“Me siento un docente pleno en el salón de clases”
Aldo Rodríguez Chopitea (36), nacido en la ciudad de Mercedes, encontró su verdadera vocación en la docencia, al establecerse por estudios en nuestro departamento.
Llegó a Salto en 1993 y comenzó a trabajar como profesor de inglés en 1998.
Dictó clases en casi todos los liceos, durante toda su carrera y sin interrupción en los turnos nocturnos del Liceo No.1 como en el Liceo No. 5.
Actualmente se encuentra en una ciudad de Estados Unidos llamada Dekalb que es uno de los suburbios de Chicago.
Es una ciudad netamente universitaria que cuenta con 45 mil habitantes de los cuales 32 mil son estudiantes.
“Ello hace que en vacaciones el pueblo se torne desierto y en épocas de clase lo contrario”. – compartió el entrevistado.
Vive en una calle muy particular del pueblo a la que se le llama The Greek Row… en esa calle están todas las fraternidades griegas que se ven en las películas y que tienen casas para que sus miembros se hospeden mientras estudian.
“Si uno ve la ciudad de Dekalb puede apreciar de que todo está construido en base a la existencia de la universidad que tiene decenas de edificios” – describió.
Aldo llegó allí a través de una beca obtenida con la Comisión Fulbright.
La Inspección de Inglés del Consejo de Educación Secundaria siempre esta ofreciendo a través de su página web becas de estudio, de intercambio y otro tipo de oportunidades.
“Cuando leí acerca de esta beca, hable con mi inspectora para ver qué viabilidad tenía, solicité cartas de recomendación y me presenté a concursar por la beca.
Luego de la entrevista, vinieron dos exámenes, uno de Proficiency en Inglés y otro que se llama GRE que se requiere para cualquier postgrado en Estados Unidos que es sobre Biología, Matemáticas, Lengua, etc.
En agosto del 2009 me comunicaron que quedé entre los cinco titulares para ir becados.
Los otros cuatro eran dos contadores, un sociólogo y un ingeniero.
Y fue así que en Julio de 2010 vine a estudiar a los Estados Unidos” – compartió el docente.
ESTABLECIÉNDOSE EN SALTO
– ¿Cuál fue el móvil que lo llevó a establecerse en el departamento de Salto?
– “Cuando culminé el liceo, tenía una vocación dividida por así decirlo… por un lado un amor por la docencia que se venía manifestando desde mis primeros años en el liceo.
En tercer año de Ciclo Básico les daba clases de apoyo de Química a mis compañeros de clases, porque era una materia que me fascinaba.
La otra inclinación vocacional era el Derecho, quería ser juez y leí en la Constitución que para serlo, debía tener cumplidos 25 años de edad, entonces nada mejor que estudiar Abogacía para poder no solo ser juez sino poder ascender posteriormente.
Fue así que me mudé de Mercedes a Salto y estudié en la Regional Norte, para estudiar Abogacía de la cual me faltan dos materias para obtener el título.
Sin embargo, la vida, a través de muchos eventos que pasaron en ella me fue mostrando que en realidad la judicatura y menos la abogacía era lo que haría en mi vida.
Un poco movido por las circunstancias económicas y obviamente por un sueño adolescente que aún no sabía si era realmente mi vocación, me inscribí para dar clases de inglés y en 1998 fui a tomar mis primeras horas de clase.
Fui muy afortunado porque tomé suplencias de docentes muy importantes, de la talla de Selva Teixeira, que me enseñaron los primeros rudimentos de la docencia y desde ese día sentí y siento que esta posición me permite mayor nivel de creatividad… una persona y un profesional pleno es en el salón de clases.
Desde allí hasta hoy, no tengo dudas de que la docencia es lo que quiero para mi vida”.
Se formó en el Centro Regional de Profesores cuando salió la carrera de Profesorado de Inglés… fueron varios los docentes que marcaron su camino como Laura Gambetta, a quien la concibe como “una de sus mentoras no solo en la profesión sino en varios aspectos de su vida”.
