A los 35 años de edad, Florencio Sánchez moría un día como hoy
Se cumplen hoy 111 años de la muerte de Florencio Sánchez, uno de los dramaturgos más consagrados –al menos popularmente- en toda la región rioplatense. Había nacido en Montevideo el 17 de enero de 1875 y falleció en Milán (Italia) el 7 de noviembre de 1910.

Como lo hemos hecho en otras ocasiones, aprovechamos hoy para recordar unas muy precisas palabras escritas, en esta misma página de EL PUEBLO, por el profesor José Luis Guarino hace unos cuantos años: «Florencio Sánchez no es una figura de primera magnitud en el género dramático, si bien pasó por su momento de gloria y euforia en la región rioplatense, en los últimos años de su vida y unos cuantos después de su muerte. Nos parece exagerada la comparación con Eugenio O’Neill, al cual, puede ser que Sánchez se haya acercado en los puntos culminantes de su teatro («Barranca abajo», «En familia»), pero no en el nivel sostenido de las también numerosas piezas escritas por el norteamericano. Sus dramas, comedias y sainetes, fueron estrenados y representados con mucho éxito en estas latitudes durante algunas décadas. Pero la vigencia de su obra, ha pagado tributo al paso del tiempo, que al llevarse algunas o muchas de las características propias de la época en que esas obras surgieron, ha quitado a estas algo o mucho de su vitalidad. Desde este punto de vista, se impone una reinterpretación de todo su teatro, dejando de lado las condiciones geográficas, socioeconómicas y culturales que lo motivaron. Entonces sí, nos queda aquello que da valor permanente, lo que universaliza a un tema o a un personaje, más allá del contexto que les dio origen. Es probable, que Florencio Sánchez fuera en camino de convertirse en un gran dramaturgo. Pero el destino le jugó en contra. Murió a los 35 años a poco de llegar a un continente europeo donde pensaba hacerse conocer, y donde seguramente hubiera encontrado muchos elementos provechosos para la maduración de su genio de escritor. No le fue posible. Pero esto no cuenta en el momento de valorar lo que produjo. Cuenta la obra efectivamente escrita. Un legado en cantidad y calidad que, pese a todo, lo torna un autor insoslayable en la literatura dramática de Hispanoamérica (…) Como se ve una producción incesante en pocos años. Este apresuramiento, obligado a veces por sus problemas económicos, le impidió un nivel de mayor calidad. Peca a veces en su técnica por un excesivo esquematismo y apresuramiento en el desarrollo de las escenas, la ausencia en muchas de ellas de acción dramática, poca definición sicológica de personajes, pasajes inverosímiles y algún desenlace absurdo, excesivo enfoque de la realidad del momento por falta de cosmovisión. En ese panorama total de su obra, algunas de sus creaciones todavía navegan: es el caso de «Barranca abajo» y «En familia». En ambas hay desintegración familiar, derrumbe económico y social. En la primera sopla un viento trágico, que hace del protagonista una víctima de sí mismo y de la sociedad; en la segunda auténtica acción dramática con personajes bien definidos y un conflicto progresivo bien estructurado. En fin, dos excelentes piezas, que hubieran bastado para mostrar el talento creativo de Sánchez y hasta dónde podría haber llegado con una vida más prolongada y asumiendo una disciplina de trabajo más conveniente».
MUERTE: El 22 de setiembre de 1909 el Presidente de la República Dr. Claudio Williman designa al periodista Florencio Sánchez «Comisionado Oficial con la misión de informar sobre la concurrencia de la República a la Exposición artística de Roma». El 25 embarca en el puerto de Buenos Aires con destino a Génova, adonde llega el 13 de octubre. Con la salud muy resentida por Tuberculosis, realiza breves viajes por algunas ciudades italianas. En enero de 1910 llega a Niza. En febrero regresa a Milán, donde se encuentra con José Batlle y Ordóñez. El 2 de noviembre se interna en un hospital de la ciudad de Milán, donde fallece el día 7. Sus restos son exhumados el 2 de diciembre de 1920 y trasladados al Uruguay. Llega a Montevideo el 21 de enero de 1921, se decretan honores oficiales y se inhuman en el Cementerio Central.
Adiós a Nelson Di Maggio
Este jueves falleció el reconocido crítico de arte y curador Nelson Di Maggio. Nacido en San José en 1928, residía en Montevideo desde joven. Desde el Ministerio de Educación y Cultura se comunicó: «La Dirección Nacional de Cultura del MEC y su Instituto Nacional de Artes Visuales lamentan profundamente el fallecimiento del crítico de arte Nelson Di Maggio, quien nos deja su legado a través de sus textos y colecciones de libros y arte contemporáneo (…) Crítico de arte, curador, profesor y escritor será recordado por su significativo aporte a la cultura uruguaya. Realizó sus estudios en la Facultad de Humanidades y Ciencias de Montevideo y la Cátedra de Historia del Arte con el profesor Jorge Romero Brest.

Ejerció la crítica de arte en numerosos diarios y seminarios, especialmente su crítica semanal en el diario La República fue la más destacada y reconocida durante décadas. Dedicó su vida entera al arte, en diversos roles, dirigió la sala de exposiciones de la Alianza Francesa de Montevideo, dictó cursos de Historia del Arte en Museo Torres García, en el Museo Nacional de Artes Visuales y el Centro Cultural de España, entre otros. Fue jurado de varios premios, curó numerosas exposiciones y escribió múltiples textos en catálogos y publicaciones de arte.
También publicó varios libros, entre ellos «Costigliolo, homo geometricus» y «Artes Visuales en Uruguay». Diccionario crítico», que recopila seis décadas de su prolífera actividad.
Conformó una importante colección de valiosos artistas nacionales que generosamente donó a este Ministerio en 2020. Piezas de Jiri Kolar, Carmelo Arden Quinn, Pablo Serrano, Luis Arbondo, Agueda Dicancro, forman parte de esta colección de 56 obras que se suman al acervo de arte contemporáneo del país. Se trata de un acervo de especial valor, ya que el conjunto es en sí mismo, una colección de arte contemporáneo internacional con destacados nombres nacionales. Anteriormente, en 2019 donó su también valiosísima colección particular de libros, revistas y videos al Centro Cultural de España en Montevideo, permitiendo que estén actualmente al alcance libre y gratuito del público».
