendo, digo, en el buen sentido, los niveles de descuento del IMESI. ¿Podrá ser más, podrá ser menos? Eso se estaba hablando, pero más allá de eso, lo que está haciendo el gobierno está en línea con lo que está sucediendo en el mercado regional e internacional”, señaló.

Asimismo, recordó que la fijación de precios responde a una metodología definida desde hace años por las autoridades económicas. “Hay una metodología que está establecida por el Ministerio de Economía, no solamente ahora, hace mucho tiempo que ya se hace así, y bueno, es una única metodología. ¿Es buena, es mala? Bueno, eso es cuestionable. ¿Puede haber algunos aspectos en los que estemos de desacuerdo? Puede haber”, expresó.

Finalmente, insistió en que el contexto regional sigue siendo determinante para sostener ciertos beneficios en la frontera. “Primordialmente, nosotros todavía seguimos teniendo descuentos porque los aumentos que han venido dándose en la Argentina son significativos y, sobre todo, por los impactos de la guerra”, concluyó.

De esta manera, desde el análisis económico se interpreta que el ajuste en combustibles y en los mecanismos de descuento fiscal no responde únicamente a decisiones internas, sino a una combinación de factores externos que condicionan el mercado energético y las políticas locales.


Federico Acosta – UNVENU

Empresarios de Salto cuestionan la paramétrica del IMESI y alertan por impacto en la economía local

Federico Acosta, de UNVENU Salto, analizó el aumento de los combustibles y criticó la metodología de cálculo del IMESI. Señaló efectos negativos en el comercio local y caída de la actividad económica.

El aumento de los combustibles en Uruguay continúa generando preocupación en el sector empresarial del litoral, particularmente en Salto.

Federico Acosta, integrante de UNVENU y vinculado al Centro Comercial local, advirtió que el problema no radica únicamente en el contexto internacional, sino en los criterios utilizados a nivel nacional para mitigar ese impacto.

Indicó que desde el Centro Comercial se viene trabajando junto al economista Pablo Cortondo y en contacto con autoridades del Ministerio de Industria, Energía y Minería para estudiar la situación.

Uno de los principales cuestionamientos apunta a la paramétrica utilizada para definir el descuento del IMESI en zonas de frontera. Según explicó, uno de los factores considerados presenta un desfase temporal significativo.

En el 2008 el combustible valía la mitad. Un 15% de 40 pesos no es lo mismo que un 15% de casi 90 como está hoy»

“Usan información del precio de Argentina que tiene dos meses de vencido, o sea, van como con dos meses de delay. En un escenario así de volátil como este es un problema, porque básicamente tienen el pescado podrido, vienen con la información vencida”.

Acosta subrayó que este retraso en los datos resulta determinante en un contexto de constantes variaciones de precios, afectando la competitividad del lado uruguayo y la dinámica económica local.

El segundo aspecto cuestionado es la denominada “cláusula gatillo” del 15%, que define cuándo se ajusta el IMESI. “Ellos tienen como una especie de amortiguador de precio. Si la diferencia supera ese 15%, ahí se ajusta el porcentaje”, explicó. Sin embargo, remarcó que ese porcentaje fue establecido hace más de una década, en un contexto económico muy distinto.

“En el 2008 el combustible valía la mitad. Un 15% de 40 pesos no es lo mismo que un 15% de casi 90 como está hoy. Ese valor quedó arbitrario y nunca se revisó”, sostuvo.

Desde su perspectiva, el sector comprende que Uruguay es tomador de precios en el mercado internacional, pero considera que las medidas internas agravan el problema. “Entendemos la situación geopolítica y que el gobierno deba ajustar precios, pero sí cuestionamos duramente el recorte que se viene haciendo con el IMESI”, afirmó.

El gobierno necesita plata básicamente. No es una afirmación partidaria, es una lectura de la realidad»

En ese sentido, vinculó estas decisiones con la necesidad de recaudación del Estado. “El gobierno necesita plata básicamente. No es una afirmación partidaria, es una lectura de la realidad», indicó, mencionando ajustes previos en áreas como FONASA e IRPF, así como la reciente corrección del presupuesto nacional tras una sobreestimación del crecimiento económico.

