Matías Brochado y “Salto Antiguo”, la memoria que convoca, emociona y hace volver
Salto Antiguo de la Mano de Mati Brochado tiene 10 años pero ultimamente està logrando impactar con los recuerdos hechos presente con la utilización de herramientas de IA.
Personajes, lugares , artistas que cobran vida y emocionan a quienes añoran y valoran el Salto de hoy y de ayer.

EL PUEBLO contactó a Brochado para conocer los inicios de esta propuesta que comenzó como una búsqueda personal de recuerdos y terminó transformándose en un fenómeno cultural y social que hoy conecta a Salto con su historia y con miles de personas dentro y fuera del país.
A través de la página Salto Antiguo, Matías Brochado no solo rescata fotos antiguas, sino que revive historias, personajes y emociones que siguen latiendo en la memoria colectiva.
Brochado vivió en España entre 2001 y 2013. El regreso fue complejo.
“Volverse con 30 años y no tener referencias laborales acá fue difícil, incluso más que cuando me fui”, reconoce. Tras trabajar en distintos rubros —arándanos, citricultura y tareas rurales— logró estabilidad en el sector automotor. “Hoy trabajo en M&M Automóviles. Esa fue mi manera de llevar la vida acá, y la página – Salto Antiguo- quedó como un hobby”, explica.
La semilla de Salto Antiguo nació estando lejos. “Cuando estaba en España recordaba Salto y buscaba fotos. Empecé a encontrar imágenes antiguas y armé una página que primero se llamó Ciudad de Salto Antiguamente”, relata. Rápidamente comenzaron a sumarse seguidores, especialmente uruguayos en el exterior. “Mucha gente me escribe y me dice que está lejos, y que la manera de volver es entrando a Salto Antiguo y recordando”.
Hoy conserva entre dos mil y tres mil fotografías históricas. “Las tengo memorizadas. Me muestran una foto y sé dónde es, reconozco fachadas, esquinas, lugares”, afirma. Con el tiempo, el proyecto fue más allá de las imágenes. “Empecé a darle vida a los lugares y a los personajes, y eso impactó muchísimo más”.
Exposición y emociones en el M18
Uno de los momentos bisagra fue la exposición fotográfica realizada en el Mercado 18 de Julio, con el apoyo de Marcelo Cattani del Centro de Fotografía de Salto. La respuesta del público superó todo lo esperado. “Probé hacerla un sábado y se llenó. Tuve que repetir el domingo”, recuerda. Pero lo más significativo no fue la cantidad de gente, sino las historias que llegaron con ella.
“Todo el mundo venía a saludarme, pero hubo un señor que me marcó para siempre”, cuenta Brochado. “Se me acercó y me dijo hace 38 años que no volvía a Salto. Me fui de chico, esta era la ciudad de mi madre, y volví por tu exposición’. Cuando me dijo eso, no lo podía creer. Fue muy fuerte”.
Otra experiencia lo conmovió profundamente. “Vino un señor y me regaló una moneda del día que inauguraron el monumento a Artigas. Me dijo que había solo dos en Uruguay y que esa quería que fuera mía. Son cosas que no tienen precio”, relata. A lo largo de la exposición, vecinos y visitantes compartieron recuerdos, nombres, anécdotas familiares y fragmentos de historia que enriquecieron aún más el archivo colectivo.
“Ese día fue una clase de historia viva”, resume. “La gente mayor se quedaba horas hablando conmigo, contándome cosas. Yo aprendo muchísimo. A veces subo una foto y si tiene 200 comentarios, los leo todos”.
Volver a dar vida
El proyecto también se apoya, con cautela, en nuevas tecnologías. “La inteligencia artificial es un arma de doble filo. Yo la uso para revivir fotos o mostrar cómo eran ciertos lugares, pero trato de no abusar, porque deja de ser real”, aclara. Aun así, los videos históricos tienen enorme repercusión. “Cuando tocás las emociones, eso perdura”.
Entre los próximos desafíos está reencontrarse con personajes emblemáticos de la ciudad. “Fui a ver al Mimoso, el heladero, y la gente se emocionó mucho al verlo en vivo, sin inteligencia artificial. Ahora ando atrás del Tero. Mi sueño es simplemente saludarlo y decirle que fue parte de nuestra infancia. Me han comentado que el Tero está bien en algun lugar y estoy tratando de encontrarlo porque se le hizo una canción y quiero llegar a el y cantarsela y que la gente vea eso, como en modo de homenaje» dice muy interesado en saber donde se encuentra.
Con ideas que se multiplican y una comunidad que acompaña, Matías Brochado sigue demostrando que la historia no está quieta en los archivos sino vive en la gente. Y Salto Antiguo se ha convertido, para muchos, en el puente más directo para volver a casa.





