Una señora nos decía ayer que en su cuadra (nos pedía que por razones de seguridad no dijéramos exactamente dónde es) y en otras cercanas, muchos vecinos han optado por ya no encender las luces del frente, por una sencilla razón: ahorrar energía.
“Hasta hace un tiempo era común que los porches estuvieran todos iluminados, toda la noche -nos decía- pero las cuentas de UTE se fueron muy arriba”, comentaba. El tema, como también razonaba esta persona, es “poner en la balanza un gastito más y la seguridad del barrio”. Es un barrio con ciertas carencias en el alumbrado público; pero se suma esta decisión de los vecinos.
Un lector que vive a poca distancia del Parque Solari, se comunicó estos días para hacernos un comentario sobre el flechamiento de las calles en esa zona, sobre todo hacia el lado oeste. Nos recordaba que eran sin flechar hasta no hace mucho, pero luego todas pasaron a ser flechadas. El problema, nos decía, es que hay partes que quedaron “encerradas”, lo que provoca que varios conductores cometan aún más infracciones. Prometió próximamente acercarnos más información sobre el tema, en el que según entiende, “fue peor el remedio que la enfermedad”.
Ahora bien, en caso de volverse otra vez a la normativa anterior (doble flecha en esas calles), ¿no sería contraproducente, dado que ahora la gente se está acostumbrando al flechamiento?