Esta tardecita se realizará una marcha por calle Uruguay en reclamo de justicia por Gladys Filippini
Será a las 19:00 horas de hoy martes, que familiares, amigos y muchos vecinos de Gladys Teresa Filippini Lema se reunirán en Plaza Artigas para luego bajar calle Uruguay, hasta Plaza Treinta y Tres, en una “marcha de silencio” que reclama justicia por su muerte.
“Haremos una marcha en silencio, con respeto, por Gladys y por la familia”, comenzaron explicando a EL PUEBLO algunas de las personas organizadoras de la movilización. Pero, ante todo, es bueno poner las cosas en contexto.
El día 7 de setiembre, la mencionada persona, de 81 años de edad y vecina de la zona del barrio Almagro, se desplazaba a pie a pocos metros de su casa cuando fue embestida por un joven motociclista. Como consecuencia, sufrió diversas lesiones, fue internada, intervenida quirúrgicamente más de una vez y falleció el 28 de octubre.
El parte policial de aquel momento establecía textualmente:
“Moto y peatón. El sábado a las 21:35, en la intersección de calle 18 de Julio y Andrés Latorre, un accidente entre una moto Yumbo Max 110 y una peatona de 81 años dejó a la mujer con una fractura en su pierna derecha. Fue trasladada al CAM, mientras que la Brigada de Tránsito trabajó en la escena para investigar las causas”.
Pero lo que viven allegados a la infortunada mujer es, según ellos mismos lo definen, “indignación”. Sucede que el joven motonetista, según afirman, al momento del siniestro estaría realizando maniobras indebidas (como desplazarse en una sola rueda) y, lo que es peor, lo sigue haciendo hasta el día de hoy.
Piden más controles
Fabiana, una de las vecinas, narró a EL PUEBLO:
“Queremos hacer esta marcha en silencio, siempre en silencio, con mucho respeto y pidiendo justicia. Este chico que la atropelló sigue como si nada, por más que ya hay denuncias y de todo…».
Consultada sobre cómo fue el episodio puntualmente, dijo:
“El nieto de esta señora, un niño, iba a comprar una hamburguesa a un carro que hay enfrente a la sede del club Almagro. El niño salió y ella salió atrás de él a cuidarlo, cuando estaba cruzando la calle pasó este chico y la atropelló. Él dice que no la vio, entre otras cosas, o sea pone mil excusas…
Ella hacía un año que ya no manejaba su Hondita (ciclomotor Honda 50) amarilla, en la que todavía nos parece verla pasar por calle Rincón y por todo Salto, porque recorría todo. Una mujer muy macanuda, conversadora… Lo que nosotros queremos es justicia, simplemente justicia porque ahí en el barrio tenemos mucha gente mayor, también niños, y en esa esquina de Rincón y Cervantes, por ejemplo, donde hay un almacén, hay varios chicos, una barra donde siempre estamos varias personas del barrio que nos juntamos, y él (el motonetista) pasa como tomándonos el pelo.
A la vuelta tenemos la cancha de baby fútbol de River Plate, donde también siempre hay muchos niños y por donde este muchacho pasa continuamente. Es conocido de todos y tiene varias denuncias. Lo que nosotros pedimos, o mejor dicho lo que nosotros nos preguntamos, es por qué la gente de Tránsito no toma conciencia de esto. Yo veo que a gente trabajadora la paran, por ejemplo, porque no lleva puesto el chaleco reflector, o por cosas así mínimas. Sin embargo, a estos chicos que todos sabemos que andan haciendo picadas y cosas así, ¿por qué les permiten seguir haciendo lo que están haciendo? ¿Por qué no se ocupan de que esto no siga sucediendo? Lo que hacemos no es solo por Gladys, es por todos los salteños, por todos… mayores, niños, porque uno se pregunta: ¿tenemos que vivir en una burbuja?”.
Que estas cosas no vuelvan a pasar
Por otra parte, otros vecinos comentaron que:
“Los primeros días que Gladys estuvo internada, mientras estaba lúcida, pedía que no hiciéramos nada, porque eran vecinos con el chico que la atropelló. Pero bueno, ella no está, no la vamos a tener más, no nos van a devolver a Gladys y entonces lo que nosotros queremos es simplemente justicia”.
La hija de la octogenaria, con quien vivía, es quien está llevando adelante los trámites legales, por lo que las personas que hablaron con este diario prefirieron no ingresar en ese ámbito, incluso optaron por mantener en reserva el nombre del motonetista.
Sin embargo, quien sí habló fue Elsa Filippini, sobrina. Y expresó:
“En este momento representamos a mi tía, pero esta marcha se hace por tanta gente a la que le ha pasado cosas en accidentes de tránsito. Es más bien una búsqueda de concientización y pedido de justicia, y que haya más controles en el tránsito, porque vemos que está bastante descuidado ese tema, que no hay suficientes controles para cosas de ese tipo, chicos que andan como locos.
Lo que queremos es que esto no le vuelva a pasar a otras familias. Si bien ella era octogenaria, andaba muy bien, estaba bárbara, era muy querida y servicial. Lo que tiene que quedar claro es que el desenlace fue a raíz del accidente, en ese mes y medio se desencadenaron un montón de cosas y se la llevó.
Como familiar y con todo el dolor del mundo, mi mensaje es poner un granito de arena para que estas cosas no vuelvan a suceder, no puede estar sucediendo esto…”.
