Los suicidios son un tema de alta sensibilidad en el Uruguay

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    Desde hace muchos años existe un acuerdo ético entre quienes dirigen los medios de comunicación masiva y los profesionales que atienden los casos de depresión que pueden llevar al suicidio. Este acuerdo consiste en evitar la difusión de los casos de suicidio, salvo cuando quien se quita la vida es una autoridad, una persona de relevancia en la comunidad o lo hace en forma que pudiera impactar a la comunidad.
    El motivo de este “pacto” entre los periodistas y los profesionales que atienen estos casos, fundamentalmente psicólogos y psiquiatras, se debe a la responsabilidad social inherente a la difusión pública. Existe la convicción de que los suicidios suelen ser desencadenantes de otros hechos similares, dado que las personas con tendencia a deprimirse en conocimiento de una autoeliminación se decidirían a imitar dicha acción.
    El acuerdo que aún hoy se sigue cumpliendo al pie de la letra por la mayoría de los medios de comunicación masiva, sin embargo poco ha aportado para parar este nefasto fenómeno, dado que pese a que generalmente no se difunden se siguen dando generalmente en serie, es decir, más de uno casi seguidos.
    Vale decir que la convicción del efecto “contagio” tiene también algo de mito, dado que no por evitar su difusión han dejado de registrarse.
    De todas formas las cifras en el Uruguay son altas y algunos estudios han ubicado a Uruguay como el séptimo país con mayor tasa de suicidio entre los 48 países y territorios de la región de las Américas.
    Cerca de 65.000 personas se quitan la vida cada año en la región de las Américas– más de siete cada hora, según un informe presentado en octubre del año anterior por la Organización Panamericana de la Salud.
    El informe “Mortalidad por suicidio en las Américas” muestra que el suicidio es un problema de salud relevante y una de las principales causas de muerte prevenible en el continente.
    Entre las subregiones, América del Norte y el Caribe – no hispano- tienen las tasas de suicidio más altas.
    El suicidio descendió ligeramente en América del Norte entre 2005 y 2009, pero se incrementó en América Latina y el Caribe.
    El responsable del programa de salud mental del Ministerio de Salud Pública (MSP), Ariel Montalbán, dijo a El Espectador que Uruguay «tiene de las tasas más altas de Latinoamérica».
    Los siete países en la región con las tasas de suicidio más altas fueron en 2009 Cuba con 16.3 por cada 100 habitantes, Guyana 16.0, Surinam 14.8, Trinidad y Tobago 12.4, Canadá 12.0, Estados Unidos 11.4 y Uruguay con 10, 86 muertes cada 100 mil habitantes.
    Los tres países y territorios con las tasas más bajas – menos de un suicidio por 100,000 habitantes en 2009 – fueron Haití con 0.05 cada 100 mil habitantes, Bolivia con 0.16 y Jamaica 0.30.
    Entre todos los grupos de edad, las tasas más altas se registran entre las personas mayores de 70 años.
    El suicidio es la tercera causa de muerte entre los jóvenes de 10 a 25 años.
    Los hombres tienen cuatro veces más probabilidades de morir por suicidio que las mujeres, aunque las mujeres realizan más intentos.
    El método más común de suicidio en la región es la sofocación incluyendo el ahorcamiento, seguido del uso de armas de fuego y el envenenamiento incluyendo sobredosis de drogas e ingesta de pesticidas.
    Este reporte también indica que hay una fuerte relación entre el suicidio y los problemas de salud mental.
    La investigación sugiere que la enfermedad mental es un factor hasta en el 90% de todos los suicidios.
    Montalbán remarcó a El Espectador que la depresión así como los trastornos de la personalidad son determinantes.
    En ese sentido, recomendó que los países evalúen sus sistemas de salud mental para determinar si tienen programas, servicios y recursos para prevenir y tratar los problemas asociados con la conducta suicida.
    Montalbán sostuvo que los suicidios son prevenibles «en la medida que la persona y su familia reciban la adecuada atención».
    El responsable del programa de salud mental informó que las respuestas y ayuda se pueden encontrar en una organización que se llama «Último recurso» o en los prestadores tanto públicos como privados.
    «Último recurso» tiene «líneas de crisis»: 0800 84 83 (VIVE) DE 19 A 23 horas, 2400 84 83 (VIVE) DE 19 A 23 y 095 73 8483 (VIVE) las 24 horas.

