“No aspiramos a ser segundos, aspiramos a ganar la elección” dijo el líder de “Vamos Uruguay” en alusión a las nacionales del 2014

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    El senador Pedro Bordaberry, líder del sector mayoritario del Partido Colorado, Vamos Uruguay, visitó a EL PUEBLO para conversar sobre su reciente interpelación al ministro de Economía y cómo colaborar para mejorar la calidad de vida de los uruguayos, poniendo como ejemplo el trabajo que lleva a cabo el intendente de Salto, su amigo, Germán Coutinho.
    – Recientemente usted interpeló al ministro de Economía y llamó la atención a los analistas la forma en cómo encaró el debate, reconociendo aquello que está bien y poniéndose a las órdenes del gobierno para colaborar en la búsqueda de soluciones en los problemas que tiene el país. ¿Por qué encaró la interpelación de esa manera?
    – En este período de gobierno había ya existido algunas interpelaciones donde todo el mundo concluyó que no habían servido para nada. Yo las había presenciado y eran conversaciones entre sordos, uno decía una cosa y el otro contestaba otra cosa que no tenía nada que ver y al final del día nos preguntaban qué hicimos 14 horas en el Parlamento y no aportamos nada. Entonces le propusimos al ministro de entrada que esto no fuera un torneo de vanidades para ver quién lo hizo mejor, porque obviamente que el ministro iba a decir que el Frente Amplio lo hizo mejor, yo iba a decir que los colorados lo hicimos mejor y no íbamos a llegar a nada. Le dije, yo voy a reconocer que determinadas cosas que se han hecho están bien, algunas han hecho ustedes, otras las hemos hecho nosotros, no tengo problema en reconocérselas todas, lo que sí quiero decirle es que la economía lleva 10 años de crecimiento y quiero que tenga 20 años de crecimiento, pero tiene que atender determinadas alarmas que hoy se están prendiendo.
    Algunas de esas alarmas las compartía el vicepresidente Astori pero no así el presidente Mujica o el equipo económico paralelo. Entonces traté que lo que yo entendía positivo entre uno y otro plantearlo como cosas a apoyar. Creo que en el déficit fiscal y en la inflación el equipo del Ministerio de Economía tiene razón, en el tema del atraso cambiario no, y en el tema de la conducción económica también y el control del gasto de los entes. Al final del día lo que pasó en esto que fue novedoso fue que hubo una interpelación en la cual se hablaron los temas que se tenían que hablar, se plantearon los problemas del país y creo que el Ministerio de Economía está ya tomando medidas que se sugirieron en esa sesión.
    – Llamó la atención las mociones presentadas por la oposición en esa interpelación donde ninguna de ellas consideró inadecuadas las respuestas del interpelado, como suele suceder. Por el contrario, en ellas se respaldaban temas específicos del ministro Lorenzo y su equipo.
    – En realidad lo que hicimos fue ver que en algunas cosas el ministro no estaba de acuerdo con lo que decían desde su bancada. Planteamos mociones en la posición del ministro y del vicepresidente Astori para que la bancada oficialista las apoyara. Fíjese que el vicepresidente de la República, el contador Astori había dicho una semana antes de la interpelación que el Poder Ejecutivo había perdido capacidad para controlar el gasto en las empresas públicas, que es una fiesta que vamos a tener que pagar todos los uruguayos. Entonces una de las mociones fue que el Poder Ejecutivo ponga especial atención al control del gasto en las empresas públicas, pero Astori no la votó pese a que era lo que él quería.
    Creo que no entendieron el espíritu de lo que quisimos hacer. El cuidado de la economía es un tema que nos afecta a todos los uruguayos, y si por un lado vimos alertas que se prenden desde el gobierno, bueno, tomemos decisiones y recomendaciones al Poder Ejecutivo. Pero el ministro no lo entendió así, no entendió las preguntas hasta la mitad cuando empezó a contestarlas y se dio cuenta que había cosas con las que estaba de acuerdo. Fue distinto, y creo que lo positivo es lo que dijeron economistas y analistas sobre que fue una interpelación que le había servido al país, y ese es mi trabajo.
    – De todas formas lo que se ve es que el país está dividido y que cada cosa que se plantea desde otro partido se debe estar en contra. En este contexto, ¿tenemos futuro como país?
    – El gran problema pasa por las mayorías parlamentarias, quizás lo que nos deja este período de gobierno y nos deja la interpelación es que no es bueno que un partido tenga mayoría parlamentaria. Con mayoría parlamentaria le pueden poner el impuesto que tengan ganas y a usted ni preguntarle. Con mayoría parlamentaria el ministro del Interior puede tener una muy mala gestión y nadie le puede reclamar que mejore. Con mayoría parlamentaria las escuelas y los liceos por segundo año no empezaron en fecha. Sin mayorías parlamentarias si las clases no empiezan en fecha el responsable de eso puede pensar, a mí me pueden echar por lo cual, van a empezar en plazo. En economía si hay atraso cambiario, dirá si no soluciono esto el Parlamento me puede exigir que lo haga.
