La enigmática “Casa Redención” Denominado Centro Curativo y ubicado cerca de La Aurora se asienta en valioso predio

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    El centro curativo denominado “Casa Redención”, que se construye actualmente en un campo, cercano a la estancia La Aurora, (en el departamento de Paysandú, y a muy pocos kilómetros de termas del Daymán), continúa con un rápido proceso de construcción.
    Según sostienen sus impulsores en un prolijo folleto difundido, “cuando el Centro de Cura esté construido en su mayor parte comenzaremos a brindar, a través de procedimientos terapéuticos naturales, un apoyo para quienes necesiten reencontrar el equilibrio y el contacto interior”.
    Según el folleto mencionado en donde se explica a grandes rasgos que es el centro Casa Redención, y al que accedió EL PUEBLO, proporcionado además por integrantes de ese grupo conocido como “Shimani”, se expresa que “Casa Redención” estará al servicio del planeta, y que el mismo se construye día a día con el servicio fiel y desinteresado de un grupo de seres entregados a la tarea de manifestar la armonía, el amor al prójimo y la elevación espiritual, a través de la vida grupal.
    “CASA REDENCIÓN”
    Se enmarca en un predio de 30 hectáreas, rodeado por aproximadamente 1200 árboles frutales (citrus en su gran mayoría), y en un entorno altamente energético –afirman sus impulsores – al  que el grupo califica como indispensable para realizar actividades de curación.
    Allí además se busca –según sostienen –  que cada visitante se sume al trabajo en el campo y al mantenimiento de los plantíos, ya que de ésta forma (creen) que la tierra y el “Centro Planetario Aurora”, les proporcionarán a los visitantes, las energías necesarias para curarse.
    Es importante destacar que la futura sede de esta congregación, será una casona de 788 metros cuadrados de construcción interna, además de 397 metros cuadrados de galerías cubiertas, que se manifestarán gracias a las donaciones espontáneas de colaboradores y amigos de diferentes partes del mundo.
    Algunos creen que el lugar escogido para la construcción de ese centro, está estrechamente relacionado con la mística del Padre Pío y los avistamientos de naves espaciales, que según visitantes se originan en La Aurora.
    Al lugar no es fácil de llegar debido a la poca presencia de carteles que indique la ubicación exacta de este lugar, y además los caminos de tierra se encuentran muy deteriorados, pero de todas formas, el incremento vehicular en la zona durante los últimos meses se ha visto de forma clara, ya que muchos saben que este lugar (al que no se puede ingresar sin aviso previo), se encuentra a aproximadamente 12 km al sur de la gruta del Padre Pío.
    IGLESIA CATÓLICA
    NO APOYA
    Según distintas fuentes consultadas por EL PUEBLO, hace algún tiempo, el Obispado de Salto emitió una exhortación pública a sus fieles a no participar de las actividades en la Casa Redención. Casa que además prohíbe a todas aquellas personas que ingresan al predio para el encuentro místico, portar cámaras de video o teléfonos celulares.
    La iglesia católica explicó además que el grupo Casa Redención es totalmente ajeno a la Iglesia Católica.
    Por otra parte diario “El País” informó que la Iglesia Católica está molesta con las actividades que se realizan en ese centro, y que a través de un comunicado firmado por el Obispo de Salto, Mons.  Pablo Galimberti, se pidió a los fieles católicos no vincularse con Casa Redención. Para la iglesia, éste grupo guarda los rasgos de una secta y lo ve con preocupación.
    Casa Redención propone además vivir una vida monástica, con 7 horarios fijos de oraciones  grupales durante el día, y resaltar además los valores “crísticos”, expresan en su folleto.
    Varios de los integrantes del grupo son vistos con frecuencia en Termas del Daymán, donde pernoctan, sobre todo quienes llegan de visita, utilizando una llamativa vestimenta de monjes, se señaló a nuestros cronistas.
    Afirman que “Los mantras son una práctica que se desarrolla en forma permanente, no sólo en los encuentros grpales, sino durante la tarea, donde espontáneamente los colaboradores al entonarlos se mantienen en sintonía”.
    Las actividades consisten –según explican – en la colaboración de cada visitantes en las tareas inherentes en el campo para el mantenimiento de los plantíos.

    ……………..

