Nació en Rincón de Valentín, pero su voz se hizo fuerte en Salto, en la radio, en los escenarios, en los talleres y, últimamente, en las pantallas. Cintia Rafaela Pereira García tiene 28 años y una energía que desborda cualquier etiqueta. Humorista, actriz, comunicadora, artista integral: su presencia en el programa Chettunder y su participación en la vida cultural de Salto la convirtieron en una de las figuras jóvenes más auténticas de la escena salteña.

1 – ¿Cómo empezó tu relación con el arte?
De niña. Empecé escribiendo, dibujando, inventando canciones. Le cobraba a mis compañeros por dibujar las portadas de fin de año. Después vinieron los talleres: teatro, improvisación, dramaturgia, esgrima artístico, pintura, actuación para cine, música, danza. Cada taller fue una puerta distinta. Y detrás de cada puerta había una parte de mí esperando ser descubierta.
2 – ¿Por qué te importa tanto dedicarte al arte y difundirlo?
Porque en el arte encontré una forma de entender el mundo. Desde chica sentí que el arte trasciende idiomas, épocas y clases sociales. Siempre encontré consuelo en una pintura, una melodía, un poema. Me gusta cómo el arte te hace cuestionarte, incluso cuando no lo entendés. Te pone frente a algo que sabés que tiene un mensaje, una huella. Y eso es lo que quiero dejar: mi huella, aunque sea chiquita, en la ciudad que me vio crecer.
3 – ¿Cómo fue ese proceso de animarte a comunicar desde el humor?
Recién ahora me reconozco como humorista. No lo había pensado así. Pero me di cuenta de que el humor es mi forma de decir las cosas sin que duelan tanto. A veces es un humor oscuro, pero sincero. Desde chica me disfrazaba, imitaba voces, hacía personajes. A los 18 empecé en la radio y creaba distintos personajes; había oyentes que creían que eran invitados reales. Siempre jugué con eso.

4 – Hablas mucho del valor del arte como trabajo. ¿Por qué creés que sigue tan infravalorado?
Porque todavía se mide con parámetros de productividad. Como si el arte no generara valor porque no se puede contar en billetes. Pero ser creativo hoy, en un mundo sobreinformado y acelerado, es casi un acto heroico. La creatividad necesita silencio, aburrimiento, conflicto. Y eso cuesta. Es triste que te paguen dos pesos por algo que te exige tanto, pero igual lo elegís, porque no hacerlo sería peor.
5 – ¿Qué entendés por ser profesional en este contexto?
Ser profesional no depende de un título. Conocí gente que no terminó el liceo y tiene una ética y una pasión que muchos licenciados envidiarían. Para mí ser profesional es intentar mejorar siempre. Estés donde estés, haciendo lo que hagas: si estás buscando ser mejor ya sos profesional.
6 – ¿Cuándo decidiste apostar todo al arte?
Ahora. Es la primera vez que me la juego de verdad. Siempre tuve planes B, C, D… pensados desde la ansiedad, por si el arte no se daba. Pero esta vez decidí no reservarme nada. No busco ganar millones, solo poder seguir haciéndolo, seguir creando, seguir aportando.
7 – Tu vínculo con el espacio U’manos; ¿qué representa para vos?
U’manos es un refugio. Facu y Seba, que lo gestionan, lograron crear un espacio donde conviven artistas consolidados, nuevos talentos y gente que simplemente quiere probar. Yo voy como público, como beneficiaria, como admiradora y, también, como parte. Es una casa abierta donde se respira arte sin pretensión, solo con ganas de compartir.
8 – ¿Qué significó para vos el salto al streaming con Chettunder? (¹)
Fue un antes y un después. Venía de trabajar en oficina, ocho horas por día, mirando la vida pasar por un ventanal. Sentía que se me apagaba la llamita. Chettunder llegó a iluminar todo eso. Me impulsó a comunicar desde quien soy, no desde lo que se espera. En la publicidad siempre mostraba una partecita de mí; acá pudo ser completa, imperfecta, libre.

9 – ¿Cómo es tu vínculo con Salto?
Por amor me quedé en Salto, literalmente. Y por amor también la redescubrí. Antes sentía rechazo, la veía conservadora, sin espacio para mí. Pero empecé a ir a los lugares correctos, a cruzarme con la gente que vibra en una misma sintonía y se transformó todo. Hoy tengo un cariño enorme por mi ciudad. Si algún día me voy, voy a seguir volviendo. Hay lazos que no te los quita ni la distancia.
10 – ¿Qué te gustaría que pase con el arte en Salto?
Que se valore, que se difunda, por eso hago todo el trabajo de saber qué pasa para poder divulgarlo en el streaming. Cuando era chica, no sabía que existía toda una movida cultural en la ciudad. No me enteraba de nada. Hoy sé que hay talento, que hay energía, pero falta comunicación. Quiero aportar a eso: a que nadie más crezca creyendo que no hay arte en Salto. Porque lo hay, y es enorme.
(¹) Chettunder es un streaming de humor y entretenimiento que cada semana reúne a Sebastián y Facundo (Los Sánchez) y Cintia. Se transmite en vivo los martes a las 21 horas desde Salto, por streaming en YouTube y redes sociales.
Con un formato innovador y divertido, combina entrevistas, música, juegos, noticias insólitas y un toque de ironía salteña que ya conquistó al público joven del barrio y aledaños.
Si sos cheto o si sos under, en cada emisión, el trío te muestra que en los dos universos hay cosas interesantes, logrando que el estudio se transforme en un escenario de complicidad y energía creativa, donde el humor y la cultura se encuentran para celebrar lo cotidiano.
Desde allí, Cintia muestra su faceta más espontánea y creativa, reafirmando que comunicar, reír y crear también son formas de hacer arte.





