La gente que conduce con automóviles con vidrios oscuros debe saber que los transeúntes no ven a los que conducen, por lo tanto muchas veces la gente o saluda o hace indicaciones detrás de una pantalla totalmente oscura donde piensan que el transeúnte los ve, pero no es así.
Esto pasa con las personas que usan casco protector y pasan por la calle saludando a uno y a otro, dejando colgado a varios pensando quién habrá sido el saludador del birrodado, quien hasta se da el lujo de mandarse algún improperio fruto de la desprolijidad del tránsito con la salvaguarda que nadie le ha visto la cara.
El tránsito en Salto deja mucho que desear y los padres que llevan a sus hijos a los colegios y a las escuelas públicas, deben saber que no pueden darse el lujo de parar en doble fila, sobre todo en calles donde circulan ómnibus y hay un importante desplazamiento de vehículos.
Pero esto también pasa en el centro, en las avenidas de los barrios y en distintos puntos donde la gente se atraviesa, no pone el señalero, cruza los semáforos sin mirar el color del mismo y sobre todas las cosas conduce hablando por celular. La imprudencia es la que después genera lamentos, hay que ser más sensato a la hora de conducir.





