En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna se vienen organizando una serie de actividades con el objetivo de sensibilizar e informar sobre los múltiples beneficios de la lactancia tanto para las madres como para los recién nacidos.
La ginecóloga Miriam Piastri, grado II de la Clínica Ginecológica de la Facultad de Medicina de la UDELAR compartió detalles sobre estas iniciativas que buscan fortalecer el vínculo entre conocimiento y práctica y promover un acompañamiento real y afectivo hacia las madres.
«Sabemos lo importante que es la lactancia materna. Tiene beneficios fundamentales tanto para el bebé como para la madre, por eso no podíamos dejar pasar esta semana sin hacer alguna actividad», explicó la doctora. Las jornadas se desarrollarán en dos espacios. El jueves 7 a las 10 de la mañana en el Hospital de Clínicas, y el viernes 8 a las 13 horas en el CAIF de la Amarilla. Ambas actividades están abiertas al público en general, incluyendo estudiantes, profesionales, madres, familias y toda persona interesada en el tema.
Tres ejes clave
La propuesta tiene una estructura breve pero sustanciosa, con tres grandes bloques temáticos. En primer lugar se abordarán los beneficios de la lactancia materna, desde la perspectiva física, inmunológica y emocional. Luego se desarrollará el tema de la técnica de amamantamiento y sus posibles complicaciones, un aspecto central para muchas madres que enfrentan dificultades en los primeros días. Finalmente, se abrirá el debate sobre lactancia y reintegro laboral, un desafío frecuente cuando se combinan las necesidades del recién nacido con el regreso de la madre a la vida profesional.
“Es importante hablar de cómo compaginar ese regreso al trabajo con el cuidado del bebé que depende del pecho, del contacto piel a piel, de ese vínculo tan necesario. Ahí es donde tenemos que ofrecer herramientas y contención”, explicó Piastri.
Una comunidad que sostiene
Además del conocimiento técnico, uno de los ejes transversales de estas actividades es el acompañamiento integral. “Hoy en día hay un gran equipo detrás de cada madre. Desde las parteras especializadas en lactancia hasta enfermeras que cada vez se capacitan más, se trabaja mucho desde la paciencia y la escucha. Sabemos que los primeros días pueden ser difíciles, que hay nervios, miedos, la sensación de que ‘no voy a poder’. Pero ahí estamos, para ayudar a calmar, a dar confianza, a enseñar”.
El hospital también aprovechará esta instancia para integrar a estudiantes de cuarto año de Medicina que inician su rotación en Ginecología. La actividad les brindará una oportunidad única de observar e involucrarse en procesos de educación y acompañamiento reales, más allá de la teoría.
Amamantar es mucho más que alimentar
La lactancia materna no es solo una fuente de alimento. Piastri lo explica señalando que “para el recién nacido, es todo. Es alimento, es inmunidad, es temperatura, es contacto humano, es vínculo, es apego. A través de la leche materna se le transfieren al bebé las inmunoglobulinas y defensas que necesita en sus primeros meses de vida. Además, ayuda a regular su temperatura corporal y fortalece el vínculo emocional con la madre”.
Para las madres, los beneficios también son múltiples. “Desde lo físico, amamantar ayuda a la recuperación posparto, pero también tiene un impacto muy fuerte en lo emocional. Disminuye el estrés, la ansiedad, y brinda una satisfacción inmensa. Para muchas mujeres, es un sueño logrado. Y cuando no se puede —que es en muy pocos casos— también hay formas de crear vínculo y brindar protección a través del contacto piel a piel, que es igual de poderoso.”
Datos y desafíos
Aunque no se cuenta con cifras precisas, Piastri estima que “nueve de cada diez madres amamantan”. Sin embargo, la duración del amamantamiento varía considerablemente.“Algunas lo hacen por tres meses, otras por seis, y otras por años”. La recomendación de los organismos de salud se mantiene firme en la lactancia exclusiva durante los primeros seis meses, y continuar hasta los dos años o más, acompañada de otros alimentos.
En cuanto a la recepción por parte de las madres jóvenes, la doctora se muestra optimista. “Sí, lo entienden. Porque hay un gran sostén. Cada vez más profesionales se especializan y eso se nota. A veces no sale leche enseguida o hay mucha ansiedad. Por eso enseñamos que la lactancia es un proceso. A veces hay que esperar, relajarse, hacer un baño, poner música. Lo importante es acompañar con paciencia”.
Un compromiso con el presente y el futuro
La Semana Mundial de la Lactancia Materna es una oportunidad para visibilizar, aprender y también celebrar este acto profundamente humano. La propuesta desde el hospital de Salto es una invitación abierta a toda la comunidad a informarse, a escuchar, a compartir y, sobre todo, a cuidar. Porque cuando una madre es apoyada, cuando un bebé recibe lo que necesita, crece algo más que un niño, crece una sociedad más sana, más consciente y más empática.






