¿Seguiremos mirando para otro lado?

    0
    0
    Enlace para compartir: https://elpueblodigital.uy/s1km

    Una bolsa de nylon puede flotar durante años sin degradarse. Un simple tapón de plástico puede permanecer inalterable en el mar, durante más de un siglo».
    Acabo de leer otro de esos repetidos y fastidiosos correos que hablan sobre la basura que vertemos al mar. Hace referencia al hallazgo realizado por el Dr. James Ludwing en sus investigaciones sobre albatros realizadas en la Isla de Midway, en el Océano Pacífico, muy alejada de los centros poblados. Tras analizar el contenido del buche de ocho pichones hallados muertos, descubrió con sorpresa 42 tapones de plástico, 18 mecheros y varios restos de pequeños trozos de plástico. Todo ello les había sido facilitado como alimento por sus padres, sin que éstos pudieran reconocerlo como otra cosa. Muchas tortugas o delfines, confunden estas bolsas con medusas, ahogándose con ellas al intentar tragarlas».
    «¿Si este verano encuentras residuos en la playa o flotando en el Mar, no pienses? «ésta basura, no es mía», piensa que éste Mundo, sí lo es».
    Extraído de ISON21. es
    Por nuestra parte seguiremos insistiendo, por que entendemos que hay una omisión inconcebible. Es tan poco lo que se necesita y tanto el beneficio que obtendríamos que no cejaremos en nuestro empeño.
    Existe una contaminación importante que es muy fácil de evitar. Las bolsitas de nylon que se usan para todo, son luego tiradas en cualquier parte. En la ciudad le dan un aspecto de descuido y abandono muy negativo.
    Este factor es ya suficientemente importante como para encarar una campaña de erradicación de las bolsitas de nylon y los plásticos.
    Pero además hay que saber que cuando las bolsitas referidas van a parar al campo o los cursos de agua, el daño es mayor. Ya no sólo se trata de ese mal aspecto, sino que los animales, incluidas las  vacas y las ovejas,  las comen y se asfixian. Es un daño difícil de cuantificar, pero existe.
    Por lo tanto, hay factores más que importantes para tratar de eliminar esta práctica. Más allá de las exhortaciones, entendemos importante iniciar las acciones. Incentivando primero el uso de bolsas de papel o el uso de envases no descartables, mediante bonificaciones y limitando luego el uso hoy absolutamente indiscriminado de las bolsitas de nylon, a aquellos comercios e industrias que realmente demuestren que les es imprescindible, como primera etapa para lograr su eliminación.
    Al mismo tiempo se requiere una campaña educativa intensa para cambiar los hábitos de la población en este sentido, dado que la nocividad de las bolsitas no está en el hecho de que se usen, sino en la despreocupación por donde vayan a parar.
    Al menos algo se ha movido, en esta línea, esperemos que se siga por ella y de acuerdo a la urgencia de los tiempos.

    ¡Ayúdanos! ¿Qué te pareció este artículo?
    +1
    0
    +1
    0
    +1
    0
    +1
    0
    +1
    0
    Enlace para compartir: https://elpueblodigital.uy/s1km