
El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) en conjunto con otras instituciones se reunieron en la mañana de este martes 13 de enero para analizar la situación de déficit hídrico que afecta a varias zonas del país y definir una batería de medidas de respuesta inmediata, así como un monitoreo permanente de la evolución climática.
Del encuentro participaron unidades del MGAP, INIA, Instituto Nacional de Colonización, INAC, INASE, INALE, Instituto Plan Agropecuario, UAM, INIA GRAS, INUMET y DINAGUA del Ministerio de Ambiente, en un esquema de coordinación interinstitucional.
Según los informes técnicos presentados, el evento climático actual es diferente a sequías anteriores. De acuerdo con INUMET, se trata de un fenómeno “más acotado en su duración”, y las lluvias registradas la semana pasada generaron una mejora transitoria en la situación hídrica. En función de esta evaluación, el gobierno resolvió no declarar por el momento la Emergencia Agropecuaria, aunque sí avanzar en un paquete de medidas y un seguimiento continuo de la situación agroclimática.
Zonas y rubros más afectados
Los técnicos señalaron que los impactos no son homogéneos y que existen diferencias importantes entre regiones, rubros y tipos de productores. La región sur del país es la más comprometida, incluyendo los departamentos de Canelones, Colonia, Florida, Lavalleja, Maldonado, Montevideo, Rocha y San José.
En cuanto a los rubros, hasta ahora los más afectados son la producción ganadera, la horticultura y la agricultura.
Medidas inmediatas
El gobierno resolvió un primer paquete de acciones de implementación inmediata para aliviar la situación productiva:
Postergación del vencimiento de enero del aporte patronal rural al BPS.
Autorización del pastoreo en la faja adyacente a rutas nacionales y caminos rurales.
Apoyo técnico y difusión de buenas prácticas a cargo del Instituto Plan Agropecuario y el programa Procría, dirigidos a productores ganaderos.
Facilitación de créditos e inversiones en agua por parte del Instituto Nacional de Colonización para productores colonos.
Disponibilidad de créditos de República Microfinanzas.
Línea específica del BROU para enfrentar las consecuencias del déficit hídrico.
Coordinación con OSE e intendencias para asegurar el suministro de agua para consumo humano y la producción familiar.
Acuerdo con DINAGUA para facilitar los trámites de registro y autorización de perforaciones y alumbramiento de agua (pozos).
Además, se está trabajando en el diseño de medidas económicas específicas para productores familiares que atraviesan las situaciones más críticas.
Desde el MGAP se remarcó que, más allá de la coyuntura, el Estado viene avanzando en una estrategia estructural para enfrentar los riesgos de sequía.
Entre las líneas de trabajo se destacan: Promoción de inversiones en agua como política de Estado, a través de la Estrategia Nacional para el Desarrollo del Riego, la convocatoria “Agua para la producción familiar”, la convocatoria 2026 “Agua para la granja” y los beneficios fiscales de COMAP para la gestión del agua de uso agropecuario.
Fortalecimiento de los seguros agropecuarios.
Incorporación de tecnologías y prácticas de manejo para la gestión del riesgo de sequía.
Diseño e implementación de un protocolo específico de sequías.
El MGAP a través de la mesa de trabajo conformada conjuntamente por las instituciones antes nombradas, mantendrá un monitoreo permanente de la evolución climática para evaluar si corresponde avanzar en nuevas medidas o en la eventual declaración de la Emergencia Agropecuaria en caso de agravarse la situación.