    Dra. Laura Batalla
    La falta de atención y el no fortalecimiento de la tolerancia ante la frustración son factores que inciden

    La Dra. Laura Batalla – especialista en adolescentes – manifestó que lamentablemente en el 2013 el índice de suicidios superó el índice de muertos por siniestros de tránsito y fundamentalmente se dio en los varones.
    La profesional entiende que los factores que inciden en los suicidios adolescentes tienen que ver con la falta de atención de los padres y que éstos por otra parte no fortalecen en sus hijos la tolerancia ente la frustración o lo que denomina “la postergación del deseo”.
    Si bien la profesional está de acuerdo en que se haga énfasis en las cuestiones de género, protección hacia las mujeres y fortalecimiento de la condición femenina, se ha desatendido a los varones. Las estadísticas marcan que de 10 suicidios, 7 son varones. Los casos de intento de autoeliminación predominan en los jóvenes.
    La médica sostiene que es necesario erradicar el mito de que quienes piensan en matarse no avisan; “si alguien para llamar la atención tiene que flagelarse o tomarse pastillas evidentemente tiene un problema muy grave al cual hay que prestarle atención. Es un factor predictor que hay que tenerlo en cuenta” – explicó.
    Las señales que nos deben mantener alerta frente a un adolescente son los cambios de humor. Vale decir que existen un montón de conductas que son normales en el adolescente. Las fluctuaciones del humor en los adolescentes son normales, pero todo tiene su justa medida.
    Cuando el joven presenta graves dificultades para integrarse a sus pares o presenta conductas agresivas, es una señal muy importante. El adolescente expresa un sufrimiento mediante la agresividad. La depresión en la adolescencia se manifiesta por cuadros de agresividad y no de tristeza. Otro factor a tener en cuenta es el consumo de alcohol, ya que éste actúa como depresor.
    También hay que prestar atención a las dificultades que el joven presente en el colegio, a las situaciones de acoso y abuso escolar.
    Los padres por sobre todas las cosas deben escuchar, prestar atención e ir a las instituciones educativas a pormenorizarse de los asuntos que vinculan a sus hijos. También fomentar en ellos la capacidad reflexiva y que muchas veces en la vida las cosas no se van a dar como quisiéramos. Y ello no se le enseña porque también el adulto tiene dificultades para aceptar la frustración.
    N.de R.: La Dra. Batalla estuvo la pasada semana en Salto participando de un taller en salones del Centro Comercial, organizado por un grupo de padres de nuestra ciudad que se muestra particularmente sensible a la problemática adolescente.
    La técnica reconocida en la problemática abordó con EL PUEBLO algunos de los aspectos salientes en el tema y aportó sustancialmente el material que ofrecemos hoy a nuestros lectores, procurando ayudar a enfrentar un tema preocupante en nuestra ciudad como en el resto del país.

