El MGAP lanzó un Plan Nacional que busca reducir las pérdidas económicas y sanitarias generadas por este parásito, con seis objetivos estratégicos y un enfoque de trabajo colectivo.
La garrapata, uno de los parásitos más dañinos para la producción ganadera, le cuesta a Uruguay pérdidas estimadas en 95 millones de dólares anuales. Frente a esta realidad, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) presentó en la Torre Ejecutiva el Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata, una estrategia integral que busca reducir el impacto económico y sanitario de esta parasitosis en todo el territorio.
El ministro Dr. Alfredo Fratti destacó que se trata de un programa de “envergadura nacional” y recordó que el tema fue tratado en el Consejo de Ministros por la magnitud de las pérdidas que genera. “No podemos permitirnos seguir resignando recursos que afectan la competitividad de la ganadería, motor de nuestra economía”, afirmó.
Un trabajo colectivo
El diseño del plan estuvo a cargo de un equipo técnico encabezado por el Dr. Carlos Fuellis y la Dra. Leticia Luengo, con la participación de la Dirección General de Servicios Ganaderos. Se recalcó que su construcción se realizó de manera participativa, involucrando a productores, gremiales, veterinarios y comunidades rurales.
Además, el programa incorpora una perspectiva de género, reconociendo el papel fundamental de las mujeres en el cuidado sanitario de los rodeos y en la toma de decisiones productivas.
Seis objetivos estratégicos
El plan se estructura en seis grandes ejes claves:
1 – Diagnóstico epidemiológico actualizado: mediante muestreos nacionales y sensores diagnósticos, con un relevamiento previsto para 2026.
2 – Reducción de muertes por hemoparásitos: ampliando la aplicación de la hemovacuna en rodeos de alto riesgo.
3 – Control en zonas endémicas: con fiscalizaciones, planes prediales obligatorios, interdicciones y control de movimientos a través del despacho electrónico de tropas.
4 – Erradicación en áreas libres: abordaje específico por foco, con apoyo en investigaciones epidemiológicas y georreferenciación.
5 – Prevención de resistencias a los acaricidas: promoviendo rotación de principios activos, uso de diagnósticos de laboratorio y desarrollo de bioacaricidas y vacunas.
6 – Garantía de inocuidad en la carne y leche: con controles para evitar residuos de medicamentos, fortaleciendo la farmacovigilancia y el Plan Nacional de Residuos Biológicos.
Producción de vacunas y compromiso privado
Uno de los puntos destacados fue el incremento en la producción de vacunas. El laboratorio Rubino casi duplicó la fabricación de dosis contra la garrapata, mientras que desde el MGAP se exhortó al sector privado a aumentar la disponibilidad de la hemovacuna, clave para reducir los daños por hemoparásitos.
Una apuesta a largo plazo
El plan busca no solo atender la emergencia productiva, sino también sentar las bases de una política sanitaria de largo aliento. “La garrapata es un problema histórico del país, pero hoy tenemos herramientas técnicas y un compromiso institucional que nos permiten encarar su control con otra seriedad”, subrayaron las autoridades.