    “Una secta que preocupa”

    Liliana Castro Automóviles

    El sitio “Iglesia en Marcha. Net”, de Internet, se ocupa extensamente del tema de la “Casa Redención”. Entre las notas que divulgamos parcialmente señala:
    Un médico cuenta cómo su hija abandonó a la familia para unirse al grupo. Expertos afirman que tiene perfil de organización “peligrosa”. Construyen “Centro de Curación” en el campo.
    El grupo de Shimani guarda celosamente sus secretos. Se molestó con el diario (“El País”) por divulgar sus actividades en Casa Redención, cerca de la estancia La Aurora, en Paysandú. Para la Iglesia guarda los rasgos de una secta y lo ve con preocupación.
    “La última vez que vi a mi hija fue en la primavera del año pasado. Hablamos muy poco, quería que ayudara a una señora que tenía un tumor”, dice el médico. Contó su experiencia a condición de mantener su identidad en reserva. Se sintió movido a hacerlo luego de leer el ar-tículo publicado en El País el jueves.
    Desde hace dos años perdió casi todo contacto con su hija, que ahora tiene 24 años. En ese lapso los cambios en ella fueron drásticos: su habla, la forma de vestirse, e incluso un nuevo nombre. Antes de este brusco cambio de vida, nada hacía sospechar una opción semejante. La joven estudiaba matemáticas en Facultad de Ciencias, sus otros tres hermanos también siguen carreras científicas.
    El divorcio de sus padres fue el momento más amargo, pero los cuatro hermanos lo superaron y la vida familiar siguió camino. Antes de que comunicara su decisión de unirse al grupo, la joven no pasaba por algún quiebre emocional, o un problema de salud. “Estaba contenta con sus estudios, bien con sus hermanos y con sus amigos”, recuerda.
    Pero un buen día tomó la decisión. Poco antes le había comentado a su hermana mayor que había conocido a una mujer, Elisabeth César, que practicaba reiki y que la había impresionado mucho. “Eso fue todo, hasta que decidió irse con ellos”, recuerda su padre.
    “Lo que me iba enterando me parecía muy extraño. Cuando mi hija se fue a Brasil, a un sitio que se llama Figueira, me contaba que hacía un curso para extraer sangre, no sé con qué fin, que vivía en una comunidad, que experimentaban con yuyos”, dice el médico.
    No fue el único viaje que la joven realizó con el grupo. También visitó un sitio en la Patagonia argentina, otro en la selva peruana, lugares donde al igual que en las tierras salteñas existe, según este y otros grupos, una energía especial o donde se han visto extraterrestres. Todo comenzó a tornarse cada vez más extraño. “Yo sé que mi hija no está allí en contra de su voluntad, por eso no puedo hacer mucho”, reconoce el padre. Pero la situación comenzó a ser cada vez más preocupante.
    El médico comenzó a rastrear los antecedentes del grupo a través de las publicaciones en Internet. Cuando dio con la figura de Trigueirinho Netto su inquietud aumentó. “Hablan de que el mundo se va a terminar y que van a venir extraterrestres a salvarnos, un delirio donde se mezcla todo, Cristo, figuras como las del Rey Arturo. También hablan mucho de cultivar el desapego, a la familia, a las personas, a las pertenencias, por eso creo que cada vez se aleja más de nosotros”, relata.
    Así, en forma fragmentaria, pudo ir sabiendo cómo era la vida de su hija en el interior del grupo. “Mi ex esposa estuvo a visitarla, la acompañó mientras trabajaban limpiando árboles, pero hablaron muy poco”, recuerda. Los demás integrantes del grupo trataron con fría cortesía a la madre, pero se limitaron a cruzar con ella las palabras imprescindibles.
    La rutina dentro de la comunidad es monacal. Se levantan muy temprano, alrededor de las 5 de la mañana, desayunan y luego trabajan en el cuidado de los árboles. A las 11 suspenden las actividades para dedicarse a la meditación. Al mediodía almuerzan, generalmente la comida que prepara “el Tata”, el encargado del hostal donde paran algunos miembros del grupo.
    Luego, si no regresan al cuidado de los árboles, cada integrante se dedica a alguna tarea hasta el nuevo momento de la meditación.
    A las siete de la tarde se retiran para dormir hasta el día siguiente.
    Nunca le pidió contribuciones de dinero a sus padres. “Al contrario, ella tenía de todo, por eso ni siquiera me explicó por qué se viste con ropas que les dan. Un día llamó y les mandó decir a sus hermanos que renunciaba a todo, que hicieran lo que quisieran con sus cosas”.
    Un detalle que le llamó la atención: “Me sorprendió ver la foto que publicaron ustedes, lo de las togas grises es nuevo”.

    ………….

    La entrevista fallida
    “Casa Redención” se asienta en un valioso predio agrícola y pecuario y el folleto del grupo lo ubica en “Aurora – Salto – Uruguay”, como un “Centro de Cura al Servicio del Planeta”.
    EL PUEBLO procuró durante varios días acceder a algunas de las personas responsables del grupo, sin tener una respuesta concreta. Con posterioridad se nos hizo saber que debíamos presentar una solicitud por escrito, haciendo constar quienes somos, para quien o quienes trabajamos, etc., etc. Y recién luego de una evaluación se nos respondería si se accedería a la entrevista o no.
    Es por eso que lamentablemente debimos remitirnos fundamentalmente al folleto difundido.

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