    La adolescencia y el suicidio

    En nuestro país la prevalencia es, según sexo, el suicidio es más común en el hombre, mientras que los intentos de autoeliminación son más frecuentes en las mujeres.
    Al describir la adolescencia la podemos situar como una población de riesgo y vulnerabilidad.
    El riesgo es la probabilidad de que acontezca un hecho indeseado que afecta a la salud de un individuo o grupo y la vulnerabilidad es la potencialidad de que ese riesgo suceda.
    En nuestro país la prevalencia es, según sexo, el suicidio es más común en el hombre, mientras que los IAE son más frecuentes en las mujeres.
    Es de destacar que a nivel mundial la tasa de mortalidad por suicidio, creció un 60 % en Uruguay… esto no sucedió manteniéndose la misma estable.
    Hoy la OMS, advierte que las muertes por suicidio representan más pérdidas de vida humana que los conflictos bélicos.
    Según esta son alrededor de 800.000 personas las que se suicidan por año, pero de acuerdo a estadísticas conocidas se puede afirmar que por cada suicidio consumado, existen 20 intentos de autoeliminación.
    CONDUCTAS SUICIDAS EN LA ADOLESCENCIA:
    Las conductas suicidas en la adolescencia están motivadas muchas veces por el manifestar un sufrimiento que se la hace intolerable al joven que no cuenta con la capacidad emocional de hacer frente a los diferentes problemas, asumir responsabilidades, conflictos y a nivel psicológico no cuentan con las herramientas adecuadas para ello.
    Estas serían algunas de ella, tras la muerte de un ser querido, el joven tratará de acercarse a través del suicidio, querer evitar el abandono, manipular el entorno, llamado de atención, sentir rabia hacia otra persona pero al no poder enfrentarla, atenta contra sí mismo, y por último las patologías psiquiátricas que producen una desintegración de la personalidad.
    MÓVILES QUE LLEVAN A LA DECISIÓN DEL SUICIDIO Y LA IMPORTANCIA DEL ROL CONTENEDOR
    Según la OMS son las acciones que llevan adelante los individuos para causarse una lesión, con intención real o aparente de morir, sea cual fuere el método o resultado de estas acciones.
    Se ha visto que durante la adolescencia se incrementa
    el riesgo de que esto suceda debido a los diferentes factores de riesgo del mismo como pueden ser los trastornos del estado de ánimo, inseguridad, deserción escolar, historias de abusos durante la infancia, inicio de consumo de sustancias toxicas tanto legales como ilegales, así como la impulsividad típica de esta etapa, es importante que la familia cumpla con su rol contenedor ya que ante la ausencia de las mismas, se identifican muestras en las conductas de riesgo del joven. Según edades se distribuyen claramente entre los adultos mayores de 65 años y además entre adolescentes y jóvenes de 10 a 24 años.
    La adolescencia es un periodo crítico donde por un lado se viven conflictos propios, tanto biológicos como psicológicos que pueden ser vividos como estresantes, según la personalidad del individuo. Además de los conflictos sociales que enfrentan al joven a más factores estresores como pueden ser, la presión social, la aceptación por el grupo de pares, el desafío académico, etc.
    En el plano psicológico cabe destacar que el adolescente se enfrenta a diversos duelos ya sea por el cuerpo del niño, la pérdida de los padres de la infancia, la incorporación a otros ámbitos académicos.
    Todo lo que se prepara en la infancia se juega en la adolescencia, es por eso quepostulamos “a la adolescencia como un periodo de la vida, al cabo del cual emergerá un psiquismo reformulado con nuevas inscripciones psíquicas que están en los fundamentos de las nuevas identificaciones.
    En la adolescencia temprana o pubertad, lo que se visualiza es la transformación de su cuerpo y la percepción de su imagen corporal junto con la pérdida de objeto, el cuerpo infantil ya no es él mismo y sus padres tampoco. En la adolescencia media, el adolescente vuelca su duelo hacia los aspectos psicológicos, identificaciones, es allí donde se construyen las identidades grupales, que lo ponen a salvo, en parte de las vivencias de vacío, se pertenece a un grupo, por lo tanto se “existe” en el grupo de pares. En la adolescencia es más común el pasaje al acto debido a la impulsividad que caracteriza esta etapa vital. Los conceptos de adolescencia y juventud corresponden a una construcción socio histórica. Abordar la temática del suicidio en adolescentes supone adentrarse en esta etapa de la vida del ser humano desde distintas posturas, ya que esta problemática es “multicausal”.
    Durante la adolescencia se incrementan los cambios relacionados con las conductas auto y hetera agresivos, dichas actitudes están relacionadas con la psicología, la fisiología, y el ámbito socio-cultural en los que crece y se desarrolla el individuo.
    La teoría psicoanalítica concibe a la adolescencia como resultado del desarrollo que se produce en la pubertad y que llevan a una modificación del equilibrio psíquico produciendo una vulnerabilidad de la personalidad. A su vez ocurre un despertar de la sexualidad y una modificación de los lazos con la familia de origen pudiendo presentarse una desvinculación con la misma y oposición a las normas gestándose nuevas relaciones sociales y cobrando importancia la construcción de una identidad y la crisis de identidad asociada con ella.
    Por su parte desde la teoría sociológica el mismo autor afirma que la adolescencia es un resultado de tensiones y presiones que vienen del contexto social fundamentalmente relacionado con el proceso de socialización que lleva a cabo el sujeto y la adquisición de roles sociales donde la adolescencia puede comprenderse primordialmente a causas sociales externas al mismo sujeto.
    LA NECESIDAD DE IDENTIFICARSE A UN GRUPO DE PARES
    El adolescente necesita identificarse con un grupo de pertenencia, en el cual comparten características en común por el momento evolutivo que se encuentran transitando. Este lo puede encontrar en diferentes ámbitos, ya sea en el contexto sociocultural, la institución educativa, las “tribus urbanas”, y en la adhesión a un equipo de fútbol, o a un grupo de música o la participación de actividades en otros ámbitos, por ejemplo la iglesia.
    En estos ámbitos la pertenencia puede estar contaminada con figuras negativas, no siempre las identificaciones son positivas, por eso es una identificación transitoria, necesaria en esta etapa evolutiva y ve que todos los lugares que frecuenta pueden no ser placenteros o no satisfacer la búsqueda del momento.
    EL SUICIDIO EN LA ÉPOCA ACTUAL
    Desde el siglo pasado, el suicidio ha sido un problema importante para la Salud Pública en el mundo, debido a la alta tasa de incidencia de los mismos en la población, especialmente la más joven y económicamente activa: la OMS dice “debido a que es un problema grave de salud
    pública, el suicidio requiere nuestra atención, pero desgraciadamente su prevención y control no son tarea fácil.
    Este organismo, recomienda que todos los países atiendan a la prevención del suicidio, pero solamente 28 países, entre ellos Uruguay, han implementado políticas públicas de prevención en los diferentes ámbitos. Ya sea en hospitales, escuelas, en fin, instituciones dedicadas a toda la población. El 17 de julio se conmemora en nuestro país con el objetivo de concientizar a toda la población sobre este problema ,el Día de prevención del Suicidio, en tanto que a nivel mundial este se celebra el 30 de setiembre.