    En lo que hay que pensar es que octubre (de 2014) es una elección  parlamentaria y que el presidente se elige en noviembre, y los uruguayos tenemos que pensar en no darle a ningún partido la mayoría parlamentaria para que pueda representarnos ese Parlamento frente al gobierno de turno. Aunque ganemos nosotros la elección no creo que sea buena la mayoría parlamentaria. Por lo menos en mi concepto de democracia es sobre todo la limitación del poder y respeto de la minoría de quien no lo votó. Ese es el camino.
    – Se sostiene que una forma de hacer crecer a un partido político en la intención de voto es teniendo una interna intensa. Sin embargo la interna del Partido Colorado parece estar resuelta con una mayoría consolidada que favorece a su sector, Vamos Uruguay. ¿Cómo piensa hacer para sacar a su partido del tercer puesto?
    – No coincido con eso de las internas. Hay un trabajo de Ignacio Zuasnabar que concluye que los partidos que han tenido internas muy agresivas le fue mal después en la elección nacional. Se trata de un trabajo empírico. En el año 89 hubo una interna entre Tarigo y Batlle, fue una interna vigorosa, ¿se acuerda? Le arrancaron el brazo y aquellas cosas, y ganó Lacalle. En el 94 hubo una interna muy grande entre Volonté y Ramírez en el Partido Nacional y entre Vázquez y Astori en el Frente Amplio, y ganó Sanguinetti. En la elección pasada hubo una interna muy vigorosa entre Larrañaga y Lacalle, y ganó Mujica. Creo que quienes hablan de internas muy vigorosas lo hacen a partir del anterior sistema electoral, porque ellos están pensando en tener candidatos que abarquen mayor espectro, de alguien que esté más vinculado a la izquierda, otro más volcado a la derecha, más al centro, pero se olvidan que después de la reforma que eliminó la Ley de Lemas para presidente (1996), luego de la interna al final del día hay un solo candidato al que tienen que votar todos los de ese partido, y ese candidato tiene que tener un mensaje lo suficientemente amplio como para comprender a la mayor cantidad de uruguayos posibles que lo acompañen. Sin perjuicio de eso entiendo que tiene que haber internas porque es el pueblo el que tiene que definir quién va a ser el candidato de cada partido. Pero bueno, hay otro sector y si le va bien, será mejor para todos, y si le va mal, tendremos que hacer mejor nuestro trabajo, así al menos lo encaramos nosotros.
    – También hay trabajos que sostienen que cada vez hay menos voto cautivo y la gente vota con mayor racionalidad, votando más al candidato que a la propuesta o incluso que al partido.
    – Los estudios de opinión que tenemos dicen eso. El 50% define que puede votar a cualquier partido, es muchísimo. El votante cautivo de los partidos es cada vez menor, y creo que está bueno que así sea, que el elector tenga la facilidad de poder decir, yo voté a este partido pero tengo que cambiar porque este otro me parece mejor, y que lo vote. Es bueno que eso suceda.
    – ¿Usted estima que en este contexto el Partido Colorado puede pelearle al Partido Nacional el segundo lugar de acá a octubre del 2014?
    – Yo aspiro a más que eso, aspiro a ganar el derecho a ir al balotage frente al Partido Nacional y ganar el balotage. Nosotros no aspiramos a ser segundos, aspiramos a ganar la elección. Pasa que esto es como los partidos de la Copa Libertadores, uno no puede pensar solamente en la final, primero tiene que ganar los cuartos de final, que es la interna, después tiene que ganar la semifinal que es el derecho de ir al balotaje, y después tiene que ganar la final que es la elección nacional de noviembre (de 2014). Y sí, creo que el Partido Colorado hoy tiene una chance de ganar todas esas instancias.
    – Usted ha dicho que el tema no pasa por ganar sino qué hacer una vez que se gana.
    – Lo que digo es que no alcanza con llegar a un cargo, lo importante es qué es lo que se hace desde ese cargo. Hay un ejemplo que los salteños van a entender muy bien, lo importante no es que ganó Germán Coutinho, lo importante es lo que la intendencia dirigida por Germán Coutinho y todo su equipo está haciendo. Lo importante no es que Germán ganó la intendencia, lo importante es lo que Germán desde la intendencia logró hoy piscinas en los barrios, la ciclovía iluminada a Daymán, logró un hotel 5 estrellas en las Termas del Arapey y otro en Daymán, logró reactivar la construcción y el trabajo en Salto, que era el departamento con mayor desempleo del país. Logró la entrada nueva a la ciudad que se está bituminizando desde la Puerta de la Prudencia, más bitumen y cordón cuneta en los barrios. Es decir, ¿qué es lo que importa? ¿Que llegó él o que hoy los salteños tienen mejores servicios, que Salto está más lindo y hay más trabajo? Lo importante es eso y debe ser el objetivo de todo político, sino qué, ¿llegar a un cargo para cobrar un sueldo? No señor, el que llega a un cargo es empleado de la gente, y lo importante es lo que le devuelve a la gente.

