Para los integrantes del Tribunal Arbitral de la Divisional B, fue un año de particular agitación, sobre todo por los sistemáticos reclamos y sobre todo por la variedad en el contenido, uno de ellos a polémica declarada: los Directores Técnicos con y sin habilitación. La quirúrgica misión de los directivos o quien fuese, para descubrir la transgresión a la normativa y luego plantear la denuncia con el fin de rescatar los puntos perdidos en el escenario del fútbol..
En algún momento también, los enfoques opuestos entre el Tribunal de la B y el de alzada de OFI, a tal punto que la colisión resultó inevitable. Lo concreto es que en las últimas semanas se había planteado una notoria disconformidad con los integrantes del Tribunal e incluso se aguardaba la renuncia de estos. Por lo tanto, todo hace suponer que para el año próximo en la Divisional B se apuntará a una renovación de quienes conforman un área especialmente sensible y no menos que influyente a la hora de las decisiones.