El Liceo de Villa Constitución será nombrado “Ing. Agr. Alfredo López Ministeri” tras una iniciativa popular impulsada por Pedro Requelme. El acto será el 20 de abril y reconoce la obra del impulsor del liceo, destacando su rol en el acceso a la educación y su fuerte compromiso social.

El Liceo de Villa Constitución será denominado “Ing. Agr. Alfredo López Ministeri” en homenaje a su fundador
A partir de una iniciativa profundamente arraigada en la comunidad, el Liceo de Villa Constitución será oficialmente denominado “Ing. Agr. Alfredo López Ministeri”, en reconocimiento a quien fuera el principal impulsor de su creación. El acto de nominación tendrá lugar el próximo 20 de abril y contará con la participación de vecinos, exalumnos y autoridades.
El ingeniero López llegó a Constitución en 1970 al Espinillar con su señora y dos hijos muy pequeños, y ahí se vinculó con Constitución y lideró a un grupo de vecinos muy importantes del pueblo y también a un conjunto de profesionales de la Escuela y a profesionales del Espinillar también promoviendo los pasos necesarios para darle una solución local a la falta de liceo.
Pedro Requelme, impulsor de la propuesta, explicó que la idea surgió en el marco de los festejos por los 50 años del liceo, celebrados en agosto de 2023. El proceso tuvo un fuerte respaldo popular. “Hicimos un movimiento ciudadano para gestionar esta nominación, con el objetivo de destacar su obra y lo que significó para el pueblo”, afirmó Requelme.
El liceo popular: una construcción desde abajo
Uno de los aspectos más destacados del proceso fundacional fue la creación del liceo popular en 1972, una experiencia educativa inédita en la zona y sostenida por el compromiso colectivo.
“Los docentes trabajaban sin cobrar, de forma totalmente honoraria, para que el liceo pudiera existir”, relató Requelme. En ese contexto, el centro comenzó a funcionar en la Escuela Nº 7, reuniendo a estudiantes de distintas edades y realidades. Ese era el primer paso de un proceso para habilitar oficialmente el liceo de Villa Constitución.
En particular, destacó la presencia de trabajadores de El Espinillar, empresa en la que el propio López Ministeri se desempeñaba como técnico. “Muchos eran cañeros, obreros y trabajadores rurales que no habían tenido la oportunidad de estudiar en su momento. Se inscribieron para terminar su educación y también para que el liceo tuviera número y pudiera sostenerse”, explicó.
Estos alumnos integraban el denominado “Grupo B”, conformado en su mayoría por adultos, algunos con más de 30 años, familias y responsabilidades laborales. A pesar de ello, asistían a clases con gran compromiso. En paralelo, el “Grupo A” reunía a jóvenes recién egresados de la escuela.
“Era una convivencia muy rica, donde el esfuerzo y las ganas de superarse eran comunes a todos”, destacó.
Un líder que enseñaba con el ejemplo
Requelme subrayó que una de las claves del éxito del proyecto fue el liderazgo de López Ministeri, basado en valores sólidos y en el ejemplo cotidiano. “Él ejercía la autoridad administrativa, la técnica y, sobre todo, la moral. Esa autoridad moral es la que más destacamos”, afirmó.
En ese sentido, recordó diversas situaciones que reflejan su compromiso. “Participaba en todo, desde gestionar en Montevideo hasta trabajar físicamente con los alumnos. Iba a buscar arena, piedras, cargaba camiones. Hay testimonios de que le sangraban las manos de tanto esfuerzo, pero lo hacía para motivar a los demás”, relató.
También tenía una fuerte sensibilidad social. En días de lluvia, coordinaba traslados para que los estudiantes de zonas rurales no perdieran clases. Incluso articulaba con trabajadores y vecinos para facilitar el acceso de quienes tenían más dificultades.
“Su objetivo era que nadie quedara afuera del liceo”, resumió.
Igualdad, respeto y vocación
Entre las decisiones más simbólicas, Requelme destacó la implementación de la túnica como forma de garantizar igualdad. “Había jóvenes que no querían ir porque no tenían ropa adecuada, y él resolvió eso para que todos pudieran asistir en igualdad de condiciones”, explicó.
Asimismo, resaltó su respeto por todas las corrientes de pensamiento. “Tenía una actitud profundamente laica, integradora, donde lo importante era el objetivo común: sacar adelante el liceo”, señaló.
Una historia documentada en libros
El propio Pedro Requelme , que fue docente en el liceo popular, ha sido uno de los encargados de preservar y difundir esta historia. En ese sentido, destacó que ha escrito dos libros sobre el proceso. “El primero se llama Proceso Fundacional del Liceo de Villa Constitución, donde se relata todo este origen, desde la llegada del ingeniero hasta la creación del liceo. Y el segundo, que se va a presentar en el marco de esta celebración, es Proceso de Denominación del Liceo de Villa Constitución, que recoge todo el camino recorrido para lograr este reconocimiento”, explicó.
Ambas publicaciones reúnen testimonios, documentos y anécdotas que reflejan el impacto de esta obra en la comunidad, así como el legado humano de López Ministeri.
La nominación fue aprobada por ley tras un amplio respaldo popular, que incluyó más de 1.500 firmas, el apoyo del municipio, instituciones sociales, deportivas, la Junta Departamental de Salto y la Intendencia.
“Esto es de todo el pueblo. Participaron exalumnos, docentes, vecinos, generaciones enteras que sienten este liceo como propio”, destacó Requelme.
El acto del 20 de abril será, según adelantó, una instancia cargada de emoción, con la presencia de muchos de los alumnos fundadores y protagonistas de aquella historia.
De esta manera, Villa Constitución rendirá homenaje no solo a una figura clave, sino también a una experiencia colectiva que demuestra cómo el compromiso social, la educación y la solidaridad pueden transformar una comunidad.