A nivel local, el impacto ya se hace sentir. Acosta adelantó que informes del Centro Comercial señalan una caída cercana al 4% en la actividad económica de Salto durante el último trimestre, configurando un escenario recesivo.

Además, destacó que el precio del combustible tiene un efecto transversal en toda la economía. “El combustible es la punta del iceberg”, afirmó, aludiendo a su incidencia en costos logísticos, precios finales y nivel de consumo.

«Hace dos meses ODONE comunicó que se ajustó el presupuesto del 2025, le erraron por casi 1% del PBI. ¿Qué quiere decir esto? 1% del PBI es cerca de 1.000 millones de dólares. Quiere decir que en el 2025 se gastaron casi 1.000 millones de dólares de demás que no entraron en las arcas de Estado porque se sobreestimó el índice de crecimiento del Uruguay» afirmó nuestro entrevistado. «Hoy somos los peores de la clase en términos de crecimiento, entonces se está enfriando la economía nacional y local» afirmó.

En relación a la reciente variación de precios, recordó que en momentos puntuales Uruguay presentó diferencias en algunos productos, aunque sin efectos significativos en la dinámica comercial. También cuestionó la capacidad de control de organismos como URSEA ante eventuales distorsiones del mercado.

Finalmente, Acosta insistió en la necesidad de revisar de forma urgente los criterios actuales. “No podés usar información de dos meses con la volatilidad que hay hoy. Y después tener un 15% como cláusula gatillo cuando ese valor hoy representa más de 10 pesos. Es una locura”, afirmó.

El planteo del sector empresarial apunta a un equilibrio delicado, comprender el contexto internacional sin dejar de exigir herramientas más eficaces a nivel local para sostener la actividad económica y evitar una mayor desaceleración en la región.


Ing. Agr. Rafael Normey – Pte. Federación Rural

Se necesitan reformas estructurales para bajar costos y mejorar la competitividad”

En un contexto de subas de combustibles y creciente preocupación por el impacto en la economía, la Federación Rural del Uruguay volvió a colocar el precio del gasoil en el centro del debate nacional. A través de un documento difundido recientemente, la gremial planteó una batería de medidas orientadas a corregir lo que considera “ineficiencias estructurales” del sistema de combustibles en Uruguay, señalando que existe margen para reducir significativamente el costo por litro y aliviar así la carga sobre el sector productivo.

El actual presidente de la Federación Rural del Uruguay, Ing. Agr. Rafael Normey, representa una nueva etapa en la conducción del histórico gremio ruralista. Ingeniero agrónomo, productor y asesor de empresas agropecuarias, Normey asumió el liderazgo de la institución en 2025 con el desafío de reposicionar al sector en el debate económico nacional.

Con un perfil técnico y una fuerte inserción en la realidad productiva, el dirigente ha puesto el foco en los costos estructurales que enfrenta el agro, entre ellos el precio del gasoil, al que considera un factor determinante para la competitividad del país.

En ese marco, la Federación Rural desea corregir distorsiones en el mercado de combustibles, abriendo una discusión que trasciende al sector y se instala en el corazón de la política económica uruguaya.

UN DIAGNÓSTICO CRÍTICO: SOBRECOSTOS E INEFICIENCIAS

La Federación Rural sostiene que el precio del gasoil en Uruguay se encuentra entre los más altos de la región, producto de factores estructurales que distorsionan el mercado. Entre ellos, menciona el monopolio de ANCAP, la elevada carga tributaria, la existencia de subsidios cruzados y diversas ineficiencias operativas.

Según la gremial, estos elementos generan un sobrecosto estimado de $8,2 por litro, cifra que —afirman— podría reducirse mediante reformas concretas.

Además, advierten que el precio local del gasoil ha estado sistemáticamente por encima del denominado Precio de Paridad de Importación (PPI), indicador calculado por la URSEA que refleja el valor internacional del combustible.

Este desfasaje habría implicado un sobrecosto global de aproximadamente US$ 185 millones en el último año, afectando directamente la competitividad del aparato productivo.

IMPACTO EN LA ECONOMÍA: PRODUCCIÓN, EMPLEO E INFLACIÓN

El planteo de la Federación Rural no se limita al sector agropecuario. Si bien las cadenas agroindustriales consumen cerca del 40% del gasoil comercializado en el país, el encarecimiento del combustible repercute en toda la economía.

