Días pasados los esposos Eduardo Moreira y Bibiana Malvasio ofrecieron una hermosa fiesta agasajando a su hija María Pía al cumplir quince años.
Cuando ya todos los invitados estaban en el salón ingresó con su hermano Facundo, siendo recibida por sus padres, su otro hermano Bruno y los abuelos Ángel Moreira y Rosalía Ghelfi, Ismael Malvasio y Teresita Montanari, también estaba su madrina Dariela Malvasio, sus amistades le dieron la bienvenida de pie con un cerrado aplauso.
María Pía realzó su belleza y juventud vistiendo modelo de baile interpretado el corsage en encaje bordado con pailletes y falda vaporosa compuesta por varias capas de gasa, en el peinado lució tiara de strass.
Luego de saludar con su papá llegó hasta el centro de la pista de baile coronada con globos fucsia y blancos intercalados con telas formando ondas y globos espejados, cambió parejas con otros familiares y amigos, posteriormente comenzó el animado baile que se extendió por toda la madrugada, con ritmos cariocas se repartió el cotillón.
Acompañó en elegancia la mamá vistiendo modelo largo de crep satén color salmón nacarado, el talle drapeado y falda con movimiento con sobrefalda abierta al frente.
Los invitados admiraron la fina decoración de la entrada lograda con tacas de madera conteniendo varas en espiral de sauce eléctrico teñidas de plateado y gerberas fucsia, estas flores se repetían retomando los drapeados de las telas que delineaban la escalera. Las tacas con cañas y varas de sauce se repetían en los cuatro ángulos del salón iluminados con focos cambiantes de tonalidad. Fueron deferentemente atendidos ubicados en torno a mesas tendidas con manteles blancos y senderos intercalados en fucsia y plateado, lucían al medio originales centros de mesas compuestos por cubeta de vidrio donde se apoyaban dos triángulos de diferentes alturas, entre medio de ellos había flores naturales y mucho follaje. Los jóvenes disfrutaron de un sector de living con puf blancos y mesas bajas donde se veían dispersos pétalos de rosas.
Al momento de cantarle el feliz cumpleaños tomó mayor relevancia la mesa principal donde estaba la torta de cinco pisos con forma de corazones, ubicados sobre soporte escalonado, decorados en blanco con detalles de vuelos y ramitos de flores en color rosa subido, acompañaba el árbol de la vida con sus quince velas de color fucsia con forma de corazones, entre ellos habían ramilletes de flores ilusión.
Para acompañarlos llegaron familiares de Montevideo y balneario La Paloma. Recibió esta jovencita múltiples y finos obsequios que perdurarán en el recuerdo de este su día feliz.