back to top
jueves, 3 de abril de 2025
27.7 C
Salto

El problema no es solo el “qué”, sino el “Cómo”

- espacio publicitario -
Liliana Castro Automóviles
Diario EL PUEBLO digital
Enlace para compartir: https://elpueblodigital.uy/gd9j

Cuando un profesional le “receta” a una persona de escasos recursos (pobre), que debe cambiar su alimentación ingiriendo más frutas y verduras y menos alimentos ultraprocesados, a quienes se les considera responsables de la obesidad, de la hipertensión arterial y otros males, nos resulta casi ridículo.
No porque dudemos del acierto del académico, sino porque la realidad indica que las posibilidades de cambiar de hábitos alimentarios para esas personas son prácticamente nulas.
Sabrán quienes esto aconsejan que el costo de un alimento ultraprocesado como las papas y otros alimentos conservados en sodio, es mucho menor que la fruta y la verdura.
Habrán asistido al “berriche” de un niño cuando se intenta que lleve una fruta a la escuela como merienda en lugar de un alfajor o de un alimento ultraprocesado. El tema es que se siente desplazado “diferente” a sus compañeros que en su gran mayoría llevan lo que los mayores llamamos “comida chatarra”.
Hay en esto dos problemas. El primero es un problema estrictamente de costo. Estamos seguros que las personas mayores, de edad avanzada, conscientes de las consecuencias de una mala alimentación, no tendrían problema alguna en cambiar de hábito de alimentación si alguien les proporcionara las frutas y verduras que se le aconseja consumir.
Como no las tienen seguirán consumiendo lo que tengan a mano y lo que esté a su alcance. El profesional que les ha recetado “deja de saber” si puede acceder a estos alimentos o no. Para él todo se limita a indicarle lo que debe hacer para vivir más y mejor. Si puede o nó, no parece ser un problema suyo. O los famosos ”chicitos”, el maíz u otros cereales.
En el segundo caso es un tema estrictamente cultural y mientras no apuntemos todos en la misma dirección el problema no tendrá salida, porque no es sólo en la escuela, sino también en la casa y en todos los lugares donde pueda alimentarse el niño.
El tema es que la medicina en el Uruguay sigue siendo reparadora. Vale decir que el esfuerzo por prevenir la enfermedad es aún muy pobre y aquello de que es “mejor prevenir que curar..”, ha quedado en una frase más, porque los hechos lo desdicen.
La política es la misma de siempre. Se trata de tener una excusa para esgrimir a la hora de “justificar” por qué los pobres viven menos o al menos enfrentar más enfermedades. Salvo este argumento no parece interesar otra cosa.
A.R.D.

Enlace para compartir: https://elpueblodigital.uy/gd9j
- espacio publicitario -
ALBISU Intendente - Lista 7001 - COALICIÓN SALTO