    El senador Pedro Bordaberry, líder del sector mayoritario del Partido Colorado, Vamos Uruguay, visitó a EL PUEBLO para conversar sobre su reciente interpelación al ministro de Economía y cómo colaborar para mejorar la calidad de vida de los uruguayos, poniendo como ejemplo el trabajo que lleva a cabo el intendente de Salto, su amigo, Germán Coutinho.

    – Recientemente usted interpeló al ministro de Economía y llamó la atención a los analistas la forma en cómo encaró el debate,Pedro-Bordaberryreconociendo aquello que está bien y poniéndose a las órdenes del gobierno para colaborar en la búsqueda de soluciones en los problemas que tiene el país. ¿Por qué encaró la interpelación de esa manera?

    – En este período de gobierno había ya existido algunas interpelaciones donde todo el mundo concluyó que no habían servido para nada. Yo las había presenciado y eran conversaciones entre sordos, uno decía una cosa y el otro contestaba otra cosa que no tenía nada que ver y al final del día nos preguntaban qué hicimos 14 horas en el Parlamento y no aportamos nada. Entonces le propusimos al ministro de entrada que esto no fuera un torneo de vanidades para ver quién lo hizo mejor, porque obviamente que el ministro iba a decir que el Frente Amplio lo hizo mejor, yo iba a decir que los colorados lo hicimos mejor y no íbamos a llegar a nada. Le dije, yo voy a reconocer que determinadas cosas que se han hecho están bien, algunas han hecho ustedes, otras las hemos hecho nosotros, no tengo problema en reconocérselas todas, lo que sí quiero decirle es que la economía lleva 10 años de crecimiento y quiero que tenga 20 años de crecimiento, pero tiene que atender determinadas alarmas que hoy se están prendiendo.