El mayor costo logístico impacta en el transporte, en la producción de bienes y en la estructura de precios, generando presiones inflacionarias. En palabras de la gremial, cada aumento en el gasoil implica “menos producción, menos empleo y más inflación”, configurando un freno al crecimiento económico.

LAS MEDIDAS PROPUESTAS: UNA AGENDA DE REFORMAS

Para revertir esta situación, la Federación Rural presentó un conjunto de propuestas que combinan medidas de corto, mediano y largo plazo:

1. Eliminación de subsidios cruzados

La gremial plantea transparentar los subsidios que hoy se financian a través del precio del combustible —como el boleto urbano o el supergás— y trasladarlos al Presupuesto Nacional.

2. Reforma del sistema de distribución

Se propone implementar plenamente la regulación de la distribución de combustibles, lo que podría generar ahorros cercanos a $4 por litro al reducir costos logísticos.

3. Fortalecimiento del regulador

La Federación Rural insiste en dotar de mayor independencia y poder efectivo a la URSEA, permitiéndole incidir con mayor transparencia en la fijación de precios.

4. Redefinición del rol de ANCAP

Otra de las propuestas apunta a revisar el funcionamiento de la empresa estatal, concentrando su actividad en el negocio energético y reduciendo su participación en áreas consideradas no estratégicas.

5. Mayor competencia en el mercado

Finalmente, la gremial sugiere avanzar hacia una apertura gradual del mercado, incluyendo la posibilidad de importar combustibles y fomentar la competencia en la distribución.

UN DEBATE DE FONDO: POLÍTICA ENERGÉTICA Y MODELO ECONÓMICO

El planteo de la Federación Rural se inscribe en una discusión más amplia sobre el modelo de fijación de precios de los combustibles en Uruguay. Mientras el gobierno ha justificado los ajustes recientes por la evolución del petróleo a nivel internacional, desde el sector productivo se cuestiona que las bajas del crudo no se trasladen con la misma rapidez al consumidor final.

Este desacople entre precios internacionales y locales, sumado a la estructura de costos interna, ha reavivado el debate sobre el rol del Estado, la eficiencia de las empresas públicas y la necesidad de reformas que permitan mejorar la competitividad del país.

La propuesta de la Federación Rural no es solo una crítica coyuntural al precio del gasoil, sino un planteo estructural que apunta a transformar el sistema de combustibles en Uruguay. Con un diagnóstico centrado en ineficiencias y subsidios ocultos, la gremial impulsa una agenda de cambios que, de implementarse, podría tener un impacto significativo en la economía nacional.

Sin embargo, se trata de reformas complejas, que involucran decisiones políticas de fondo sobre el rol del Estado, la regulación y la apertura de mercados. En ese sentido, el debate sobre el gasoil trasciende el ámbito agropecuario y se proyecta como uno de los ejes centrales de la discusión económica del país en los próximos años.

Joven de 28 años grave tras presunta golpiza.

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HRS - Hospital Regional Salto

En la madrugada de este 6 de mayo, próximo a la hora 00:00, personal policial concurrió a la intersección de calles San Martín e Itapebí tras el aviso de un usuario que alertó sobre una persona caída en la vía pública, con aparente sangrado en la cabeza.

En el lugar, los efectivos localizaron a un hombre de 28 años, quien presentaba sangrado en la cabeza con aparente hundimiento de cráneo, además de manifestar dolor en la zona costal. De acuerdo a sus primeras declaraciones, las lesiones podrían ser consecuencia de una golpiza. La víctima expresó su intención de radicar la denuncia correspondiente.

Una unidad de emergencia médica asistió al lesionado, diagnosticándolo primariamente como “politraumatizado grave”, siendo trasladado de urgencia al Hospital Regional Salto (HRS) para su atención.

Del hecho fue enterada la Fiscalía de turno, tomando intervención la Dirección de Investigaciones, que trabaja en el esclarecimiento de lo ocurrido.

Salto: siniestralidad baja, pero crecen las muertes

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Salto: siniestralidad baja, pero crecen las muertes

En el marco del Mayo Amarillo, Salto vuelve a enfrentar un escenario preocupante en materia de seguridad vial. Si bien los datos más recientes reflejan una leve disminución en la cantidad total de siniestros de tránsito, la contracara es un incremento en los fallecimientos, lo que evidencia una problemática más compleja: menos accidentes, pero más graves.

