Pastorino: “Fue un año positivo, pero 2026 será el año bisagra”

El dirigente del Movimiento de Participación Popular (MPP) del Frente Amplio, Mijail Pastorino, evaluó como “positivo” el primer año de gestión del presidente Yamandú Orsi, aunque reconoció pendientes y desafíos estructurales. En su balance general, calificó el desempeño del gobierno con un 7 en una escala del 1 al 10 y sostuvo que 2026 será “el año clave” para consolidar el rumbo y comenzar a ver con mayor claridad los resultados del programa frenteamplista.
UN PRIMER AÑO CONDICIONADO POR EL CONTEXTO
Pastorino subrayó que la evaluación debe contemplar las condiciones con las que asumió la administración, déficit fiscal, deudas impagas y una compleja situación parlamentaria sin mayoría propia en Diputados. A ello se sumó una extensa discusión presupuestaria que ocupó buena parte del año y obligó al oficialismo a negociar artículo por artículo.
“En ese contexto se logró ordenar y avanzar en aspectos que hoy permiten tener una plataforma para salir con más fuerza”, afirmó. Señaló que en áreas como educación y ganadería ya comienzan a verse movimientos que podrían consolidarse en esta nueva etapa, con mayor ejecución y despliegue territorial.
Para el dirigente del MPP, el gobierno sentó bases institucionales y presupuestales que ahora deberán traducirse en mayor eficiencia y cumplimiento de metas concretas. “El desafío es que lo aprobado en el papel se transforme en políticas palpables para la gente”.
DIÁLOGO SOCIAL Y RECOMPOSICIÓN INSTITUCIONAL
Consultado sobre las principales fortalezas de este primer año de gestión, Pastorino identificó tres ejes centrales. El primero fue la recomposición del vínculo con organizaciones sociales y actores empresariales, particularmente a través de los Consejos de Salarios. Según sostuvo, la reinstalación de espacios tripartitos permitió acuerdos que derivaron en aumentos reales en algunos sectores de la economía.
El segundo aspecto fue la estrategia parlamentaria para aprobar la ley de Presupuesto. “Fue un trabajo intenso, sobre todo en Diputados. Sin esos votos no había presupuesto propio”, remarcó, destacando la capacidad de negociación como un activo político del oficialismo.
En tercer lugar, destacó la recuperación de estándares institucionales en ámbitos donde, a su entender, se había deteriorado la calidad del vínculo entre el Estado y la gestión pública. “Hubo que recomponer la forma en que se administraban ciertos espacios y ordenar criterios”, señaló.
DEBILIDADES: COMUNICACIÓN Y TERRITORIO
Entre las debilidades, Pastorino apuntó a la comunicación política e institucional. “Es un mal que arrastra el Frente Amplio y que también se notó en este primer año”, afirmó. Considera que faltó claridad en el mensaje y mayor firmeza en la explicación de determinadas decisiones.
También observó una distancia entre el gobierno y el territorio. “Fue un año muy concentrado en la capital”, expresó, aunque atribuyó esa situación a la dinámica parlamentaria y a la necesidad de ordenar la administración central antes de desplegar con más fuerza las políticas públicas en el interior.
En materia de política exterior, reconoció que la reciente visita presidencial a China marcó un punto relevante, pero manifestó matices personales respecto a la estrategia de neutralidad internacional. “Estratégicamente puede ser necesaria, pero no es una postura que me entusiasme”, confesó, dejando en claro que se trata de una visión propia dentro de la diversidad frenteamplista.
En cuanto a la política económica, sostuvo que aún resta evaluar cómo los indicadores macro se traducen en mejoras concretas en la microeconomía. “La clave es cómo esa estabilidad impacta en la vida cotidiana, en el comercio de barrio, en la pequeña empresa y en el trabajador”.
SALARIOS, JUBILACIONES Y SEÑALES GRADUALES
El dirigente emepepista valoró como una señal positiva la recuperación del crecimiento real de salarios y jubilaciones por encima de la inflación, aunque admitió que los aumentos fueron moderados. “Fue poco, pero es una señal importante porque marca una tendencia”.
A su vez, destacó que el país debe actuar con prudencia ante un escenario internacional inestable. “Estamos extremadamente pendientes de los vaivenes económicos y políticos del mundo. Uruguay es un país pequeño y abierto, no puede desentenderse de lo que pasa afuera”, advirtió.
CRÍTICA INTERNA Y CONSTRUCCIÓN POLÍTICA
Sobre las críticas surgidas dentro del propio Frente Amplio, Pastorino fue claro: “Son necesarias”. Para él, la discusión interna fortalece el proceso político siempre que derive en propuestas superadoras y no en inmovilismo. “De las contradicciones tienen que surgir salidas. El problema es quedarse trancado en ellas”, sostuvo.
Finalmente, dejó una reflexión sobre el escenario global y su impacto local. “El mundo cambió el 3 de enero y Uruguay no puede aislarse de eso. Hay que tener presente que somos parte de un contexto internacional que influye directamente en nuestras decisiones”, concluyó.
