Alfredo Benedicto Porrati Lazo
En el desfile del pasado 25 de Agosto llamó la atención de los salteños una colorida y alegre banda que bajó calle Uruguay, se trató de la banda de la Iglesia Evangélica Pentecostal de la Biblia Aclarada que dirige el Pastor Alfredo Porrati Lazo, banda conformada por personas de distintas ciudades que se encontraron en Salto para participar de la fiesta patria. EL PUEBLO dialogó con el nieto del fundador de dicha iglesia para conocer un poco su historia.
– ¿Qué es la Iglesia Evangélica Pentecostal de la Biblia Aclarada?
– Mi abuelo, Juan Porrati Marrone, y mi padre, Alfredo Benedetto Porratti Cavallini, fueron los fundadores de la iglesia en el año 1933, cuando mi abuelo pasó de ser solamente creyente para formar la iglesia, junto con mi padre que en ese tiempo era muy joven. Ellos estaban en Argentina, acá en Entre Ríos, después en Mendoza, de ahí regresó a Italia porque mi abuelo era italiano, estuvieron un tiempo y volvieron a Argentina, con la misión como creyente pentecostal de formar la iglesia en Gualeguaychú, después de estar algunos años allí viajaron para Avellaneda (Buenos Aires), regresaron luego a Entre Ríos y pasaron a Paysandú. Ya ahí junto con la iglesia formada empezó a surgir la banda en Gualeguaychú en 1946, con unos pocos músicos, unos veinticuatro.
– ¿De qué parte de Italia era su abuelo?
– De Trapani, Sicilia.
– ¿Qué lo hizo venir para esta parte del mundo?
– Mi padre contaba que ellos eran cinco hermanos con mi abuelo, y nunca se interesó por las cosas materiales, a él le gustaba viajar mientras los otros hermanos de él eran más bien gente pensando en establecerse y formar allí su familia. Mi abuelo ya de muy joven era creyente y se quiso venir a América, él siempre dijo que su deseo era conocer América del Sur, y como él siempre dijo, “por algo vine hasta acá”, porque de ahí fue que surgió la iglesia. Le gustaba mucho Argentina y Uruguay, siempre viajando con toda la familia. Mi padre nació en Mendoza, igual que las otras tres hermanas en Argentina.
– ¿Su abuelo viajaba con la iglesia a cuestas de un lado para otro o iba abriendo sedes?
– Él iba abriendo sedes pequeñas, familiares vamos a decir, se reunían en casa de familia porque en aquel tiempo había, como ahora también, dificultades económicas. Él trabajaba, su profesión era de zapatero, él trabajó toda su vida; mi padre era peluquero y después se dedicó a la música también, fue maestro de la Banda Municipal de Pando (Canelones), nueve años estuvimos ahí, incluso yo también participé como músico. Entonces ya mi padre se dedicó en forma profesional a la música.
– ¿Cómo se conjuga la fe con la música?
– La biblia dice que la música es un don de Dios, ya lo traemos, es como cada persona que nace con una vocación para tal o cual cosa, inclusive hay niños y gente muy joven que ya son autores de música. Claro que el estudio es muy necesario pero ya la persona trae eso, entonces vemos que en la Biblia hay salmos hermosos por la que todas las iglesias cantan.
– Se sabe que en cada iglesia siempre cantan o incluso hay un coro, ahora bien, que tengan una banda musical, ¿es común?
– El nuestro es un caso bastante particular, hay algunas iglesias que tienen bandas, pero es como una excepción. Mire, para nuestra iglesia la banda es una de las cosas principales que nos abre camino a la iglesia, porque mucha gente en los 25 de Agosto desde 1954 para adelante nos ha visto desfilar en Paysandú, después nos fuimos a Montevideo y ya no fue tan continuo. Mucha gente que hoy son miembros de nuestra iglesia nos conoció por la banda, como aconteció ahora el jueves 25 de Agosto aquí en Salto que justamente nos preguntaban de dónde éramos, quiénes éramos, bueno, somos de tal lado, somos evangelistas pentecostales. Y así mucha gente hoy es miembro de nuestra iglesia, que la conocieron por medio de la banda.