De acuerdo a los últimos análisis disponibles —basados en tendencias hasta 2024 y proyecciones 2025— la siniestralidad en el departamento presenta características estructurales que se repiten año a año:

Alta concentración en zonas urbanas

Más del 56% de los siniestros y fallecimientos se registran dentro de la ciudad, superando ampliamente a los ocurridos en rutas nacionales. Esto marca un cambio en el patrón tradicional, donde las rutas solían concentrar los eventos más graves. Hoy, la ciudad se posiciona como el principal escenario de riesgo.


Evolución reciente (2024-2025)

En 2025 se observa una reducción del 3,7% en el total de siniestros, lo que podría interpretarse como un avance en prevención.

Sin embargo, en paralelo se detecta un aumento significativo de la mortalidad, lo que indica mayor violencia en los impactos o fallas en factores de protección (uso de casco, cinturón, velocidad, etc.).

Tipos de siniestros más frecuentes

En Salto, al igual que en el resto del país según datos de la Unidad Nacional de Seguridad Vial, predominan:

  • Colisiones entre motos y autos
  • Caídas de motociclistas
  • Siniestros en intersecciones urbanas

Las motocicletas continúan siendo el vehículo más involucrado, especialmente en lesiones graves y fallecimientos.

Perfil de las víctimas

  • Mayor incidencia en hombres jóvenes
  • Alta participación de conductores de motos
  • Incremento de peatones lesionados en zonas urbanas

Factores de riesgo predominantes

Los principales elementos asociados a los siniestros fatales en Salto incluyen:

  • Exceso de velocidad
  • Consumo de alcohol
  • No uso de casco o cinturón
  • Distracciones (uso de celular)

Datos clave estimados (en línea con tendencias nacionales y departamentales):

  • Más del 60% de los lesionados graves involucran motociclistas
  • Entre un 20% y 30% de los fallecidos están vinculados al consumo de alcohol

Los siniestros fatales representan un porcentaje menor del total (menos del 5%), pero con impacto creciente en 2025

Una alerta que interpela a toda la comunidad

El contraste entre menos siniestros y más muertes refleja una realidad que exige acciones urgentes. No alcanza con reducir la cantidad de accidentes: es imprescindible disminuir su gravedad.

En este contexto, mayo se transforma en una oportunidad clave para reforzar la concientización. El mensaje apunta a todos los actores del tránsito:

  • Conductores
  • Motociclistas
  • Peatones
  • Familias

La seguridad vial no depende únicamente de las normas, sino de las conductas cotidianas.

Salto atraviesa un momento crítico donde la siniestralidad urbana y la letalidad de los siniestros obligan a redoblar esfuerzos. La prevención, el control y la educación vial son herramientas fundamentales para revertir esta tendencia.

Porque detrás de cada cifra hay una vida, y cada vida cuenta.

Estoy eligiendo que decirle:

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—Estoy eligiendo qué decirle —exclama mientras termina el mate.

Rosana estaba en la casa de su amiga Claudia, hablando de tantas cosas como podían. El tiempo apremiaba y las coincidencias para encontrarse eran casi un milagro.

—Paula se va de viaje, a Bariloche, a festejar sus 15 años. Me parece increíble que haya pasado tanto tiempo desde que nació. Me pidieron que le escriba una carta, que un día se las entregan para que puedan leerlas.

—Y me quedé pensando en que no sé qué escribir. Es un momento especial para ella y la verdad hay muchas cosas que no sé cómo las hice. No sé si es tiempo de hablarle como mujer, además de como madre. Siento que no puedo decirle todo el miedo y la angustia que viví todo este tiempo. Esa pregunta constante: ¿lo estaré haciendo bien? Esa sensación de insuficiencia… y eso que aprendí muy bien de mi madre: primero mamá y después mujer.

Claudia escuchaba atenta a Rosana y veía cómo se le llenaban los ojos de lágrimas.

