La Junta Departamental de Salto aprobó el Presupuesto Quinquenal 2026–2030 de la Intendencia, un plan centrado en obras, infraestructura y desarrollo del departamento.

Edil Dr. Enzo Molina
Presidente de la Junta Departamental de Salto
Periodo 2025-2026
Bancada CORE
Partido Nacional
El pasado lunes 11 de marzo la Junta Departamental de Salto aprobó el Presupuesto Quinquenal de la Intendencia para el período 2026–2030. Se trata de la principal herramienta de planificación del departamento para los próximos años y de una decisión que marca el rumbo del desarrollo departamental.
El resultado fue claro: la mayoría del cuerpo acompañó el proyecto. El Frente Amplio decidió no votar el presupuesto. Es una decisión política que respetamos en el marco del funcionamiento democrático del cuerpo, aunque también refleja con claridad dos miradas distintas sobre el presente y el futuro de Salto.
La votación registrada en la Junta también expresa, de alguna manera, la voluntad popular que se manifestó con contundencia en las elecciones departamentales de mayo pasado. La ciudadanía otorgó a la Coalición Republicana una clara responsabilidad de gobierno, y el presupuesto aprobado responde precisamente a ese mandato democrático: impulsar una etapa de transformación para el departamento.
Quienes votamos afirmativamente lo hicimos convencidos de que este presupuesto representa una oportunidad histórica. Salto necesita avanzar y recuperar tiempo en materia de infraestructura, obras y desarrollo. Durante años muchos planteos de los vecinos se repitieron una y otra vez: avenidas deterioradas, calles que requieren intervención, espacios públicos que necesitaban mejoras.
Este presupuesto pone el foco justamente en esas prioridades. Es un plan de gobierno con una fuerte orientación a la obra pública, con inversiones destinadas a mejorar la infraestructura vial, recuperar espacios urbanos, fortalecer escenarios deportivos y acompañar el crecimiento del departamento, como carta de presentación para las inversiones que vendrán…y van a venir.
Al mismo tiempo, incorpora reglas fiscales y criterios de orden en la gestión. Invertir exige responsabilidad, previsión y cuidado de los recursos públicos. El equilibrio entre desarrollo y disciplina financiera es una condición necesaria para sostener políticas públicas en el tiempo y garantizar que las obras se puedan realizar y mantener.
En la Junta de Salto el estudio fue serio y profundo. Durante varias jornadas se analizaron artículos, se discutieron propuestas y se intercambiaron argumentos, siempre con la presencia del Ejecutivo a requerimiento de la Comisión Integrada que estudio el proyecto por mas de dos meses. Ese trabajo demuestra el compromiso de los ediles con una decisión que tiene impacto directo en la vida de los salteños.
Salto cuenta hoy con un presupuesto pensado en la gente, enfocado en mejorar la infraestructura, impulsar obras y generar condiciones para el desarrollo.
La aprobación marca el inicio de una etapa. Ahora comienza el desafío de ejecutar, gestionar y transformar estas previsiones en obras concretas que mejoren la vida cotidiana del departamento.
El camino hacia un Salto más desarrollado empieza con decisiones firmes.
El lunes 11 de marzo se dio una de ellas.