“ABRÍA LA VENTANILLA DEL OMNIBUS PARA SENTIR EL AROMA DEL RÍO NEGRO”
– ¿Qué recuerda de su ciudad natal?
– “De Mercedes lo que recuerdo es que cuando me vine a Salto y volvía cada quince días a ver a mi familia.
Abría la ventanilla del ómnibus para sentir el olor del Río Negro y de Mercedes y eso era lo que más me gustaba.
Me vine siendo bastante chico y la verdad es que tuve las experiencias que cualquier adolescente pudo haber tenido”.
– ¿Cómo es su relación con el alumnado?
– “Antes que nada debo decir que como todos los que somos docentes uno tiene sus preferencias etáreas a la hora de enseñar.
Sin dudas me puedo definir como un profesor de adultos y eso es determinante en como me pueden ver mis alumnos.
Digo esto porque evidentemente, he dado clases en todos los liceos e incluso en el CERP… algunas personas piensan que el vínculo que se genera es muy bueno.
Hay otros que piensan que soy muy exigente, alguien en alguna oportunidad me dijo que era loco por las propuestas de clase que llevo.
Pero en una amplia mayoría mi relación con mis alumnos es muy buena.
A lo largo de los años he encontrado muchas personas que me han dicho cosas muy halagadoras respecto de los momentos vividos en clase y eso es sin dudas lo más gratificante de esta profesión”.
– ¿Cuál es el concepto personal que concibe de didáctica y pedagogía actual?
– “Esta es una pregunta que puede ser todo el contenido del diario, pero siendo muy breves y dejando muchas cosas afuera, diría que hoy la educación tiene que ser la fuente para liberar a la persona de ciertos prejuicios y preconceptos que tiene, tiene que permitirle tener una visión critica de las cosas y fundamentalmente tiene que darle al estudiante la idea de que uno es siempre un aprendiz y que el camino del aprendizaje es uno que dura toda la vida.
En el último año y medio, tuve el honor de ser Profesor Articulador Departamental, lo que me permitió por un lado, tener mucho acceso a la formación continua desde el lado de la Inspección Nacional de Inglés, pero además me permitió trabajar junto a mis colegas de Salto y Paysandú y creo que eso fue una de las experiencias de aprendizaje como docente más significativa de mis últimos tiempos en Salto”.
¿Qué actividades está realizando?
– “La beca que obtuve es de estudios de postgrado.
Lo que estoy haciendo es una Maestría en Educación de Adultos y Educación Superior en la universidad llamada Northern Illinois University que tiene una gran tradición en el área educativa.
Si bien es cierto que la actividad que realizó se basa en estudiar, también he realizado algunos aportes al trabajo comunitario colaborando con una ONG que ayuda a latinos a insertarse en las comunidades de habla inglesa y sobre todo a sus niños, se dictan talleres de como realizar un curriculum, como manejar el dinero, en fin abarca los temas que a la gente le preocupa.
También dicté algunos talleres en donde traté temas relacionados a Uruguay. Por ejemplo participé en un ciclo hablando sobre El Impacto del Plan Ceibal en la Educación.
Me tocó hablar en dos oportunidades sobre aspectos más salientes de la cultura uruguaya e incluso tuve que cocinar platos típicos para la degustación. Debo aclarar que soy el primer uruguayo que cursa en esta universidad y eso ha provocado curiosidad sobretodo cuando me han visto con el termo y el mate.
Actualmente voy a empezar con un curso de español para graduados que será enfocado más que nada para conversar debido a que tanto aquí como en otros países se enseña español pero lo saben leer y escribir más que hablar.
Creo que uno de los aprendizajes más importantes que me dio esta beca es el convivir, el no juzgar y el tener interés por conocer otras culturas”.





