“Siempre estaré al servicio donde se considere que puedo ser de utilidad”.
Joven profesional, con grandes inquietudes que trae en la sangre, como el compromiso social volcado a la política y su amor por el campo; Federico Villar Silva, como insiste en ser nombrado, en clara referencia al respeto por sus progenitores, es una de las nuevas figuras del quehacer político de nuestro medio, quien, se define como un servidor.
Compartimos con ustedes, estimados lectores, esta nueva entrega de Al Dorso.
1)Proviene de una familia sumamente vinculada al sector agropecuario, por lo tanto, ¿qué significa el campo para usted?
La tradición rural en sí, viene por parte de la familia de mi madre. Ella siempre dice que, hay gente que tiene campo, y hay gente que es de campo. Por lo tanto, debo aclarar que, no he tenido la crianza que sí tuvo mi madre que durante sus primeros años de vida vivió afuera; ni la formación de mi abuelo materno que, además de vivir desde siempre en el campo, era Rematador rural. Yo, en cambio, soy un bicho un poco más urbano; pero, toda esa tradición familiar uno la lleva consigo. El conocimiento, de la producción ovina, por ejemplo, donde también tuvo que ver mucho mi padre, en la crianza de determinadas razas, por ejemplo. Lamentablemente, los avatares de la vida, hoy no me permiten acompañar a mi madre de la forma que me gustaría, siendo ella quien lleva adelante la producción rural del establecimiento familiar, si bien soy de los tres hijos quien está en mayor contacto con el tema, llevando muy adentro las tradiciones familiares.
El campo es algo diferente; el campo es distinto. Va mucho más allá de lo meramente económico. Se trata, repito, de tradiciones; de valores. Porque, probablemente, si uno se volcara a otros rubros, serían más provechosos; por lo menos en lo que respecta a la escala de nuestro establecimiento, que es chico.
El campo es el convivir y conocer a su gente, que no es solamente el propietario, sino que es el trabajador, la familia que vive allí, sea en el campo mismo o en las distintas localidades.
2)Jorge Batlle -con quien nos consta tuvo mucho relacionamiento- decía que Uruguay es un supermercado en el mundo. ¿Somos conscientes de la importancia de la producción agropecuaria y de lo que representa para el país?
A medida que van pasando los años, me parece que el debate del Uruguay como productor de materia prima, como productor agroexportador, va ganando más terreno del que siempre tuvo en la discusión. Creo que Uruguay, cada vez se reconoce más a sí mismo -en los sectores que lo combatían, incluso-, como un productor de materias primas derivados de la agropecuaria (carne, granos); hoy, de la celulosa, por ejemplo. Y, ese auto reconocimiento, hace que el país se enfoque hacia una potencialización; que no es un invento nuestro, sino que, vasta ver a países como Nueva Zelanda, que bien podría servirnos de espejo en lo territorial y en lo poblacional, donde se produce lana, leche, carne. Claro, se encuentra inserto en una región donde tiene a un vecino como Australia que, sin desmerecer a los nuestros, es abierto al mundo y a la competencia. En cambio, Uruguay, tiene el coset del Mercosur, que no le permite competir, justamente, con un país como Nueva Zelanda, cuyo estándar de vida es de primer mundo; una muy buena calidad en su producción y, por lo tanto, que vale, y cómo inserta esa producción en el mundo, es lo que hace que toda su población alcance ese alto poder adquisitivo. Y ese es el camino que nos demuestra que, el ser un país productor, no es un camino de sub desarrollo, sino que es un camino en el cual, si lográs agregarle valor a la producción, abrirte al mundo e insertarte, conseguís buenos resultados. Es conseguir aquello que Jorge Batlle le dijo a Chávez en la cumbre del ALCA en 2001, tener una carnicería por cada gasolinera venezolana en cada esquina de Estados Unidos. Creo que el Uruguay tiene mucho para explotar en lo que refiere a la inserción internacional, y desde ahí, poder agregarle valor a sus productos.
