Julio Testoni es uno de los fotógrafos más reconocidos del país, ganó un premio en la Bienal y reveló a EL PUEBLO su pasión por la imagen y por Salto
Por qué me presenté a la Bienal? Porque Salto es un departamento al que lo tomo como propio aunque no habito en él. Pero he venido muchas veces acá, he fotografiado sus lugares, he hecho publicaciones que han salido en el diario El País, he hecho libros de Uruguay, donde publiqué toda la parte ecológica paisajística y productiva de este lugar, y lo tomo como un departamento mío”, asegura Julio Testoni, hijo de Alfredo, uno de los grandes fotógrafos que ha dado el Uruguay y a quien él siguió desde los 12 años, siendo hasta el día de hoy, el continuador de uno de los grandes estudios de fotografía de nuestro país.
Julio Testoni recibiendo el premio Naranpark S.A.
Su padre falleció hace 7 años y Julio lo recuerda siempre. “Lo extraño mucho, porque por sobre todas las cosas era un gran amigo”, dice y evoca momentos que vivió con él como si fueran historias inseparables de su vida que no pueden faltar jamás.
Testoni, que fue premiado por su obra fotográfica “Viejos Viveros” donde captó la imagen de los viveros de Montevideo desde los techos de vidrio que ya no quedan, dijo que otro de los motivos especiales por los cuales decidió participar es porque “el esfuerzo de la magnitud para volver hacer un Salón (de artes) de Salto, que yo recuerdo en la memoria de mi padre que él participó en los anteriores salones de Salto, incluso en algunas oportunidades como jurado, a mí me vino la voluntad, el impulso moral, ético e incluso como uruguayo de participar apoyando esta iniciativa, que aparte me alegra haber escuchado al Intendente de Salto, que en su discurso dijo que el salón ‘vino para quedarse’, eso me parece fabuloso desde todo punto de vista, porque es un aporte a la cultura nacional”.
Julio Testoni dijo que “el hecho de haber sido premiado no es lo que más me importaba, porque las distinciones son algo fortuitas, a mí lo que me importaba era apoyar la actitud del salón de Salto, y como uruguayo tenía que apoyarlo como artista porque creo que el Uruguay se expresa a través de su cultura, aparte de su producción y otras cosas.
Pero para mí la cultura tiene que ir como cabeza de góndola en este país divino en el que vivimos”.
El reconocido fotógrafo destacó el “esfuerzo que han hecho los organizadores de la Bienal de Salto, es un esfuerzo muy grande, por la cantidad de participantes que lograron, el armado de la muestra, tanto en el mercado como en el museo, y todo esto implica el inicio de algo muy lindo para Salto, y si es bueno para Salto, es bueno para el Uruguay y yo como uruguayo tengo que apoyar esto”.
FOTO VS. PANTALLA
Para el destacado fotógrafo, se refirió al hecho que el mundo de la imagen hoy en día “es un medio de comunicación imprescindible en la humanidad, a través de una imagen se derrotan gobiernos, se descubren cosas, a través de una imagen se hacen hallazgos, se inventan cosas, creo que la imagen hoy en día, más aún en el Hemisferio Norte, está considerado como un medio de manifestación artística más, estando a la par de la escultura y de la pintura”.
Dijo que la imagen “se reproduce y es algo muy elocuente y esto sucede en todo el mundo. Una imagen produce un efecto dominó a favor o en contra. Por eso dependiendo de cómo sea utilizada, como se relacione con lo que uno quiere trasmitir, es el efecto que logra”.
En ese sentido, el artista señala que considera “esencial” la imagen hoy en día porque a su juicio, la misma es “el reflejo del alma, de una situación”.
A SALTO SIEMPRE HAY QUE VENIR
Maravillado con lo que ocurre en nuestro medio, el fotógrafo Julio Testoni, que ha integrado los staff de diversos medios de comunicación del Uruguay y de distintos países del mundo, captando imágenes alrededor del planeta, sostuvo que a Salto “es uno de los lugares a los que siempre hay que ir. Son esos lugares que uno siente que tiene que ir, como hay países que vos vas porque vos decís hay que verlo, bueno con Salto pasa eso”.
A juicio de Testoni, Salto tiene diferenciales con el resto de los departamentos del interior del país y entre las bondades que destacó de nuestro medio, dijo que “Salto tiene la reserva de venado a campo abierto más importante del mundo, yo no entiendo mucho, pero en otro lado no es así”.
Además habló de las “formaciones geológicas, las piedras talladas que tiene este departamento”, comentó. Y añadió que además Salto cuenta con “un desarrollo productivo y cultural que es tremendo. Pero hay que sumarle a esto la parte energética y turística, que sumado todo, más que un departamento puede llegar a ser un país esto”.
Testoni simplificó el hecho en que “me gusta Salto porque tiene todo, quizás sea la gente lo que la diferencia un poco al resto, al país lo conozco todo, pero uno viene a Salto y es distinto”.
Julio Testoni comenzó a hacer fotografía con su padre a los 12 años. Años después comenzó a trabajar como reportero gráfico en los diarios La Mañana y El Diario, luego se especializó en fotografía en Italia y en cinematografía en la cadena RAI de Italia, así como también Alemania. Y si bien hizo cursos en el exterior “siempre trabajé al lado de mi padre”.
Admite que de Alfredo Testoni, el fotógrafo de Chiggia, Luis Alberto de Herrera, y tantos otros, “tengo los mejores recuerdos, lo extraño mucho, lo necesito, y he vivido con él los mejores años de mi vida, hasta que falleció. Éramos amigos y me llevaba a todos lados, me hizo amar esta profesión entrañablemente y fue alguien muy noble”.
La obra premiada se exhibe en la planta alta del Museo Gallino.