    Algunas de esas alarmas las compartía el vicepresidente Astori pero no así el presidente Mujica o el equipo económico paralelo. Entonces traté que lo que yo entendía positivo entre uno y otro plantearlo como cosas a apoyar. Creo que en el déficit fiscal y en la inflación el equipo del Ministerio de Economía tiene razón, en el tema del atraso cambiario no, y en el tema de la conducción económica también y el control del gasto de los entes. Al final del día lo que pasó en esto que fue novedoso fue que hubo una interpelación en la cual se hablaron los temas que se tenían que hablar, se plantearon los problemas del país y creo que el Ministerio de Economía está ya tomando medidas que se sugirieron en esa sesión.

    – Llamó la atención las mociones presentadas por la oposición en esa interpelación donde ninguna de ellas consideró inadecuadas las respuestas del interpelado, como suele suceder. Por el contrario, en ellas se respaldaban temas específicos del ministro Lorenzo y su equipo.

    – En realidad lo que hicimos fue ver que en algunas cosas el ministro no estaba de acuerdo con lo que decían desde su bancada. Planteamos mociones en la posición del ministro y del vicepresidente Astori para que la bancada oficialista las apoyara. Fíjese que el vicepresidente de la República, el contador Astori había dicho una semana antes de la interpelación que el Poder Ejecutivo había perdido capacidad para controlar el gasto en las empresas públicas, que es una fiesta que vamos a tener que pagar todos los uruguayos. Entonces una de las mociones fue que el Poder Ejecutivo ponga especial atención al control del gasto en las empresas públicas, pero Astori no la votó pese a que era lo que él quería.

    Creo que no entendieron el espíritu de lo que quisimos hacer. El cuidado de la economía es un tema que nos afecta a todos los uruguayos, y si por un lado vimos alertas que se prenden desde el gobierno, bueno, tomemos decisiones y recomendaciones al Poder Ejecutivo. Pero el ministro no lo entendió así, no entendió las preguntas hasta la mitad cuando empezó a contestarlas y se dio cuenta que había cosas con las que estaba de acuerdo. Fue distinto, y creo que lo positivo es lo que dijeron economistas y analistas sobre que fue una interpelación que le había servido al país, y ese es mi trabajo.

    – De todas formas lo que se ve es que el país está dividido y que cada cosa que se plantea desde otro partido se debe estar en contra. En este contexto, ¿tenemos futuro como país?

    – El gran problema pasa por las mayorías parlamentarias, quizás lo que nos deja este período de gobierno y nos deja la interpelación es que no es bueno que un partido tenga mayoría parlamentaria. Con mayoría parlamentaria le pueden poner el impuesto que tengan ganas y a usted ni preguntarle. Con mayoría parlamentaria el ministro del Interior puede tener una muy mala gestión y nadie le puede reclamar que mejore. Con mayoría parlamentaria las escuelas y los liceos por segundo año no empezaron en fecha. Sin mayorías parlamentarias si las clases no empiezan en fecha el responsable de eso puede pensar, a mí me pueden echar por lo cual, van a empezar en plazo. En economía si hay atraso cambiario, dirá si no soluciono esto el Parlamento me puede exigir que lo haga.

    En lo que hay que pensar es que octubre (de 2014) es una elección  parlamentaria y que el presidente se elige en noviembre, y los uruguayos tenemos que pensar en no darle a ningún partido la mayoría parlamentaria para que pueda representarnos ese Parlamento frente al gobierno de turno. Aunque ganemos nosotros la elección no creo que sea buena la mayoría parlamentaria. Por lo menos en mi concepto de democracia es sobre todo la limitación del poder y respeto de la minoría de quien no lo votó. Ese es el camino.

    – Se sostiene que una forma de hacer crecer a un partido político en la intención de voto es teniendo una interna intensa. Sin embargo la interna del Partido Colorado parece estar resuelta con una mayoría consolidada que favorece a su sector, Vamos Uruguay. ¿Cómo piensa hacer para sacar a su partido del tercer puesto?

