El grupo Paq’rinda consolida su camino desde Salto, con casi una década de trayectoria, shows en todo el país y el objetivo de expandirse a nivel internacional.

La música, muchas veces, nace de encuentros simples, de amistades, de historias compartidas y de sueños que se van construyendo paso a paso. Así comienza también el camino de Paq’rinda, un grupo musical salteño que, con esfuerzo, constancia y una fuerte identidad, ha logrado ganarse un lugar en la movida artística del interior del país.
En esta oportunidad conversamos con Leonardo Melo, uno de sus integrantes, quien nos abre las puertas a la historia del grupo: desde el origen de su nombre —tan particular como representativo— hasta el presente que hoy los encuentra recorriendo distintos escenarios, conectando con públicos diversos y consolidando un proyecto independiente basado en el trabajo colectivo y el boca a boca.
A lo largo de la entrevista, Leonardo comparte no solo el crecimiento musical de la banda, sino también aquellas experiencias que marcan y emocionan, como ver a una pareja de años levantarse a bailar o sentir la respuesta del público en cada show. Paq’rinda no es solo un grupo que canta; es una propuesta que busca generar cercanía, alegría y momentos compartidos, atravesando generaciones con un repertorio que va desde lo romántico hasta lo festivo.
Con casi una década de trayectoria, el grupo demuestra que la pasión y el compromiso pueden abrir caminos, incluso sin el respaldo de una gran productora. Hoy, con nuevos proyectos en marcha, canciones propias y el objetivo de cruzar fronteras, Pqrinda sigue apostando a crecer, sin perder la esencia que los define: ser, ante todo, un grupo de amigos que hace música para la gente.
¿Por qué el nombre?
Paq’rinda también viene de Salto. Pqrinda viene por Enzo de la sub 21, la gente de Salto, que son todos salteños los músicos. Viste que Enzo decía ‘para que rinda, Juli’. Un día nos juntamos en una Expo, estábamos con Enzo; en ese entonces yo seguía trabajando con Pablo Sicarí Bailadora, que son los ex Monterrojo, Pablo y Lalo. Nos juntamos y le digo: ‘Enzo, me voy a poner Pqrinda’. ‘No’, me dice, y ahí quedó el nombre Paq’rinda.
Viene trabajando muy bien el grupo.
Gracias a Dios, sí, sí. Al ser un grupo que ya tiene nueve años en la movida, ahora viene sonando en Salto y por todo el interior.
Nosotros con mi compañero Ignacio García, Nacho, salimos cantando a la gente joven. Salimos con temas como Mano de tijera, Son de amores, salimos con temas nuevos. Y lo más reciente y loco que nos pasó fue en Termas de Arapey: había gente mayor, había una pareja que cumplía 52 años de casados, él estaba con bastón. Empezamos a cantar un tema añejo, lo que cantaba mi papá, porque yo vengo de familia de músicos y artistas, y los señores empezaron a bailar. Vino la gente mayor. Gracias a Dios estamos trabajando con todos los públicos. Ver al señor largar el bastón y bailar con la patrona es como ver a mi papá bailando con mi mamá, entonces es un disfrute aparte, es todo lindo.
Hacemos temas románticos, eso se encarga el señor Nacho, es la voz romántica, y Leo es el que canta todos los temas fiesteros, de saltar, bailar, temas de ayer, de hoy.
¿Cuál es el tema que para vos la gente más disfruta?
Todos. Hay temas que se pegaron en su momento, como Se me olvida, que lo canta el compañero, el colega de la nueva escuela, y sin embargo a toda la juventud le encanta la voz de Nacho, entonces el Se me olvida lo canta todo el mundo en todos los shows que damos, en todas las fiestas lo cantan, lo gritan. Nos pasó que acá en Salto nos dijeron: ‘Este tema no se canta, este tema se grita’. Todos los temas, como son de amores, temas de ayer como Ella ya me olvidó, todos los temas son disfrutables.
Han estado por todos lados
Sí, hemos estado por todo el Uruguay con este nuevo proyecto de familia y amigos: está Fernando, está Martín, Teo, está Nicolás, el Edi, Lucas, que es de Salto.
¿Los contratan para cumpleaños?
Sí, cumpleaños, fiestas, eventos.
Pasa que siempre terminamos yendo a los cumpleaños de la familia misma, porque nos contratan de un cumpleaños y después hemos ido al cumpleaños de la prima, y eso es lo que nos llena en realidad.
Deben de ser lindos los silencios, no solamente los aplausos y el cantar
Sí, sí, es mágico. Lo único que podemos decir es que es mágico, porque cuando se apaga todo, se termina el show, hora de dormir en la combi, y empiezan a caer los mensajes tanto en el Instagram de Nacho como en el mío.
¿Le contestan a la gente?
Siempre, nos debemos al público. Nosotros estuvimos trabajando en productora y ahora, hoy por hoy, somos un producto independiente en el cual trabajamos mucho con el boca a boca. Nos pasa eso, que al ser independientes no tenemos productora, somos nosotros mismos, somos una cooperativa de amigos. Trabajamos el boca a boca, entonces pasa eso, que la gente nos dice: ‘Porque me dijeron’, ‘porque estuve en el cumpleaños de…’ o ‘porque los vi’.
Un cumpleaños de gente mayor… nosotros salimos a trabajar para la juventud y hoy por hoy nos dicen: ‘Mirá, cumplo 60 años, ¿no se animan a venir? Para que disfruten mis nietos, disfrutar nosotros mismos’. Al contar con Fernando Melo, que es salteño y es un tipo muy completo, te saca una polca. Nosotros tenemos como referencia, Nacho tiene como referencia a Rodrigo Tapari, y Rodrigo lo dijo en una entrevista: ‘Yo a mis músicos los preparo para cualquier tipo de situación’. Y hoy por hoy cuento con Fernando y la base, que están preparados para todo, hasta para hacer un cumpleaños.
En un futuro, ¿a dónde te gustaría llegar?
Y en un futuro nosotros, por ejemplo, cada cual tiene lo suyo.
¿Dónde sería un lugar donde vos decís ‘mi meta sería esto’?
Ya lo hablamos con Nacho, con Fernando, y para nosotros ya en julio vamos a empezar a trabajar temas propios, producciones propias. Ya cruzamos el charco a Argentina, también cruzamos a Bolivia con los temas, entonces nuestro objetivo es llegar a Chile, a Viña del Mar.





