No se debe experimentar con los niños. Nos parece la frase más adecuada que hemos leído de quienes han manifestado su oposición a la vacunación obligatoria de los niños para asistir a la escuela.
En primer lugar nos parece muy saludable que se de esta discusión, porque al menos que estemos diametralmente equivocados pensamos que no hay padre y madre alguna que no tenga dudas si resulta adecuado vacunar o no su hijo.
Nos parecen dudadas razonables en cuanto que sepamos ni los científicos que se han expedido en este tema han logrado ponerse totalmente de acuerdo sobre la recomendación.
De hecho ni siquiera dentro de la comisión científica que estudia este tema en nuestro país, ha logrado unanimidad a la hora de inclinarse por la recomendación aludida.
Hemos escuchado argumentos tanto a favor como en contra de esta recomendación y sustancialmente nos parecen muy atendibles los argumentos de quien se abstuvo de votar afirmativamente por recomendar la vacunación de los niños, en cuanto argumento que no dispone todavía de todos los estudios a que son sometidas las vacunas que obligan a los niños.
Cuando escuchamos estos debates, los celebramos en cuanto indican que nuestros niños siguen siendo demasiado importantes para todos y no nos perdonaríamos jamás, someterlos a una vacunación obligatoria, cuando aún no sabemos cuales son los riesgos de esta vacunación.
No nos duelen prendas cuando sostenemos que el gobierno nacional, a nuestro entender se ha manejado sensatamente, sin apresurarse a tomarse decisiones. Hoy las estadísticas indican que la circulación del virus, muestra un alto grado de mutación y está afectado a nuestros niños, que si bien pueden no mostrar signos graves, como receptores y trasmisores de estos virus pueden ser hoy los principales trasmisores.
Esto supone, que los estamos vacunando no para protegerlos a ellos, sino fundamentalmente para protegernos nosotros, los adultos de una posible trasmisión proveniente de los niños.
Esta es la situación y de esto nos gustaría saber a ciencia cierta, en ¿Qué medida vacunaríamos a los niños para librarlos de este virus?
Hoy a nuestro entender la vacunación, tiene riesgos y beneficios. Somos partidarios de la vacunación en los adultos, porque está demostrado a nivel mundial que los beneficios son muy superiores.
Pero no tenemos claro qué es lo mejor para los niños y no nos gustaría estar en los zapatos de los padres que deben decidir sin disponer aún de todos los elementos necesarios para hacerlo acertadamente.
A.R.D