—El día que Paula vino a este mundo conocí el amor incondicional. Supe que mi vida estaría atravesada por su presencia. Mi cuerpo pasó por tantos cambios que creo que nunca pude ni detenerme a mirarlos. El parto no fue divino, ni romántico ni sencillo, solo pude darme cuenta, en el suspiro final, que tendría en mis brazos a una pequeña que se robaría mis horas.

—Ahora miro todo y pienso que trabajo en un lugar que me gusta bastante, pero no pude pensar si realmente me haría feliz. Entre las miles de dudas y miedos que me invaden, solo sé que ella está empezando una etapa hermosa, difícil y llena de desafíos.

—Creo que me haría bien decirle que intenté hacerla feliz, que es mi mayor proyecto, que no tengo mayores expectativas que verla volar, con toda la libertad del viento, y que yo siempre voy a estar para taparla del frío.

Claudia le pasa el mate y le dice:

—Es tan difícil maternar, cumplir con el trabajo y con la vida, que nos parece impensado buscar nuestro espacio. Ojalá ellas puedan verlo diferente.

Rosana suspira y agrega, lo que le escribiré seguro es que estoy orgullosa de la mujer en que se stá convirtiendo.

Este relato nace con un mate en la mano, recorriendo mis pensamientos, recordando algunas charlas y trayendo algunos momentos a mi presente.

Cuando decimos la palabra “mamá” a todos se nos disparan muchas cosas, esta palabra que enmarca un rol tan importante como difícil.

Algunas fueron las que se corrieron para después, otras las súper héroes, están las que cuidan a uno y las que tienen a varios.

Creo que todas ellas, tienen algo en común: aman, dudan y protegen para que nosotros recorramos nuestro camino.

Desde este espacio las abrazo por hacer con miedo, por cubrir con certezas disfrazadas de incertidumbre, y por construir con lo que tienen a mano.

Deseo de corazón que alguna de estas palabras las represente honestamente.

MEVIR lanza nuevos planes de vivienda en Cerro Chato

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MEVIR presenta en Cerro Chato los nuevos Planes Integrales de Proyectos Locales de segunda generación

Cerro Chato se convertirá en la primera localidad del país en implementar esta modalidad que elimina el requisito de ingreso mínimo para acceder a la vivienda.

CERRO CHATO – El próximo viernes 8 de mayo, a las 10:00 horas, MEVIR llevará a cabo una jornada informativa en el salón comunal de la localidad para presentar sus nuevos Planes Integrales de Proyectos Locales (PIPL). Este evento marca el inicio de una transformación en la política habitacional del organismo, centrada en facilitar el acceso a la vivienda para las familias en situación de mayor vulnerabilidad.

La actividad contará con la presencia del presidente de MEVIR, Andrés Lima, y el equipo técnico responsable del plan, quienes brindarán detalles sobre las soluciones habitacionales disponibles, los requisitos de inscripción y los mecanismos de selección de los participantes.

Innovaciones en el acceso a la vivienda

Los nuevos planes de segunda generación introducen cambios operativos diseñados para reducir barreras de entrada. Entre las novedades más importantes se encuentran:

  • Inscripción unificada: Se simplifica el proceso para que los interesados puedan postularse a todas las soluciones disponibles de manera simultánea.
  • Eliminación del ingreso mínimo: Una medida histórica que permite la participación de familias que anteriormente quedaban fuera del sistema por motivos económicos.
  • Priorización social: Los criterios de selección han sido ajustados para dar preferencia a quienes presentan necesidades habitacionales más urgentes.

Un abordaje integral del territorio

Cerro Chato ha sido seleccionada como la localidad pionera para este despliegue. A diferencia de las intervenciones tradicionales, esta nueva modalidad propone un abordaje integral del hábitat. Esto implica no solo la construcción de viviendas, sino también la articulación de infraestructura, servicios esenciales y el fortalecimiento del trabajo conjunto con otras instituciones locales.

Se invita a todos los vecinos y vecinas a participar de esta instancia abierta para evacuar dudas y conocer de primera mano las oportunidades de desarrollo que se implementarán en la zona.


Detalles del evento:

  • Fecha: Viernes 8 de mayo de 2026.
  • Hora: 10:00 horas.
  • Lugar: Salón comunal de MEVIR, Cerro Chato.

