La Justicia prorrogó por un año la búsqueda de Gonzalo Barboza
La Justicia resolvió extender por un año más la búsqueda de Gonzalo Barboza, el joven desaparecido en Salto, una decisión que devuelve algo de esperanza a su familia tras un largo período de incertidumbre y silencio institucional.
La prórroga se produce luego de que se descartara que los restos humanos encontrados tiempo atrás en la zona del vertedero departamental pertenecieran al joven. P
En diálogo con EL PUEBLO, Andrea Sisnandez, madre de Gonzalo, confirmó que las pericias realizadas en Montevideo permitieron establecer que los restos hallados no correspondían a su hijo, sino a material de origen hospitalario y pide por que se le permita ingresar a la chacra donde «intuye» que están los restos.
“Se llevaron todo a Montevideo para hacer las pericias y quedó confirmado que no eran restos de Gonzalo”, señaló, al tiempo que expresó su desconcierto por la situación. “Eran restos humanos que habían sido descartados. Todo eso se investigó y quedó aclarado”, explicó.
La confirmación trajo alivio, pero también profundizó la angustia. “Uno espera respuestas, aunque duelan. En este caso, no era él, pero seguimos sin saber dónde está”, expresó Andrea, quien desde hace más de tres años sostiene una búsqueda incansable.
La prórroga judicial fue posible gracias a las gestiones realizadas por la Fiscalía de Paysandú. Según relató la madre, el fiscal Carlos Mota impulsó una serie de trámites que permitieron evitar el cierre definitivo del expediente. “Me mandó todo, tengo los mensajes guardados. Gracias a eso se logró una extensión por un año más. Después de ese plazo, si no hay nuevas evidencias, el caso se cerraría”, explicó.
«Mi intuición me lleva a la chacra»
Andrea considera que existen elementos que ameritan profundizar la investigación. Recordó que durante los rastrillajes realizados en 2023, varias personas declararon haber visto a Gonzalo en la zona rural donde fue visto por última vez. “Hubo gente que dijo que habló con él, que estuvo ahí. Gonzalo entró a esa chacra y no salió más”, afirmó.
En ese contexto expresó una convicción profundamente personal, que aclara no se basa en pruebas formales, sino en su sentir como madre. “Yo tengo una intuición, una sensación muy fuerte de que los restos de mi hijo están en la chacra de Menoni, en la zona de Rodó y Trillo, donde él fue visto por última vez”, dijo. “No es algo que yo quiera sentir, pero lo siento”.
Sin embargo, explicó que hasta el momento no ha sido posible volver a ingresar al predio. “Pedí para volver a entrar, pero me dijeron que no tengo argumentos suficientes para autorizarlo. Yo no puedo entrar sin permiso”, señaló. A su entender, la única forma de avanzar sería con una nueva intervención judicial que habilite excavaciones o inspecciones más profundas en el lugar.
Escasa informacion oficial
Andrea Sisnandez también expresó su preocupación por la escasa información oficial recibida desde el área de Investigaciones, lo que, según relató, profundiza la sensación de abandono que atraviesa la familia. “Yo he llamado muchas veces para preguntar cómo sigue el caso y no he recibido respuestas”, afirmó.
Según detalló, en uno de esos contactos logró obtener una contestación formal que decidió conservar por escrito. “La última respuesta que me dieron desde Investigaciones fue que del caso de Gonzalo estaban informados por la prensa, nada más. Eso fue lo que me contestaron y lo tengo guardado”, señaló, subrayando la necesidad de dejar constancia. “A veces se piensa que una madre exagera o inventa cosas, pero yo tengo eso escrito”, agregó.
Sisnandez explicó que ese tipo de respuestas generan una profunda frustración. “No estoy pidiendo información confidencial ni nada fuera de lugar. Solo quiero saber si se sigue trabajando, si hay avances, si hay algo nuevo. El silencio duele mucho”, expresó.
En ese sentido, remarcó que la falta de comunicación contrasta con el esfuerzo realizado por la Fiscalía que lleva el caso. “El fiscal de Paysandú sí se movió, hizo trámites, me explicó la situación. En cambio, desde Salto no recibo novedades”, sostuvo. “Yo llamo al número de Investigaciones, pregunto, y nadie contesta. Y cuando contestan, me dicen que saben del caso por los medios”, reiteró.
La madre de Gonzalo insistió en que su reclamo no busca señalar responsables, sino mantener activa la búsqueda. “Yo no acuso a nadie. Lo único que pido es que se siga investigando. Que no se archive. Que no se deje pasar el tiempo como si nada”, dijo.
Finalmente, enfatizó que la prórroga de un año otorgada por la Justicia debe ser aprovechada. “Este año más que dieron es fundamental. Es tiempo que no se puede perder. Para mí, para mi familia, y para Gonzalo”, concluyó.
El paso del tiempo no atenúa el dolor. El pasado 10 de enero, Gonzalo habría cumplido 26 años. “Yo lo sigo esperando. Siempre digo lo mismo, si él estuviera vivo, estaría acá. Era inteligente, tenía proyectos. No puede ser que haya desaparecido así, de la nada”, expresó.
La prórroga de la búsqueda representa, para la familia, una última oportunidad. “No pido nada fuera de lo normal. Solo que se siga buscando. Aunque sea encontrar restos, tener una respuesta. Vivir así es una agonía constante”, concluyó Andrea.





