Por lo menos 10 o 15 años atrás en una sesión del Consejo Superior de la Liga Salteña de Fútbol, el entonces delegado de Deportivo Artigas, Cnel (R) Oscar Roca, conmovió la mansedumbre de la noche cuando no le tembló la voz para apuntar que «HAY QUE VENDER LA MARCA «FÚTBOL SALTEÑO».
¿Básicamente de qué se trataba?: la suma de sponsors que juntos, irían a sustentar todo el presupuesto de la Liga en general y en alguna medida de los clubes también.
Que el fútbol se convirtiera en una «mercadería» apetecible para ser explotada comercialmente. Sucede que en ese momento las complicaciones económicas estaban planteadas, coincidiendo con la merma vertical en el número de venta de entradas.

El hecho es que el Cnel (R) Oscar Roca se aventuró en ese sueño y expuso la idea, para que aflorara un polo de debate y «como hacer para no perder dinero, ante la ofensiva adversa».
Concreto es que la iniciativa del delegado de Deportivo Artigas, no encontró eco en sus colegas, porque en la mayoría de los casos hacer funcionar la mente es un acto de fatiga.
LA RECARGA DEL NUEVO PRESIDENTE
Tantos años después en pleno desarrollo de su campaña pro-presidente y de arranque obteniendo los primeros amparos para producir su retorno a la presidencia de la Liga Salteña de Fútbol, Luis Alberto Arreseigor, recoge en buen romance aquel pensamiento del siempre criterioso representante de Deportivo Artigas.
Arreseigor sin miramientos, apunta en esa dirección. Le cambia alguna palabra y concluye que hay que vender «el producto del fútbol salteño, para que se planteen mejores expectativas económicas».
Ese argumento de Arreseigor ha resultado ser un «caballito de batalla», pero no está claro o muy claro de qué se trata la idea o en qué medida convertirlo en una opción potencial.
A la búsqueda del nuevo presidente y sus compañeros neutrales, le restan plasmar las etapas o sacarle punta a una mejor definición, para saber en qué consiste el producto.
Si es el entorno de cada jornada de fútbol, si es el espectáculo en su conjunto o la propia estética del juego, que implique la recuperación de una clientela que se fue asfixiando de decepciones. Fútbol gris en gran medida, con aguda relatividad en el contenido.
«La marca Fútbol-Salteño» o el «Producto Fútbol-Salteño».
¿Pero de qué hablamos? ¿De qué se trata? ¿Dónde está?
-ELEAZAR JOSÉ SILVA-