UBICACION : https://maps.app.goo.gl/voh18ktsz6jfA6bP7

Saucedo y Palomas exigen una ambulancia propia

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La localidad de Saucedo atraviesa un momento crítico en materia de asistencia sanitaria. Luis Alberto Monzón, referente social y presidente de la Comisión de Apoyo a la Policlínica, alzó la voz para visibilizar una carencia de varios años. La falta de una ambulancia genera una vulnerabilidad extrema en una zona que abarca a casi 800 habitantes. El pasado lunes, en el marco de la Gira Interinstitucional en Villa Constitución, los vecinos trasladaron su malestar a las autoridades departamentales y nacionales.

Policlínica de Saucedo

Una historia de esfuerzo comunitario

La Policlínica de Saucedo no es un edificio más; es el resultado del tesón de sus propios vecinos. Monzón fue uno de los fundadores de este espacio en 1976, cuando se desempeñaba como policía y hacía las veces de enfermero. En aquellos años, la formación en primeros auxilios era la única respuesta ante la ausencia de profesionales de salud en la zona rural. Hace dos años, el inmueble fue reformado con aportes de ASSE y el Centro Médico. Sin embargo, las paredes renovadas y el equipamiento nuevo no alcanzan cuando la emergencia golpea a la puerta.

El sacrificio de un solo enfermero

La realidad operativa de la policlínica descansa sobre los hombros de una sola persona. Un único enfermero permanece disponible las 24 horas del día para atender a la población. Este profesional debe cubrir las necesidades de Saucedo, Palomas y diversas colonias productivas circundantes. La presión asistencial es altísima para un solo funcionario que carece de respaldo logístico inmediato. Sin un vehículo en condiciones, la capacidad de respuesta ante un cuadro grave queda limitada a la voluntad y el azar.

Ambulancia de Villa Constitución. Foto: Salto Grande

El mito de la cercanía con Constitución

Uno de los puntos de mayor fricción con las autoridades sanitarias radica en la distancia geográfica. El doctor Luis Rodríguez, director departamental de salud, desestimó el pedido alegando la cercanía de Villa Constitución. No obstante, entre Saucedo y la Villa existen 35 kilómetros de distancia que pueden ser fatales. Monzón fue tajante al desmentir la eficacia de este sistema de apoyo remoto.

Demoras que ponen en riesgo la vida

Los ejemplos de la ineficiencia del sistema actual sobran en el relato de los vecinos. En una oportunidad, una ambulancia solicitada un domingo para un traslado urgente arribó recién el martes siguiente. Otro episodio reciente involucró un siniestro de tránsito en el camino de acceso a la localidad. El conductor de una camioneta accidentada debió esperar tres horas dentro del vehículo hasta recibir asistencia. Estas situaciones obligan a los familiares a trasladar pacientes en autos particulares hasta la Ruta 3 para realizar transbordos.

Caminos rotos y aislamiento vial

A la crisis sanitaria se le suma el precario estado de la infraestructura vial en puntos estratégicos. Si bien el acceso desde Ruta 3 está en buenas condiciones, el tramo hacia Colonia Rubio es considerado directamente «intransitable» por quienes lo recorren con frecuencia. Son cerca de siete kilómetros de baches y deterioro que dificultan cualquier ingreso de vehículos de emergencia. La Comisión Pro Ambulancia exige a la Intendencia de Salto una reparación urgente de este trayecto. La conectividad es el primer eslabón de la cadena de supervivencia en el medio rural.

Gestiones frenadas por la burocracia

Ante la negativa oficial de ASSE, la comunidad inició gestiones privadas con la Fundación Gastesi Martinicorena. La fundación mostró voluntad de donar una unidad, pero el directorio de ASSE en Montevideo habría bloqueado la iniciativa. Según el relato de Monzón, las autoridades nacionales comunicaron a la organización que el vehículo no era necesario. Esta postura fue recibida con indignación en el pueblo. “Es increíble que se frene una donación cuando la gente está sufriendo por la falta de traslados”, lamentó el entrevistado.

La personería jurídica como escudo

Para evitar que ASSE sea el receptor de la donación, la comisión local tomó una decisión estratégica. Están tramitando la personería jurídica propia para recibir la donación de forma directa. El miedo de los vecinos es que, si la ambulancia ingresa a través de ASSE, puede ser luego trasladada a otro punto del país. Monzón recordó que ya han perdido vehículos en el pasado bajo esta misma modalidad administrativa. La comunidad busca autonomía para asegurar que el recurso se quede donde realmente se necesita.