    – No coincido con eso de las internas. Hay un trabajo de Ignacio Zuasnabar que concluye que los partidos que han tenido internas muy agresivas le fue mal después en la elección nacional. Se trata de un trabajo empírico. En el año 89 hubo una interna entre Tarigo y Batlle, fue una interna vigorosa, ¿se acuerda? Le arrancaron el brazo y aquellas cosas, y ganó Lacalle. En el 94 hubo una interna muy grande entre Volonté y Ramírez en el Partido Nacional y entre Vázquez y Astori en el Frente Amplio, y ganó Sanguinetti. En la elección pasada hubo una interna muy vigorosa entre Larrañaga y Lacalle, y ganó Mujica. Creo que quienes hablan de internas muy vigorosas lo hacen a partir del anterior sistema electoral, porque ellos están pensando en tener candidatos que abarquen mayor espectro, de alguien que esté más vinculado a la izquierda, otro más volcado a la derecha, más al centro, pero se olvidan que después de la reforma que eliminó la Ley de Lemas para presidente (1996), luego de la interna al final del día hay un solo candidato al que tienen que votar todos los de ese partido, y ese candidato tiene que tener un mensaje lo suficientemente amplio como para comprender a la mayor cantidad de uruguayos posibles que lo acompañen. Sin perjuicio de eso entiendo que tiene que haber internas porque es el pueblo el que tiene que definir quién va a ser el candidato de cada partido. Pero bueno, hay otro sector y si le va bien, será mejor para todos, y si le va mal, tendremos que hacer mejor nuestro trabajo, así al menos lo encaramos nosotros.

    – También hay trabajos que sostienen que cada vez hay menos voto cautivo y la gente vota con mayor racionalidad, votando más al candidato que a la propuesta o incluso que al partido.

    – Los estudios de opinión que tenemos dicen eso. El 50% define que puede votar a cualquier partido, es muchísimo. El votante cautivo de los partidos es cada vez menor, y creo que está bueno que así sea, que el elector tenga la facilidad de poder decir, yo voté a este partido pero tengo que cambiar porque este otro me parece mejor, y que lo vote. Es bueno que eso suceda.

    – ¿Usted estima que en este contexto el Partido Colorado puede pelearle al Partido Nacional el segundo lugar de acá a octubre del 2014?

    – Yo aspiro a más que eso, aspiro a ganar el derecho a ir al balotage frente al Partido Nacional y ganar el balotage. Nosotros no aspiramos a ser segundos, aspiramos a ganar la elección. Pasa que esto es como los partidos de la Copa Libertadores, uno no puede pensar solamente en la final, primero tiene que ganar los cuartos de final, que es la interna, después tiene que ganar la semifinal que es el derecho de ir al balotaje, y después tiene que ganar la final que es la elección nacional de noviembre (de 2014). Y sí, creo que el Partido Colorado hoy tiene una chance de ganar todas esas instancias.

    – Usted ha dicho que el tema no pasa por ganar sino qué hacer una vez que se gana.

    – Lo que digo es que no alcanza con llegar a un cargo, lo importante es qué es lo que se hace desde ese cargo. Hay un ejemplo que los salteños van a entender muy bien, lo importante no es que ganó Germán Coutinho, lo importante es lo que la intendencia dirigida por Germán Coutinho y todo su equipo está haciendo. Lo importante no es que Germán ganó la intendencia, lo importante es lo que Germán desde la intendencia logró hoy piscinas en los barrios, la ciclovía iluminada a Daymán, logró un hotel 5 estrellas en las Termas del Arapey y otro en Daymán, logró reactivar la construcción y el trabajo en Salto, que era el departamento con mayor desempleo del país. Logró la entrada nueva a la ciudad que se está bituminizando desde la Puerta de la Prudencia, más bitumen y cordón cuneta en los barrios. Es decir, ¿qué es lo que importa? ¿Que llegó él o que hoy los salteños tienen mejores servicios, que Salto está más lindo y hay más trabajo? Lo importante es eso y debe ser el objetivo de todo político, sino qué, ¿llegar a un cargo para cobrar un sueldo? No señor, el que llega a un cargo es empleado de la gente, y lo importante es lo que le devuelve a la gente.

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