Nosotros en primer lugar participamos de estos desfiles en agradecimiento a la libertad de culto de Uruguay, que gracias a Dios podemos decir cómo se cree, a eso nosotros le damos mucho valor e importancia, respetamos y agradecemos mucho esta posibilidad, colaboramos con distintas instituciones, escuelas, no solamente en las fechas patrias, siempre que haya una oportunidad estamos ahí con la banda en forma gratuita. Al mismo tiempo nuestra participación en este tipo de eventos es como un llamado a la persona que cree en Dios y que procura tener la oportunidad de conocer y escuchar la palabra de Dios. Nosotros nos basamos en lo que predicó Cristo en el evangelio, así que son dos cosas que van juntas, la banda y la iglesia.
Un integrante brasileño de 72 años es el integrante mayor
– ¿Quiénes participan de la banda?
– Bueno, en cuanto a la edad, participan hasta que la salud le permita, ahora nomás tenemos un señor que es de Santana Do Livramento que está con 72 años, es el mayor, toca el trombón a vara, y de ahí para abajo tenemos integrantes más jóvenes, incluso tenemos niños que participan de la banda.
– La gente que participa de la banda, además de música, ¿qué busca?
– Todos, especialmente los adultos, buscamos en estos últimos tiempos rescatar a la juventud porque vemos cómo está este mundo tan perdido, tanta gente que lucha y sufre con sus hijos perdidos. En fin, todos tienen la posibilidad de participar, quienes tengan vocación para la música, pero más nos dedicamos a la juventud, para que tenga una niñez y una adolescencia sana, que haga amistad con gente y con otros jóvenes que ya están en la iglesia.
Entonces, están en su casa con su familia, con sus padres, está aprendiendo un oficio o una profesión, están estudiando, pero aparte de eso, que tengan una amistad buena. ¿Y dónde van a buscar una amistad buena? A nuestro entender el mejor lugar es en la iglesia, porque si la persona cree en Dios, se cuida de hacer las cosas bien y de hacer bien al prójimo. Y ahí entra la amistad con los que ya son congregados de la iglesia.
De todas formas reconocemos que la cosa es difícil con nuestra juventud, no tiene creencia en Dios, está muy rebelde, la juventud está muy mala, andan sin rumbo, muchos quieren salir de esos caminos cerrados y no lo consiguen, vemos día a día las barbaries que se hacen y eso está instalado en el mundo, que si bien los gobiernos luchan por contener, si no hay algo superior que acompañe también a las autoridades estará aún más difícil.
– Se habla mucho que nuestra sociedad está perdiendo sus valores y las familias se han ido disgregando, ¿cómo puede la religión colaborar en enfrentar este progresivo caos en los valores?
– En nuestra iglesia han pasado y pasan problemas distintos, no solamente de la juventud sino también de los adultos que se desentienden, las familias, los matrimonios se desentienden. En lo que está a nuestro alcance tratamos, cuando nos procuran, de hablar siempre basados en la palabra de Dios, porque como está escrito, el que anda en la ley de Cristo no hay ley que lo condene, porque la ley de Cristo es perfecta, quienes fallan somos nosotros, el ser humano. Ahora, hay gente que no cree en nada y no se le puede hablar, si se le quiere ayudar la persona no lo permite. Desde el momento que la persona procura nuestra ayuda, nosotros hablamos con la biblia, con el evangelio que Cristo predicó con los apóstoles, y de esa forma tratamos de orientar a la persona, aconsejarla, que busque la paz, que consiga la tranquilidad a través del hogar y de una familia. Le puedo decir que hemos sido testigos de cómo muchas familias se han encaminado a una mejor vida al haber encontrado la palabra de Dios.
– Se observa que las personas buscan una respuesta a través de la fe, pero aparecen muchos que se proclaman representantes de la palabra de Dios, ¿cómo se diferencia de quiénes tienen como fin hacer dinero con la necesidad de la gente?
