Aquel que se ponga a pensar en las personas que transitan por la ciudad en silla de rueda, pero haciendo girar ellas mismas las ruedas con sus propias manos, seguramente será más cuidadoso de no arrojar chicles en la vereda, no salivar, o de tener más precaución cuando saca una mascota a defecar afuera.
Lo anterior nos decía ayer una señora que tiene un familiar en tal situación. Tiene razón, en general hace mucha falta ponerse en el lugar del otro.
Hemos escuchado molestia de gente que acostumbra a pasear por la Costanera Norte los fines de semana. Un lector nos planteaba textualmente: “Todo bien con que haya entretenimientos, pero que no se haga costumbre obstaculizar el tránsito. En fines de semana pasados una fiesta auspiciada por Juventud (área de la Intendencia) entorpecía la circulación al dejar solo media calzada de la senda de sur a norte; y una actividad de básquetbol cortaba totalmente la senda de norte a sur, debiendo circular los vehículos en doble sentido por la otra senda…Estamos hablando de domingos, cuando más se circula. Y ayer (por este sábado) por una carrera de bicicletas cortaron en el Ayuí, no dejando circular vehículos ni llevar niños a la plazoleta de juegos infantiles”.
Se anuncia para estos días, una nueva jornada de castraciones económicas de gatos y perros. A estar atentos y comunicarse con grupos de rescatistas.