3)Además del campo, también heredó la pasión por la política y el compromiso social,
Soy colorado por tradición, pero por convicción. No sólo es que nací en una familia muy vinculada al trabajo social desde lo político, pero, también, desde distintos ámbitos Desde mi padre, que nunca estuvo en la política partidaria, pero siempre volcado a la profesión médica con un enfoque muy humanista, quien siempre me inculcó que había que estar al lado de la gente, a cualquier hora, y por eso, quizás no le era rentable económicamente atender en determinado centro de salud, pero allí estaba. A lo mejor ahí no tuve un gran ejemplo porque, él, vivió más para trabajar que para vivir, pero me dio esa enseñanza de compromiso. Después, más allá de la militancia política partidaria de mi madre, de mis abuelos, tengo el ejemplo del gremialismo rural. Entonces, siempre tuve en mi familia la idea del deber con la sociedad, en la medida que uno puede. Entendí que la política era el vehículo para eso. Creo firmemente que la política es la gran herramienta para producir los cambios. Fue, para mí, un gran aprendizaje, mi participación en las internas partidarias el año pasado; lo cual, tras quedar en tercer puesto a la precandidatura a la diputación, teniendo 28 años, en menos de un año, contando con muchísimos menos recursos económicos que otras candidaturas, logramos mil votos de apoyo, en una elección que no es obligatoria, nos posibilitó ser hoy, segundo suplente del Dr. Horacio de Brum, quien fue electo diputado por Salto el pasado octubre. Eso sí, si bien fue una enorme travesía, la política es sumamente demandante; y eso, lamentablemente, es lo que aleja a mucha gente. Es un real esfuerzo, dejando de lado lo personal y profesional. Por eso, una vez alcanzado uno de los objetivos, ahora he retomado la profesión y le he pedido casamiento a mi novia (risas). Creo que aporté con mi trabajo a la renovación del Partido Colorado, que era lo que quería desde hace mucho tiempo, pues el liderazgo del mismo, en Salto, tenía que tomar otro rumbo y renovarse, así lo entendí y colaboré en ese sentido. Me siento orgulloso del trabajo realizado con todos los compañeros de la Lista 1; jóvenes muchos, y otros no tanto, pero que trabajaron muchísimo para alcanzar el cambio que buscábamos.
4)La profesión elegida, la arquitectura, lo llevó a complementar la formación en Europa, ¿es así?
En mi idea de poder aportar a Salto y al país desde algún lugar, es que me enfoqué, luego de obtenido mi título de Arquitecto, en mi Maestría o Posgrado en Urbanismo en Barcelona, España. Porque, si hubiese querido sacarle rédito económico a esa preparación, para el Uruguay no hubiese estudiado urbanismo, ya que éste se hace desde el sector público, o por medio de dos o tres consultoras a nivel nacional que trabajan para algún barrio privado o proyecto de gran escala, los cuales, son contados con la mano. El urbanismo, entonces, fue elegido para tratar de volcarme al servicio público, y que, en algún momento, lo pueda llevar adelante, siendo una herramienta social.
5)¿De qué se trata?
El urbanismo se trata del diseño y la administración de la ciudad. En el caso de mi Posgrado, se trataba del urbanismo resiliente, donde estudiábamos casos de ciudades que habían recibido shocks debido al cambio climático, dado a que cada vez los eventos climatológicos se dan con mayor periodicidad y en mayor intensidad. Las lluvias que teníamos una vez cada cinco años, ahora, son una vez al año y fortísimas. Todos esos tipos de cosas, a nivel de una casa, se soluciona poniendo un canalón más; pero, a nivel de una ciudad, hay que enfocarlo desde otro ángulo. Hablamos, por ejemplo, de que Barcelona tiene tanques de amortiguación hidráulica, para evitar inundaciones de las calles. Eso en Montevideo se empezó a hacer, se pusieron algunos, para poner un ejemplo. Pero, eso también requiere la preparación y previsión económica. Salto sufre inundaciones que ahora son más frecuentes; la del 59, la tuvimos en 2014, 2016, 2023, ni que hablar, también, de lo que pasó en Montevideo con las sequías. En fin. Nos ha permitido ver cosas ajustadas al contexto local, que, de repente, no es tan frecuente.