– Lamentablemente se ha distorsionado mucho, y en distintos países lamentablemente se ha agarrado a la iglesia más para el comercio que para otra cosa. La persona lo que tiene que hacer, y es en lo que nosotros nos basamos repito, es en el evangelio que Cristo predicó, en el Nuevo Testamento que viene apoyado con el Viejo Testamento. Es un tema muy delicado, va cualquiera a una iglesia determinada, lo nombran pastor y le pagan un sueldo y está allí. En cambio nosotros, como dice San Juan en el evangelio, de gracia recibimos y de gracia damos, nosotros no cobramos, no hay diezmo, existe una ayuda social voluntaria porque el dinero también es necesario para la propia iglesia y la congregación, pero cada uno vive de su trabajo. Lamentablemente las personas se escandalizan muchas veces porque está primero el negocio y lo de Dios es en segundo lugar, como si se tratase de una apariencia.
– Está bien, pero que alguien venda religión es un tema, pero el problema mayor se presenta cuando la gente compra lo que le ofrecen pensando que se trata de los verdaderos representantes de Dios en la Tierra a través de un engaño económico.
– Está escrito en la biblia también que por aquellos tiempos del señor Jesús cuando entró en alguna sinagoga los maestros eran muchos y sentenció que la casa de su padre había sido tomada por mercaderes, en aquel tiempo, ¿qué no diremos ahora? Entonces, el señor Jesús cuando fue crucificado quedaron los apóstoles en representación de él, dándole la unción y la gracia para que siguieran anunciando y trabajando con la obra que él trajo a este mundo.
Entonces, según la pregunta que usted me hace, ¿cómo puede la persona saber si se encuentra en el camino cierto? Nosotros invitamos a cualquier persona que tenga deseos de conocer nuestra iglesia a que nos visite y compruebe que sentirá en su corazón lo que Dios le dé por entendimiento, encontrando que la verdad del evangelio que Cristo predicó lo encontrará en nuestra iglesia. La persona tiene que sentir en el corazón y en la mente porque Dios le hará sentir que está en el camino cierto.
– ¿Cómo llegaron a Salto para participar del desfile del 25 de Agosto?
– Esta gente (señala a dos personas que lo acompañan, Fabián y Rafael) hace muchos años que son creyentes de nuestra iglesia, siempre vinimos a Salto a hacer reuniones familiares pequeñas, y hace unos tres años que tenía el deseo de participar, me decía que no podía ser que siempre llegábamos con la banda a muchas ciudades y nunca llegábamos a Salto, pero entonces este año por medio de Fabián y Rafael les encargué a ver si podían estar en contacto con alguna autoridad de la intendencia de Salto. Así que pudimos participar del desfile y la verdad que nos quedamos muy contentos porque fuimos muy bien recibidos, creo que a la gente le gustó la banda. Quiero aprovechar para agradecer por este intermedio a las autoridades de Salto, incluso al señor intendente por la oportunidad que nos dieron de poder participar del desfile. Me gusta mucho Salto…
– ¿Le gustan nuestras termas?
– Sí, pero nunca estuve, he pasado pero pasa que yo ando mucho y tengo poco tiempo, no paro, porque también tenemos en San Pablo y en Rio de Janeiro gente de la iglesia, incluso tengo dos hijas y una nieta en San Pablo, tenemos sede de nuestra iglesia también en Buenos Aires, y bueno, no paro, mire, para hacer esta nota con el diario me vine desde Santana do Livramento que es donde me encontraba y llegué ayer expresamente para esta nota con EL PUEBLO y ya mañana sigo para Paysandú y luego para nuestra sede en Canelones.
Entrevista de Leonardo Silva
Un mensaje al pueblo de Salto
– Aprovechemos entonces que contamos con su presencia para dejar un mensaje al pueblo de Salto.
– Este desfile que realizamos en esta hermosa ciudad se lo dedicamos a mi padre, porque justo al día siguiente se cumplían seis años de su fallecimiento, que como le conté, junto a mi abuelo fueron los fundadores de la iglesia y de la banda. Y bueno, ahora quedé yo a cargo de esta tarea tan delicada, estuve 36 años en San Pablo y algún tiempo en Rio de Janeiro trabajando a favor de la iglesia y regresé a Uruguay al faltar mi padre. El mensaje que me gustaría dejar es que la gente busque en las iglesias evangélicas a Dios porque le puedo decir con toda certeza que es lo único que puede ayudar a la humanidad a tener una esperanza, a no perder la fe y luchar para poder vivir y salvar así su alma.





