Salto tiene más de 100 personas en situación de calle

Refugio exclusivo para mujeres quedará operativo en mayo

Lic. Jorge Vaz Tourem – Director departamental Mides

La realidad de las personas que duermen a la intemperie en Salto dio un giro desde el año pasado. Lo que antes eran refugios temporales de invierno se transformó en una respuesta permanente de 24 horas. Jorge Vaz Tourem, director departamental del Mides, dialogó con Diario El Pueblo sobre este cambio de modelo. El jerarca destacó que la atención ya no se limita a los meses de frío intenso. Hoy el departamento cuenta con un dispositivo operativo los 365 días del año.

Esta transformación local se dio meses antes del reciente anuncio nacional del «Plan 365», consolidando una estrategia particular en Salto. El objetivo principal del nuevo plan, anunciado por el presidente Yamandú Orsi y el ministro Gonzalo Civila, es pasar de la asistencia de emergencia a una autonomía real de los usuarios. Para Tourem, la clave está en abordar las causas profundas que llevan a alguien a vivir en la calle. No se trata solo de dar un plato de comida o una cama por una noche. Se busca que cada persona pueda reconstruir su proyecto de vida de forma saludable.

Un refugio exclusivo para mujeres en mayo

- espacio publicitario -SOL - Calidez en compañía

Uno de los objetivos más esperados se concretará el próximo mes con una apertura clave. Salto contará desde mayo con un nuevo refugio orientado específicamente a la atención de mujeres. Históricamente, el departamento presentaba números muy bajos de mujeres en situación de calle, pero esto cambió. Ese número creció en forma constante, señaló el director con preocupación por la nueva tendencia.

La puesta en marcha de este nuevo centro es el resultado de una cooperación entre varias instituciones. La casa que albergará el dispositivo es un comodato de la ANEP que está siendo reacondicionada. El Ministerio de Defensa aporta la mano de obra a través del Batallón para dejarla en condiciones. Este lugar tendrá capacidad para recibir entre quince y veinte mujeres en situación de vulnerabilidad. Actualmente, se tienen identificadas a diez mujeres que necesitan este espacio ya que se encuentran en situación de calle.

Refugio 24 horas de calle Asencio, entre Brasil y 19 de Abril

El fin del refugio solo por invierno

Cuando la actual administración asumió, el único dispositivo existente era el Plan Invierno, que funcionaba apenas cuatro o cinco meses. Ese refugio nocturno abría de siete de la tarde a nueve de la mañana, dejando a la gente fuera el resto del día. Durante el año pasado, más de setecientas personas transitaron por el refugio y los lugares habilitados con ese destino en Salto.

Esta cifra evidencia una problemática que no es estacional ni se soluciona con parches temporales. El perfil de quienes buscan refugio en la ciudad es sumamente heterogéneo y variado. Hay jóvenes, adultos mayores y una presencia importante de migrantes que llegan a nuestro departamento. Cada uno llega con historias diferentes, problemáticas de salud variadas o situaciones sociales críticas. Por eso, mantener el refugio abierto todo el año permitió realizar un diagnóstico mucho más certero.

La articulación entre salud y seguridad

El trabajo en la calle no lo hace el Mides de forma aislada, sino en conjunto. El Ministerio del Interior, Ministerio de Defensa, Desarrollo Social de la Intendencia de Salto y el Cecoed son actores fundamentales para identificar y trasladar personas. Tourem recordó con exactitud la noche del pasado 2 de julio, la más fría registrada recientemente. Ese día la temperatura bajó a seis grados bajo cero y se dio un pico de 82 refugiados. “Esa noche nos aseguramos de que nadie quedara a la calle”, afirmó el jerarca con firmeza.

En el aspecto sanitario, la respuesta también se ha profesionalizado dentro del propio refugio. Un equipo de salud de la RAP de ASSE asiste todos los jueves a los usuarios. Esto permite, por ejemplo, que hoy mismo se realizara la vacunación antigripal a toda la población del centro. Se busca prevenir complicaciones de salud antes de que se conviertan en una emergencia hospitalaria. La salud mental y el control de enfermedades crónicas son parte de este seguimiento constante.

Educación y capacitación para la salida

La verdadera salida de la calle se construye mediante el estudio y el trabajo digno. Gracias a convenios con UTU, los usuarios acceden a cursos de multioficio como albañilería y electricidad. Aprender sanitaria o tareas de mantenimiento les abre puertas que antes estaban totalmente cerradas para ellos. A partir del próximo mes, varios comenzarán pasantías laborales en instituciones públicas por el programa Acceso.

Ya existen historias de éxito que sirven como motor para los que recién ingresan. Dos de los actuales empleados del refugio son personas que antes vivían en la calle. Hoy se encargan de la limpieza y el mantenimiento, cobrando un sueldo y teniendo responsabilidades claras. “Ellos cumplen un rol de dar testimonio de que se puede avanzar”, destacó Tourem sobre estos casos. Ver a un par lograr el cambio es la herramienta de sensibilización más potente que existe.

El impacto de las zafras en Salto

Nuestra ciudad tiene una dinámica particular que influye directamente en la cantidad de gente sin techo. Las zafras de la citricultura y la horticultura atraen a trabajadores de otros departamentos. Muchas veces, estas personas llegan sin recursos y terminan en la calle hasta cobrar su primer sueldo. Esto genera un aumento significativo de la población flotante en el refugio entre abril y mayo.

El Mides mantiene reuniones constantes con el Centro Comercial y empresas del sector para coordinar acciones. Se estima que de forma permanente hay más de cien personas viviendo en la calle en Salto. Sin embargo, ese número fluctúa semana a semana dependiendo de la oferta de trabajo estacional. Estar preparados con dispositivos de 24 horas permite amortiguar estos aumentos repentinos de demanda.

Soluciones de vivienda y subsidios

No todas las personas en situación vulnerable terminan viviendo dentro de un refugio comunitario. Existen otras herramientas complementarias, como los subsidios de alquiler para casos específicos. Un ejemplo reciente es el de una familia de Villa Constitución que vivía en condiciones extremas cerca del río. El Mides les otorgó una vivienda a través de un alquiler subsidiado por dos años para que puedan estabilizarse económicamente.

Este tipo de apoyos se da especialmente cuando hay niños involucrados en la situación de calle. Se busca que el núcleo familiar no se rompa y que puedan tener un techo digno. Tourem explicó que estas estrategias son parte de un acompañamiento sostenido en el tiempo. No se abandona a la familia una vez que alquila, sino que se hace un seguimiento social. Es la única forma de garantizar que no vuelvan a caer en la exclusión.

Graffiti Rosario – Ser pobre no es delito – Wikimedia Commons

Un llamado contra la aporofobia

El director departamental cerró la entrevista con un mensaje directo a toda la comunidad salteña. Revertir la situación de calle requiere que la sociedad entienda el problema sin prejuicios. Muchas veces la mirada hacia estas personas está cargada de «aporofobia«, que es el rechazo al pobre. La exclusión solo genera más exclusión, por lo que se necesita una comunidad más sensible.

“Necesitamos que la comunidad sensibilice, apoye y de esa manera vamos a poder trabajar”, concluyó Vaz Tourem. La persona en calle es el resultado de desigualdades sociales y determinantes estructurales muy fuertes. Atender la emergencia climática es un deber, pero integrarlos a la sociedad es el desafío mayor. Salto ha dado un paso firme al mantener sus puertas abiertas todo el año para quienes más sufren.

Enlace para compartir: https://elpueblodigital.uy/kqe9