«¿Cómo se va a querer perjudicar si son los clubes que quieren?»

-No haría mucha falta aseverar que el delegado de Salto Uruguay en el Consejo Superior, Daniel Schiavi, se para en la vereda de enfrente de todo lo que hace o no hace la Organización del Fútbol del Interior. De un tiempo a esta parte, apunta al corazón del organismo, cuando señala que «nos estamos quedando cada vez más sin fútbol local, porque OFI amplia su calendario y nos aprieta a nosotros» El lunes pasado en la sesión de la Liga, Schiavi no dilapidó la chance de tiroteo frontal al vicepresidente de OFI, el salteño Walter Hugo Martínez. Para Schiavi, el perjuicio hacia la Liga es concreto, para rematar el enfoque con una interrogante: ¿ocho equipos en OFI no es una puñalada para el fútbol salteño?» El delegado de Libertad (Rinaldi), igualmente no pasó de largo en la sesión. Es de los que no se guarda lo que piensa con respecto a OFI. Le cantó las cuarenta al vicepresidente desde su óptica.
EL NO A LA BATALLA
De lo que no hay dudas: Walter Martinez evitó la batalla verbal o alguna que otra discusión que en definitiva no iba a terminar en una unificación de criterios, porque claramente las diferencias de enfoque y de conceptos son letalmente opuestas. El vice de OFI, recaló en una pregunta: «¿cómo se va a querer perjudicar si son los clubes que quieren?». Atiende de última a una situación de hecho, cuando son 50 clubes del Interior los que se sumaron para la disputa de la Divisional «B», en tanto más de 30 jugarán en la Divisional «A». La verdad sea dicha: Martínez no pareció molestarse por los dichos de ambos delegados, pero tomó nota. En definitiva, el Consejo Superior fue el ámbito natural para exponer sobre estas realidades. A su vez los delegados de aquellos equipos que participarán este año tanto en la «A» como en la «B», permanecieron al margen de los estallidos argumentales. Fue la noche en que el vicepresidente de OFI reveló todo un informe respecto a los montos recibidos de una significativa cantidad de clubes, si de fideicomisos se trata. Desde el 2019 al 2016, la nada despreciable suma de 344 mil dólares. A su vez el organismo rector va sumando 23 millones de pesos destinados a las selecciones que participan, primero en los torneos regionales y luego en las instancias decisivas del Campeonato del Interior.
«Que el delegado de Salto Uruguay proponga que la Liga salga de OFI»

Al día siguiente de la sesión del Consejo Superior de la Liga Salteña de Fútbol, no faltó el delegado que se comunicó con EL PUEBLO. Lo sucedido en esa noche anterior, no hay dudas, dio tela para cortar. De ese diálogo con el representante clubista y a su propia solicitud, vale la pena establecer esta transcripción textual: «lo hago de buena onda y sin caer en ninguna ironía. Así como viene la mano con un club que parece ser contrario a los que otros hacemos, yo hasta diría que no es mala idea que el delegado de Salto Uruguay proponga en una asamblea extraordinaria que la Liga Salteña salga de OFI. Que no la integre más y eso significará que no juguemos a nivel del Torneo del Interior de Clubes como de selecciones. Aquí la cosa es clara: hay clubes que buscan una proyección y hay clubes, menos mal que son los menos, que simplemente se estancaron o no pretenden ninguna mejoría desde lo institucional a lo deportivo».
El deber de jugar: ¿Es la protesta el cáncer del fútbol nuestro?

La reciente distinción de la FIFA al arbitraje francés no hace más que confirmar una brecha que va mucho más allá de los kilómetros de distancia: la brecha de la conducta. Como bien señala un referente del referato de nuestra Liga Salteña, «el éxito de un juez no depende solo de su silbato, sino de la complicidad ética de quienes están en la cancha»
En el Viejo Continente, el jugador entiende que el error es parte del juego, pero que la autoridad es sagrada. En nuestras latitudes, sin embargo, nos hemos acostumbrado a que cada fallo sea el inicio de un debate La esencia es jugar: Cada segundo invertido en rodear al árbitro es un segundo que se le roba a la pelota, al talento y al espectador. ¿O no es así?
* El árbitro como facilitador: No es un enemigo a vencer, sino el garante de que el juego ocurra. Sin respeto, el fútbol se degrada a una riña de voluntades.
* Defender el espectáculo: El «flagelo de la protesta» ensucia la crónica, corta el ritmo y genera una violencia subyacente que luego se traslada a las tribunas. En definitiva: que el ejemplo cunda desde adentro.
UN CAMBIO DE PARADIGMA
La distancia que hoy vemos entre el nivel europeo y el nuestro no es solo económica; es de madurez profesional. Para que nuestras ligas crezcan, el primer paso no es comprar mejores redes o pelotas, sino formar jugadores que defiendan la esencia del fútbol.
El objetivo debiera ser y también para los clubes de la Liga Salteña y del interior todo, es claro: enseñar que la verdadera hombría deportiva no está en enfrentar al juez, sino en aceptar el desafío del juego. Al fin de cuentas cuando el jugador decide solo jugar, el fútbol recupera su vuelo y el árbitro, por fin, puede ser el mejor.
Ellos, los 30 jueces

Los que fueron votados. Los que integran la plantilla de jueces de la Liga Salteña de Fútbol. Nombre por nombre. Robert Ledesma, Jhon Asencio, Ricardo González, Stephanie Cardozo, María Catalina Fernández, Juan Rodolfo Suárez, Diego Artave, Matías Fagúndez, Luis Marcelo Izaguirre, Didier Cuello, Alexander Moreno, Andrés Sebastián Píriz, Ivo Moreira, José Gabriel De los Santos, César Loetti, Pablo Almirón, María Belén Robaina, Luciana Pereira, Edgar Artave, Mauro Melo, Fernando López, Ruben Ferreira, Nicolás Massaroni, Gimena Rodríguez, Lorena Maquiavello, Nicolás Castaño, Jonathan Gugielmone, Sebastián Hernández, Johan Ghelfi y Robert Aguirre.