    FACTORES DE RIESGO Y PROTECTORES DE LA CONDUCTA DEL SUICIDIA
    La OMS define la conducta suicida como la acción mediante la cual el individuo se causa una lesión con la intención real o aparente de morir, independiente de la letalidad del método empleado y del resultado obtenido se produzca o no la muerte.
    Sin dudas, el suicidio es una problemática que involucra distintos factores, psicológicos, sociales y ambientales.
    Dentro del suicidio adolescente podemos destacar diversos factores que, sumados a la problemática propia del mismo, favorecen el aumento de estas conductas en esta franja etaria.
    Dentro de los factores de riesgo podemos destacar: trastornos del estado de ánimo, depresión, inseguridad, deserción escolar, trastornos de relacionamiento ya sea intra o extra familiares.
    Historias de abuso tanto físicos como psíquicos, ausencia de adultos referentes, enfermedades mentales, enfermedades dolorosas o discapacitantes, consumo de sustancias tanto legales o ilegales, baja tolerancia a la frustración, impulsividad, IAE anteriores.
    FACTORES DE PROTECCIÓN
    Los más conocidos y estudiados serían: presencia de una buena y efectiva red de apoyo social que puede ser promovida.
    Buena organización familiar y presencia de adultos referentes. Buena integración social (Participación en grupos religiosos, deportivos, de servicios y otros.
    Otros importantes factores que actúan como protectores y preventivos puede ser tener “buenas aptitudes sociales y cognitivas, capacidad para identificar los propios estados en ocasiones y disposición a buscar ayuda cuando se necesita.
    MITOS Y ESTIGMAS ACTUALES RELACIONADOS CON EL SUICIDIO ADOLESCENTE
    Los mitos son creencias falsas que tiene una población que es manifestada por diferentes miembros de esa sociedad en torno a ciertos temas. Las conductas suicidas, en los servicios de salud que impide o retrasa el tratamiento adecuado de la población involucrada. “El que se quiere matar no lo dice”, cuando en realidad está comprobado científicamente que de cada 10 suicidas 9 manifestaron claramente su intenciones.
    “El suicidio es hereditario”, esto no ha sido demostrado científicamente pues lo que se hereda son predisposiciones, a las patologías psiquiátricas, no debemos dejar de lado lo que se juega a nivel psico- social que puede estigmatizar al joven.
    “El suicidio no puede prevenirse porque se hace por impulso”. Si esto es en algún caso cierto es de destacar que existen conductas anteriores al acto suicida, y que nos alertarían sobre la posibilidad de que el joven esté en riesgo suicida.
    “El que intenta suicidarse es cobarde o valiente”, la cobardía y la valentía en los jóvenes son rasgos de personalidad, no se miden tales rasgos por la acciones llevadas a cabo por el mismo.
    “Los niños no se suicidan”, luego que el niño adquiere concepto de muerte puede cometer suicidio y llevarlo a cabo en edades cada vez más tempranas.
    SITUACIÓN EN NUESTRO PAÍS HOY EN CUANTO A POLÍTICAS PÚBLICAS DE PREVENCIÓN DEL SUICIDIO EN ADOLESCENTES
    ¿Por qué es en la adolescencia que la conducta suicida se presenta más asiduamente que en otras edades de la vida del ser humano?
    Desde distintas corrientes psicológicas se postulan teorías sobre la adolescencia en sí misma como factor predisponente al suicidio.
    Es de destacar que este, no es una patología, sino una conducta, que tiene un proceso que va desde la ideación suicida, hasta el pasaje al acto, pasando por los intentos de autoeliminación.
    En estos intentos el adolescente va dando señales de su problemática, a las que deberíamos prestar atención.
    POLÍTICAS PÚBLICAS
    Desde el ministerio de Salud Pública se crea en el año 2011 un plan de prevención del suicidio, “un compromiso con la vida” que abarca las políticas a llevar adelante en conjunto con el Ministerio de Educación y Cultura, el MIDES y el Ministerio del interior. Además desde la UDELAR Y la CSIC, en el año 2012 se publica la Guía de Prevención del suicidio, dirigida a los recursos humanos en salud y educación con el objetivo de: “Sensibilizar a los profesionales de la Salud y Educación acerca del fenómeno en la población adolescente y la necesidad de trabajo coordinado”. “Socializar una serie de recomendaciones para la derivación y atención de adolescentes con factores de riesgo de conducta suicida.

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