La batalla del último video club de nuestra ciudad
Hay emprendimientos en nuestra ciudad que ocupan (o ocupaban) esquinas emblemáticas; puntos de referencia muy identificados y principalmente de fácil acceso para los clientes.
Hasta no hace mucho, en 19 de Abril y Dr. Soca funcionó el último video club de la ciudad, el negocio que resistió los embates de la tecnología y las plataformas donde se ofrecen cientos de films a un bajo costo.
Haciendo un poco de historia, debemos remontarnos a las décadas de los ’80 y ’90, cuando las películas venían en cassettes VHS y las grandes y pesadas video reproductoras se encargaban de ofrecernos un cine en nuestra casa, rodeados de familia y muchas veces amigos. Aquellos que no tuvimos de inmediato el reproductor de cintas recurríamos al video club para alquilarlo junto a las películas. La diversión del fin de semana muchas veces pasaba por ahí.
A medida que transcurrían los años, íbamos avanzando: del pesado cassette pasamos a los DVD, discos plásticos de muy pocos gramos que simplificaban el traslado y nos regalaban una calidad de imagen muy superior al VHS.
Varios puntos de la ciudad tenían estos clubes donde nos hacíamos socios; una ficha con nuestros datos y éramos los más felices levantando las películas a nuestro gusto.
Hace un tiempo, el último video club situado en el centro cerró sus puertas, no de manera definitiva, ya que su dueña lo trasladó a su casa. Sin embargo, ese lugar donde concurríamos a elegir y recibir recomendaciones sobre tal o cual estreno ya no está más.
La piqueta fatal del progreso se lo fagocitó. El avance de la tecnología no le ayudó a permanecer, y su dueña debió marcharse y seguir desde su hogar.
Los clientes responden y siguen fieles, pero la amenaza permanente de las redes sociales, más los distintos sitios, hace que el emprendimiento haga el mayor de los esfuerzos para resistir.
“Mi nombre es María José Miguens, actualmente tengo 47 años”
¿Cómo nació el emprendimiento?
“Como nació no tengo mucha idea; fue una sociedad de muchas personas antes de que empezara el cable.”
¿Cómo surgió su vínculo con el rubro?
“Yo estuve como empleada alrededor de 20 años, más o menos, y 7 u 8 como dueña.”
¿Qué público transitaba por el local de Soca y 19 de Abril?
“Frecuentaban aquellos que les gustaba mucho apreciar una buena película y no lograban conseguir encontrarla. No hay un público bien definido, más bien de diferentes edades.”
Como lo decíamos en los primeros párrafos de esta nota, internet y sus múltiples opciones conspiraron contra el negocio.
“La llegada de internet y, sobre todo, de las plataformas mermó un poco la concurrencia de clientes.”
¿Dónde está actualmente, después de cerrar el local céntrico?
“Ahora está ubicado en mi dirección: Juncal 955, viv. 12.”
‘Clientes de culto’
El vínculo con los amantes del séptimo arte ha llevado a que María José rotule a algunos de sus más allegados con el título de ‘clientes de culto’.
“Hay algunos clientes que los llamo clientes de culto que apuestan por esta opción. Me preocupo mucho por estar siempre con los últimos títulos. A su vez, hay un archivo de prácticamente 30 años. Lo que sí consigo muchas veces es la fidelidad. Los títulos más buscados son, en este momento, terror y acción.”
El miedo: lo más buscado
El cine de terror está entre las favoritas. En los distintos canales de cable, las series y películas de terror han ganado lugares que, de acuerdo a la teleaudiencia, van exigiendo más, lo que obliga a producir este tipo de contenidos.
“Mucha tendencia hacia el terror. Las preferencias de géneros fueron cambiando a lo largo de los años. Terror siempre fue una de las opciones más favoritas.”
Las generaciones que asisten al club
Acerca de quienes están concurriendo a su casa, María José detalla las edades, sus gustos y las recomendaciones que hace ante las consultas varias.
**“Frecuentan personas de 30 o 40 años, más o menos. A mí me gustan mucho las biografías o hechos verídicos. Hay una que me gustó mucho y recomiendo: se llama ‘La teoría del todo’, y se trata de la vida de Stephen Hawking, pero hay muchas más fascinantes.
Muchas recomendaciones que doy trato de que el cliente se lleve para ver y pase un buen momento. Siempre buscando eso, para que vuelvan y no descarten esta opción. También yo trato de encontrar o descifrar los gustos propios de cada uno en particular.”**
No se trata de llenarnos de nostalgia, pero sí de recordar que aquellos que nacimos en los ’80 fuimos testigos de las mejores épocas de los video clubs, mucho antes de la llegada de la televisión por cable.
A esto el video club le hizo frente y batalló, pero las nuevas opciones fueron más determinantes a la hora de competir.
De todas maneras, quienes gustan de series y películas buscan siempre la referencia de María José para entrar en ese fascinante mundo que de pequeños nos cautivó y sigue vigente en estos tiempos.