
A un año de asumir las nuevas autoridades del Partido Colorado en Salto, el Dr. Gabriel Cartagena analiza el presente partidario, la necesidad de movilización interna, el respaldo al gobierno departamental y los desafíos políticos de cara al período 2025–2030.

A un año de la instalación de las nuevas autoridades del Comité Ejecutivo Departamental, el Dr. Gabriel Cartagena Sanguinetti hace un balance que combina autocrítica, convicción y llamado a la acción. Integrante del CED y convencional del Partido Colorado en Salto, Cartagena sostiene que este primer tramo de gestión estuvo marcado por el trabajo colectivo, la constancia y un fuerte sentido de responsabilidad política.
Según explica, el proceso iniciado desde la Convención y consolidado en el Comité Ejecutivo Departamental no ha sido sencillo, pero sí profundamente enriquecedor. Destaca el aporte de dirigentes, militantes y referentes barriales que sostienen la estructura partidaria día a día, muchas veces lejos de los focos, pero con una vocación clara de servicio. “Nada de esto sería posible sin quienes creen y acompañan nuestra labor”, remarca.
Cartagena insiste en que el Partido Colorado no puede limitarse a funcionar solo en tiempos electorales. Para él, uno de los grandes desafíos actuales es lograr un partido vivo, activo y presente en todo el departamento. En ese sentido, subraya la importancia de fortalecer la orgánica partidaria para que herramientas como la CORE sigan siendo instrumentos eficaces de articulación política y social. “Salto necesita un Partido Colorado que se mueva, que planifique y que esté unido”, afirma.

En su visión, la acción política debe tener un norte claro: el bienestar de los más débiles. Cartagena sostiene que la construcción de una sociedad más justa y solidaria no puede quedar en consignas, sino que debe reflejarse en decisiones concretas, cercanía con la gente y compromiso real con quienes enfrentan mayores dificultades. Para ello, considera imprescindible que más colorados se sumen al trabajo partidario, entendiendo que la política es una tarea colectiva.
Otro de los ejes centrales de su análisis es el vínculo entre el Partido Colorado y el actual Gobierno de Salto. Cartagena entiende que respaldar a los correligionarios que hoy gobiernan es una responsabilidad política ineludible. Ese apoyo, aclara, debe darse con firmeza, responsabilidad y sin especulaciones internas. Gobernar, señala, es parte esencial del compromiso asumido con la ciudadanía, y el partido debe estar a la altura de ese desafío, acompañando y fortaleciendo la gestión.
No obstante, reconoce que gobernar no es sencillo y que las tensiones son parte natural del ejercicio del poder. Aun así, considera que el mayor reto es lograr que la tarea de gobierno no debilite la vida partidaria, sino que la potencie. “Mantener vivo y activo al Partido Colorado es un gran desafío, y a eso debemos abocarnos con decisión durante 2026”, sostiene.
Mirando hacia el período 2025–2030, Cartagena transmite un mensaje claro a la militancia: unidad, participación y planificación. Entiende que tanto la República como Salto necesitan partidos fuertes, con identidad clara y compromiso sostenido. Para él, ese es el sentido del trabajo político actual y futuro: un Partido Colorado organizado, movilizado y al servicio de la gente, capaz de responder a las demandas sociales y de proyectar un camino de desarrollo con justicia y oportunidades reales para todos.





