La Vuelta en los pagos de Gardel

Mateo Mascarañas se quedó con la etapa

El ciclismo volvió a regalar una historia de esas que quedan grabadas para siempre. Mateo Mascarañas conquistó una victoria brillante y profundamente emotiva al imponerse en la sexta etapa con llegada a Tacuarembó, su tierra, su gente, su lugar en el mundo.
“Qué lindo es ganar en tu ciudad, en tu departamento”, fue la frase que resumió el sentir de un corredor que no solo levantó los brazos, sino que también tocó el corazón de todos los que lo vieron crecer.
La etapa, que unió Paysandú con Tacuarembó a lo largo de 174,6 kilómetros, tuvo un cierre vibrante. Mascarañas, defendiendo los colores del Club Ciclista Alas Rojas de Santa Lucía, se impuso con un tiempo de 4:13:39, superando en un final muy ajustado a Pedro Rossi y a Juan Caorsi, quienes completaron el podio.
Pero más allá del cronómetro, lo de Mascarañas fue una victoria cargada de significado: ganar en casa, ante su gente, es un logro que trasciende lo deportivo y se mete de lleno en lo emocional. Es el premio al esfuerzo silencioso, a las rutas recorridas desde chico y al sueño que hoy se hizo
realidad.
En la clasificación general individual, el liderazgo sigue en manos del argentino Lucas Gaday, escoltado muy de cerca por Pablo Bonilla y Alejandro Quilici, lo que asegura una definición apasionante en las etapas que restan.
Por equipos, Náutico y Dolores continúan cabeza a cabeza, mientras que Swift se mantiene expectante, sin perder pisada en una competencia de alto nivel.
La Vuelta sigue su curso y este miércoles ofrecerá una doble exigencia: la etapa entre Melo y Río Branco, y luego la contrarreloj individual en Laguna Merín, donde cada segundo puede ser determinante.
Mientras tanto, Tacuarembó celebra. Porque no todos los días un hijo de la casa escribe su nombre en lo más alto. Y porque en el ciclismo, como en la vida, hay triunfos… y hay triunfos que se sienten el doble.

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