6) ¿Salto cómo se encuentra en ese aspecto?
La verdad que he tenido la oportunidad de hablar con personas que trabajan en la oficina de urbanismo de la Intendencia, y entiendo que se hace un buen trabajo. El problema no es el plantel de técnicos con el que se cuenta; sino que la dificultad se encuentra en la dirección política de Salto. La misma hace que haya un enfoque populista y cortoplacista, casi kirchnerista de la administración; lo que ha hecho que Salto se encuentre sin recursos para invertir en obras del tipo que mencioné, o en obras de manutención para cubrir lo que está. Entonces, más allá del fideicomiso y todos los pero que se han puesto, la Intendencia de Salto subió, durante todos estos años, la recaudación, y no lo vemos.
7)¿Cómo ve a nuestra ciudad en la actualidad?
Vemos una ciudad deprimida, sin norte, que no tiene sueños. Salto perdió la esperanza; Salto está fermentado. Hay una visión que no encuentra relación con su conjunto. No se sabe qué somos; si somos ciudad termal, ciudad universitaria, etc. Ciudad lanera desde que esta dejó de valer, ya no somos. La ciudad productora de citrus, se está recuperando, después de la caída de alguna importante empresa del rubro y todo lo que eso significó, etc. Si tuviéramos un norte claro, y saber qué es lo que se quiere para Salto, sería bueno. Ciudades de la región como Artigas, tienen como bandera a su Carnaval, y les sale perfecto, siendo un buen producto que atrae a turistas, que da movimiento a la ciudad, y que, como dice el Presidente Orsi, da “la pública felicidad”. Salto está perdiendo, a nuestro juicio, esa felicidad que la caracterizó. Eso es lo que nos motiva, nos mueve y hace volcarnos hacia la participación en la política.
8) ¿Cuáles son sus proyectos a mediano y largo plazo?
Hoy estoy abocado a dar una mano en lo que me necesiten en la suplencia a la diputación; estoy a las órdenes del Diputado De Brum, apoyando, desde un rol menos protagónico, lo que va a ser el sublema Armando I. Barbieri de la Lista 1con sus jóvenes candidatos a la Junta Departamental; apoyando a que la coalición en Salto gane, porque entiendo que tiene que haber un cambio y enfoque de gobierno. En lo profesional, tratando de crecer, porque, al final del día de algo hay que vivir, agradeciendo la buena respuesta que he tenido en ese aspecto, queriendo consolidarme profesionalmente. Y, en lo personal, reitero, formar mi familia, por lo que le pedí matrimonio a mi novia. Dejando un poco la política de lado, retomé el rumbo de esas otras cosas que, tienen que estar en el lugar adecuado, al ser las prioridades de la vida. Entonces, los planes son: casarse, ser un buen Arquitecto y dar una mano donde se considere que es necesaria.
9)¿Qué representa para usted su familia?
Soy una persona que tiene enorme respeto y amor por mis antepasados; por mis padres, hermanos, sobrinos, cuñado. Y, a partir del año que viene, mí mujer. La familia es lo principal en la vida de cualquier ser humano, creo yo. Es en lo que uno se refugia y lo que a uno lo construye. Si no se tienen bien ordenadas las cosas en casa, difícil que se pueda ser ordenado afuera. Por eso en este momento mi prioridad es construir la propia.
10)¿Quién es Federico Villar Silva?
Es un joven Arquitecto. Más salteño que la naranja. Batllista, republicano, liberal.
