Columnas De Opinión
Salomón Reyes
Salomón Reyes
Ha escrito y dirigido más de 26 obras de teatro que se han representado en diferentes países. Como guionista, director de cine y audiovisual ha obtenido premios y reconocimientos en festivales internacionales. También ha escrito y realizado guiones para series documentales para CANAL 11, México y videos institucionales y de divulgación científica para UDELAR, UNER y varios spots comerciales.

El viaje infinito a Floripa y la ruta a la gastroenterocolitis. (4 de 4)

Episodio 4/4 y último

Es posible que mi crónica en capítulos sobre Floripa, tenga ingredientes tristongos y hasta resulte desalentador para los que todavía están pensando emprender el viaje rutero. ¿Para qué ir hasta allá, si me voy a enfrentar con vicisitudes, contratiempos y roces familiares? Justo mi objetivo es lo contrario, porque como escribió Benedetti: “un pesimista es sólo un optimista bien informado”. Yo creo que siempre será un plus, conocer los peligros y los riesgos a los que te enfrentarás para que después valores todo lo bello que te sucederá. Este cuarto y último episodio, está dedicado a ponderar esas cosas lindas e increíbles que tiene Florianópolis y que como dije en el primer episodio, debes conocer antes de morir.

La gastroenterocolitis no es un problema exclusivo de Floripa. Para otros destinos internacionales, se repiten recomendaciones similares, así que no lo dramatices. Las autoridades catarinenses, que con seguridad, ponen énfasis en salvaguardar el turismo, no son ciegas ante el fenómeno y ponen, con mayor o menor éxito, campañas de prevención y algo de inversión en infraestructura que siempre se quedará corta. Por otro lado, a las condiciones sanitarias se le suman esas prácticas jodidas de comerciantes que adulteran bebidas o que manipulan alimentos sin condiciones mínimas y que hacen su zafra a costa de nosotros, los bellos turistas. Por eso es fundamental tener prendido el chip del sentido de la conservación individual y la alerta general en todas las actividades que hacemos. En esta batalla turística-sanitaria, por supuesto habrá soldados caídos. Sólo esperamos no ser nosotros.

Una cosa llamativa es el colonizaje cultural, gastronómico y comercial que los argentinos han establecido en Floripa y que ya se ha convertido en otro de los activos turísticos. Los vendedores brasileños de la playa hablan español con acento argentino y te venden choripanes que seguramente hace algunos años ni conocían. Más de uno te grita “Viva la libertad carajo” antes de ofrecerte los queijos fritos. Hay negocios de panadería, heladerías, churros y hasta talleres automotrices con dueños argentinos. También están los empleados en comercios de todo tipo. Encontré argentinos trabajando en farmacias, verdulerías, restaurantes y tiendas de ropa. Tampoco faltan los argentinos en las actividades de animación, deportes extremos o el Barco Pirata y ni hablar de la cantidad de argentinos que han comprado casas y terrenos con miras a establecerse para vivir su sueño y explotar también el giro turístico, alquilando espacios. En nuestra búsqueda de thrillas (senderos entre los morros), nos encontramos a un cordobés, ex empleado de ANSES, que después de separarse de su mujer, a la que según nos contó, le lloró dos años, se instaló como un vecino más en la isla. Lo curioso es que para olvidar a su ex, ya se compró tres casas. La tanguedia argentina.

Antes de escribir está crónica, vi un video de un turista quejándose porque después de las 21:30 hrs ya no había nada abierto en la isla ni nada para hacer. Quizá era un comentario reducido a donde él se encontraba o no había lo que a él le gustaría ver o hacer, porque en realidad la oferta de actividades es variada y profusa y depende de la zona en la que te hospedes, incluso algunas, te las puedes organizar tú mismo como salir a ver casas espectaculares en Jurerê, recorrer las orillas de Lagoa da Conceição, conocer San Antonio de Lisboa y si eres de los que te gusta comprar puedes visitar Decathlon o entrar a un Atacadista, que puede ser una experiencia alucinante. Son paseos gratuitos que sólo te costarán algo de nafta y casi siempre tráfico. Además, si eres de los que usas Waze para llegar a cualquier parte, no te costará trabajo encontrar opciones. En mi caso busqué y busqué y encontré un concierto de Manu Chao en Barra de Lagoa.

Todo lo riesgoso que puede resultar el destino para tu panza, lo compensa con creces, la belleza y los atractivos que vas a experimentar. En Floripa hay una libertad fuera de lo común, en todos lados eres bienvenido, el idioma no es obstáculo, puedes andar como se te de la gana y en general podrás caminar, correr y meterte en casi cualquier lugar. Hay quejas sobre estafas o robos pero cuando estas ahí contemplando el color del mar, los morros, los lagos y parte de la identidad de un país, pienso que a pesar de todo, estás en el camino correcto a la felicidad temporal.

Quizá me resista a realizar de nuevo el viaje en auto pero si es necesario acompañar a alguien que nunca lo ha hecho, estaré dispuesto a vivir otra vez esa aventura interminable en donde correr riesgos, es parte de la aventura salvaje de conocer Brasil.

Parte 1

Parte 2

Parte 3

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