Luis Alberto Monzón

El eterno problema de los choferes

La falta de conductores es otra de las trabas burocráticas que suele esgrimir el organismo estatal. Existe un convenio que necesita ser renovado y que permite que la Intendencia proporcione choferes o se encargue de sus salarios ya que la disponibilidad de choferes es condición obligatoria para que la fundación proceda a la donación. 

Monzón agregó que en varias ocasiones el propio enfermero tuvo que trasladar pacientes en su vehículo particular al encuentro de la ambulancia, incluso hasta el mismo Hospital aquí en la capital departamental. “La gente de ASSE lo sabe muy bien y miran para otro lado”. Mientras tanto, Saucedo sigue esperando una respuesta concreta que no llegue con días de retraso.

Champions pasional: 1-0

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El día en que un inglés sacó pasaporte a la final

El Arsenal FC selló su pasaporte a la final de la UEFA Champions League tras imponerse por 1 a 0 al Atlético de Madrid en el partido de vuelta de las semifinales. En una noche de alta tensión táctica, el conjunto inglés logró desarticular el cerrojo propuesto por Diego Simeone para volver a la definición del torneo continental más importante.


Mientras los locales intentaban progresar con asociaciones rápidas, el Atlético apostaba a las transiciones verticales y al rigor físico, manteniendo el marcador cerrado hasta el descanso.
El único gol del encuentro anotado por Saka a los 44′ del primer tiempo,  llegó tras una jugada colectiva de alta precisión que permitió romper la última línea madrileña. La ventaja obligó al Atlético a adelantar líneas, lo que transformó el cierre del partido en un ida y vuelta vibrante.

En los minutos finales, el Arsenal demostró una solidez poco habitual, resistiendo los embates aéreos y las segundas jugadas del equipo español, que vendió cara su derrota hasta el pitazo final.
Con este resultado, el Arsenal aguarda por su rival en la final de la Champions. La victoria representa un hito fundamental para el proceso de este equipo, consolidando su regreso a la élite absoluta del fútbol europeo con un estilo de juego definido y una mentalidad ganadora.
¡La cita máxima espera por los «Gunners»!


Un desastre….

El delantero argentino Julian Alvarez. De él se trata. Desapareció completamente ante el Arsenal…
Datos del partido: • 0 goles
• 0 asistencias
• 0 tiros a puerta
• 0 regates
• 0/2 centros
• 0 pases clave
• 1 duelo ganado
Una actuación que deja muchas dudas en un partido donde el Atlético de Madrid necesitaba 

más que nunca a sus figuras. A la chatura del delantero central no se la discute. Por lo menos ayer.
Bayern en casa y PSG llegando.


¡Qué se maten jugando!


Juegan con la confianza de quien «revivió» en París. Saben que un triunfo por la mínima fuerza la prórroga y que, en casa, su volumen de ataque suele ser asfixiante. Para el PSG la presión es no repetir fantasmas del pasado. Luis Enrique ya advirtió: «No vinimos a defender». Saben que si se repliegan, el Bayern los terminará quebrando.
Ambos entrenadores son fieles a la posesión y la presión alta, lo que garantiza un partido de transiciones rápidas.
Bayern (Vincent Kompany): Buscará explotar las bandas con Michael Olise (la figura de la ida) y la llegada de Luis Díaz. 

La clave será el equilibrio en el medio para no quedar expuestos a las contras letales de los franceses.
PSG (Luis Enrique): El equipo parisino se siente cómodo castigando los espacios. Con Ousmane Dembélé y Kvaratskhelia en estado de gracia, el plan será atraer la presión del Bayern para lanzar ataques directos.
Se aguarda un partido de «golpe por golpe». Si el Bayern logra anotar temprano, el Allianz será una caldera; si el PSG sobrevive los primeros 20 minutos y conecta una contra, la serie podría romperse definitivamente a favor del vigente campeón. En tierra francesa, el PSG fue 5 a 4. Hoy es la revelación, quien se suma a la final para enfrentar a Arsenal de Inglaterra. No faltan ambiciones: son potenciales. Y huelen a pasión.


No la juegan