Con un balance optimista pero cauteloso, Pastorino entiende que el segundo año de gestión será determinante para consolidar las transformaciones prometidas, profundizar el vínculo con el territorio y demostrar que las bases construidas en este primer año pueden traducirse en mejoras concretas para la ciudadanía.
Constenla cuestiona el rumbo del gobierno y reclama definiciones estratégicas para el norte
El diputado salteño del Partido Nacional, Pablo Constenla, realizó una evaluación crítica del primer año de gestión del presidente Yamandú Orsi. En diálogo con EL PUEBLO, sostuvo que el país atraviesa una etapa de “estabilidad sin impulso”, marcada, según su visión, por la falta de rumbo claro, definiciones estratégicas y señales firmes hacia el sector productivo, en especial para el litoral norte.

“DEL ENTUSIASMO ELECTORAL A LA INCERTIDUMBRE”
Para Constenla, el gobierno no logró sostener la expectativa generada durante la campaña. “Se pasó el entusiasmo electoral y hoy vemos una gestión sin rumbo definido”, afirmó. Si bien reconoció que no existe una crisis económica ni institucional, advirtió que el país necesita algo más que la continuidad de indicadores estables.
A su entender, la administración actual no ha delineado con claridad una política fiscal consistente ni ha emitido mensajes contundentes para atraer inversiones. “No alcanza con mantener números heredados, el país necesita liderazgo político y decisiones estratégicas”, subrayó.
El legislador también señaló que percibe tensiones internas dentro de la fuerza política de gobierno. “Hay dos visiones de país conviviendo en el mismo espacio. Eso genera ambigüedad y demora las definiciones”, expresó, en alusión a diferencias ideológicas que, según él, inciden en la orientación económica y en la agenda de reformas.
SEGURIDAD: PREOCUPACIÓN POR EL INTERIOR
En materia de seguridad pública, el diputado manifestó inquietud por el incremento de determinados delitos, tanto en la capital como en el interior. Hizo especial énfasis en el abigeato, fenómeno que impacta directamente en departamentos con fuerte perfil agropecuario como Salto.
“Son cifras que empiezan a prender alarmas. El interior no puede quedar relegado en la estrategia de seguridad”. Para Constenla, el combate a este tipo de delitos requiere mayor presencia territorial y coordinación con los productores rurales.
El legislador considera que la seguridad no debe quedar atrapada en debates ideológicos, sino que exige acciones concretas y resultados medibles. “El país necesita respuestas prácticas, no discusiones teóricas”.
PRODUCCIÓN Y EMPLEO: EL RECLAMO DEL LITORAL NORTE
Uno de los ejes centrales de su análisis fue la situación productiva del litoral norte. El legislador salteño aseguró que existía una fuerte expectativa en torno a políticas de desarrollo regional, infraestructura y generación de empleo, pero que hasta el momento no se han concretado iniciativas de impacto.
“No vemos señales claras para dinamizar la matriz productiva ni para atraer inversiones público-privadas que generen trabajo”, señaló. Según su visión, el norte del país requiere un plan específico que contemple sus particularidades logísticas y económicas.
En el plano educativo, recordó que presentó aditivos presupuestales para fortalecer el CENUR Litoral Norte y ampliar el desarrollo de la Universidad Tecnológica (UTEC). Sin embargo, indicó que esas propuestas no prosperaron. “La educación es clave para el desarrollo regional y no puede quedar relegada”.
LA FORTALEZA: VOLUNTAD DE DIÁLOGO
Consultado sobre los aspectos positivos del gobierno, Constenla reconoció como fortaleza la disposición al diálogo. “Siempre es bueno que un gobierno dialogue con la prensa y la opinión pública”, expresó. No obstante, sostuvo que ese diálogo debe traducirse en decisiones claras.
“Dialogar es importante, pero también hay que concluir y marcar rumbo”, dijo, y agregó que espera que en el segundo año de gestión el presidente asuma un liderazgo más definido que ordene las distintas posturas dentro del oficialismo.
SALTO ENTRE LA CAUTELA Y LA EXPECTATIVA
En relación a la situación departamental, el diputado afirmó que Salto no ha registrado cambios sustanciales derivados de políticas nacionales en este primer año. Reiteró su preocupación por la seguridad y por la falta de estímulos productivos.
Al mismo tiempo, destacó un “cambio de actitud” en el gobierno departamental encabezado por Carlos Albisu, al que describió como activo y presente, aunque reconoció que aún es prematuro evaluar resultados estructurales.
“Hay expectativas positivas, pero ahora deben llegar las concreciones”, señaló.
“OPOSICIÓN FIRME PERO RESPONSABLE”
Finalmente, Constenla reivindicó el rol de la oposición como crítica pero constructiva. “Queremos que al país le vaya bien, gobierne quien gobierne”, aseguró. Según explicó, el Partido Nacional mantendrá una postura firme frente a lo que considera errores o carencias, pero con disposición a colaborar.
“La oposición no está para tirar piedras, sino para aportar cuando sea necesario”, afirmó. Y concluyó con un mensaje dirigido tanto al gobierno nacional como a la ciudadanía: “Si al Uruguay y a Salto les va mejor, nos va mejor a todos. Lo importante es que las palabras se transformen en hechos concretos que mejoren la vida de la gente”.





