Varios analistas políticos con los que pudo dialogar EL PUEBLO en los últimos días, tanto de nuestro medio como de fuera de él pero que se mantienen atentos al escenario político de los diferentes departamentos del interior de cara a las elecciones departamentales de mayo (como es el caso de Nery Pinato, principal de MPC Consultores), coinciden en que mientras el electorado salteño permanezca dividido en al menos tres bloques, la clara ventaja de ganar es para el Frente Amplio y, dentro de él, es claro el favoritismo del actual Intendente Andrés Lima. Si bien faltan aún cuatro meses, se entiende que el panorama sería otro si la elección de los votantes se «polarizara», como suele decirse habitualmente, entre dos bloques. Uno de ellos sería el Frente Amplio; el otro, estaría a definirse si consigue constituirlo el Partido Nacional o el Partido Colorado. Dentro de cada uno de estos dos últimos, parecen, a esta altura, ser claros los mayores liderazgos de Carlos Albisu y Germán Coutinho, respectivamente. Al decir de Pinato por ejemplo, «habrá que esperar para ver si al final los blancos de Salto logran captar los votos de los colorados o al revés; si ninguno de los dos logra eso, seguirá la división en tres y por lo tanto es claro favorito a ganar nuevamente el actual Intendente».
LOS APOYOS EXTRAPARTIDARIOS
Como hemos venido informando, han sido varios los movimientos que se dieron antes de fin de año, respecto a la adhesión que determinados candidatos recibieron de dirigentes de otros partidos en unos casos; y en otros, de partidos políticos en su conjunto. Son ejemplo de lo primero, las adhesiones de la edil colorada Lucía González a la candidatura del nacionalista Carlos Albisu y la del dirigente (ex edil) nacionalista Silvio Previale a la candidatura del colorado Germán Coutinho. Y del segundo caso, son ejemplos los apoyos dados por el Partido Independiente a Albisu y del Partido de la Gente a Coutinho. Cabildo Abierto por su parte define por estas horas si apoyará al Partido Nacional, o se presentará a la contienda como partido autónomo y por ende con candidato propio. Pero más allá de lo que expresan los políticos, sobre este último punto, es interesante escuchar lo que plantean algunos votantes del partido que lidera Manini Ríos. En ese sentido, algunos insisten con que «se debe cuidar la identidad partidaria con un candidato local propio, porque de lo contrario esta se vería desfigurada»; en tanto otros entienden que «lo importante es cambiar el gobierno del Frente Amplio por otro, cualquiera sea, como se hizo a nivel nacional y para eso tenemos que aliarnos a otro partido, porque solos no podemos». Ante esto, dirigentes de Cabildo Abierto han sido enfáticos al sostener que «no se nos puede cargar a nosotros con esa responsabilidad, si los dirigentes principales de los dos partidos mayoritarios de la oposición, blancos y colorados, (entiéndase Albisu y Coutinho) no se pusieron de acuerdo para formar una coalición que podría sacar al Frente Amplio del gobierno, no se nos puede pedir que lo hagamos nosotros».
CUATRO ELECCIONES DIFERENTES
En lo que todos coinciden, tanto dirigentes políticos como analistas, es en que el proceso electoral uruguayo se compone de «cuatro elecciones muy diferentes entre sí»: las internas de junio, las nacionales de octubre, la segunda vuelta o balotaje de noviembre y las departamentales de mayo. Es así que el propio Coutinho ha dicho que «cada vez que termina una elección, todos empezamos de cero; en las nacionales se vota más lo político y más con el corazón». En esa misma línea, dirigentes como Previale sostienen que «para la Intendencia se vota más al vecino sin que importe tanto a qué partido pertenece».
LOS DIRIGENTES Y LOS VOTANTES
Pero lo cierto, y asumido incluso por los propios políticos que han hecho acuerdos extrapartidarios, es que «son acuerdos entre dirigentes, lo que no garantiza que signifiquen acuerdos con la gente». Si así fuese, Coutinho se aseguraría los mil y algo de votos que en octubre obtuvo el Partido de la Gente (hecho que no sería menor considerando, por ejemplo, que en 2015 el Frente Amplio le ganó aproximadamente por esa misma cantidad) y Albisu recibiría todos los que obtuvo el Partido Independiente. Sin embargo, todos son conscientes que lo que decidan las autoridades de un partido no es siempre seguido por los votantes que, llegado el momento, eligen con completa libertad e independencia. Por lo tanto, saben que es muy difícil trasladar o proyectar números de votos de una a otra elección y que con estos acuerdos «sólo estamos generando sensaciones, nos contenemos, abrimos la mente y las oportunidades; sabemos que somos dirigentes que creemos en un mismo proyecto para Salto pero vamos a tener que salir a conquistar a la gente» (palabras de Coutinho al anunciar la adhesión de Silvio Previale). Pero además, cabría preguntarse: ¿cuántos votos nacionalistas puede aportar Silvio Previale a Coutinho? ¿Cuántos votos colorados puede aportar Lucía González a Albisu? ¿Cuántos votos obtendrá Soledad Marazzano para que el lema al que pertenece sea, como en la pasada elección, el más votado en el departamento y así vuelva a ser Andrés Lima el Intendente, de confirmarse su supremacía en la interna de la coalición de izquierda? Son todas interrogantes imposibles de responder por el momento.
¿LAS PROPUESTAS Y DEBATES DE IDEAS?
Sólo resta esperar, dejar transcurrir un tiempo de cuatro meses en el que sería saludable que todos los candidatos, de todos los partidos, presenten ante la ciudadanía sus programas de gobierno y, además, estén dispuestos a intercambiar visiones y opiniones sobre los grandes temas del departamento: artículos presupuestales de ley, caminería rural, generación de fuentes de trabajo, sustitución de asentamientos por viviendas dignas, apoyo a la Policía en el tema seguridad, y tantos más.
Elecciones departamentales de mayo: no será lo mismo si el electorado salteño se divide en tres que si se polariza
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