En la sanducera localidad de Guichón, han dado el alerta de las consecuencias que estaría acarreando la utilización de un agroquímico, cuyo uso estaría permitido en el Uruguay y prohibido en muchos países más desde hace bastante tiempo.
El «acusado» es el endosulfán, un agroquímico usado en el cultivo de la soja, cuya extensión en la zona se considera explosiva. Expertos en la materia consideran que este producto debería de estar prohibido en el Uruguay desde hace mucho tiempo.
Precisamente se trata de un poderoso mutagénico sostienen, causante de severas malformaciones.
El edil denunciante de la situación ha sostenido que se han registrado casos de malformaciones y afirmó que personalmente comprobó el caso de 70 terneros muertos.
Junto al predio donde se registró esta mortandad de animales vacunos existen viviendas y cauces de agua.
El endosulfán es uno de los agroquímicos de mayor permanencia en la tierra y el agua, se ha explicado y de allí el reclamo que han encaminado por vía judicial vecinos de Guichón.
La afectación del ambiente y las graves consecuencias para la vida humana y animal en general, debe ser la preocupación principal, pero independientemente de ello, es importante para el país, trasmitir la imagen de los cuidados ambientales que Uruguay está obligado a llevar adelante si se pretende hacer creíble el pregonado concepto de «país natural».
El crecimiento de los cultivos agrícolas y la forestación en el país, incluso a costa de la producción ganadera, es el hecho más visible que se ha registrado en el país en los últimos tiempos.
Esto acarrea beneficios económicos, da trabajo a la gente, pero también, si no se cuidan aspectos ambientales, como el mencionado, es probable que a mediano y largo plazo los perjuicios, quizás irreversibles, sean mucho más grandes que los beneficios.
El cuidado ambiental en el país está aún en pañales, Existen normas, disposiciones y organismos de contralos, como la Dirección Nacional de Medio Ambiente (DINAMA), pero la realidad indica que las medidas no se aplican o las disposiciones no son las adecuadas.
«El endosulfán es un insecticida y acaricida órganoclorado. Es un disruptor endoócrino y es altamente tóxico en forma aguda. Ha sido prohibido en más de 50 países, que incluyen la Unión Europea y varias naciones de Asia y África occidental, aún se usa extensamente en muchos otros países como India, Brasil, y Australia» y Uruguay.
«A causa de su alta toxicidad y su alto potencial de bioacumulación y contaminación ambiental, una prohibición global sobre el uso y fabricación de endosulfán está siendo considerada bajo el Convenio de Estocolmo» (Wikipedia).